miércoles, 29 de abril de 2015

LUCIA, CALIXTO Y LA PRISIÓN (segunda parte)


Por José Abreu Cardet
En el articulo anterior titulado PRISIÓN DE CALIXTO GARCÍA EN ESPAÑA (Primera parte) nos referimos a la llegada de este general a las cárceles españolas en 1875. En este centraremos nuestro interés en las gestiones y acciones de Doña Lucia Iñiguez la madre del patriota para mejorar su situación.    Lucía se trasladó hasta la fría Pamplona, donde se encontraba su hijo preso, tratando de mejorar su situación. En abril de 1876 se le unió el fiel patriota Eusebio Hernández. La anciana mambisa burlando prohibiciones y vigilancias, lograba hacerle llegar alimentos. En mayo de 1876 regresó a Madrid, parte del camino acompañada por Eusebio Hernández, donde solicitó a las autoridades un régimen carcelario mas humano para su hijo. El joven patriota Raimundo Menocal se uno tambien a Lucia en las gestiones para mejorar las condiciones del general mambí.
Las gestiones de Lucía mejoraron durante algún tiempo las terribles condiciones de Calixto. Le permitieron pasear   por los patios de la fortaleza unos veinte minutos en compañía de su madre, de Raimundo Menocal,    el Mayor de la Plaza y el Capitán de guardia. También podía tomar el sol de cinco a cinco y media de la tarde. El l4 de octubre, día de su santo, pudo comer con la madre y Raimundo. Pero muy pronto la situación volvió a hacer como antes. El 15 de diciembre de 1876 escribió Lucia desolada:

Estoy hecha un mar de dolores, hasta sabañones en los pies me han salido; mi pobre Calixto está con dolores de hueso y malo del estómago, esto lo atribuye a no hacer ejercicios, así lo quieren los  señores.  (l)

Durante 1877 las autoridades incrementaron el rigor carcelario. El 9 de enero de ese año Raimundo Menocal testimoniaba:

El pobre Calixto cada día empeora su situación. Hoy han prohibido que entre la criada, porque saludó a un oficial delante del gobernador.  Este dice que aún es muy  benigno y se compromete con dejar entrar a Lucía. Considera, amigo, lo que sufrirá él, con esta intransigencia sin límites, puesto a merced de un bárbaro oficial...  (2)

El 16 de enero de 1877 le escribió a su amigo Hilario Cisneros:

El mes pasado escribí a U. por conducto de un amigo y hoy aprovecho la oportunidad de la marcha a esa de Raimundo Menocal  para volver a hacerlo.
Mi posición en nada ha variado de nueve meses a esta parte cada día se inventa alguna cosa nueva para mortificarme y si puedo escribir es valiéndome de mis medios para poder entregar las cartas a mi madre.
He sabido que ya mi esposa está en esa y le agradecerá a U. (ilegible) que hiciera cuanto en su mano estuviese para que la (ilegible) de ella no influyera en la educación de Calixto. Mi único deseo es que este sea un hombre útil a la sociedad, sea cual sea la posición que en ella (ilegible) y crea U. que me preocupa más que mi prisión la idea de que mi hijo vuelva a cometer las faltas de antes y que según U. dice había ya afortunadamente  abandonado. En  U  amigo  mío que ha sido su verdadero padre, es en quien espero  que le corrija y encamine como podría hacerlo yo.
Le recomiendo a U particularmente al portador de esto Raimundo Menocal uno de mis mejores amigos.
Soy de U. Sfmo   y agradecido amigo.

Calixto G. Iñiguez.  (3)

Calixto miraba la formación de su hijo mayor desde una visión muy machista. Esta era una mentalidad muy de la epoca. Desconocía la lucha cotidiana de su esposa para educar. y mantener viva la nacionalidad de sus pequeños hijos.
El 5 de mayo de 1877 Calixto expresaba sobre su desesperada situación:                                                

Estoy con un gran dolor en la espalda, (…) cada día estoy peor, he de estar aburrido y cansado. No tongo voluntad para nada.  (4)

El 7 de abril de 1877 al conocer la muerte de Francisco Vicente Aguilera le escribió a la viuda;
Ninguno en mayor grado que yo debió al general Aguilera respeto y gratitud. Iniciado por él en la gran empresa de la libertad de nuestra Cuba y mirándolo como el patriota, le quería como debe de quererse al hombre que nos enseña el camino de la justicia y de la gloria. Fui uno de los últimos que se honró en estrechar su mano cuando salió de Cuba, (5)

El 11 de abril le decía a E. Codina "mi situación es bastante mala, ocupo un pequeño calabozo desde hace un año y estoy casi incomunicado".  (6).
La indomable Lucía continuó a su lado. Para llevarle alimentos tenía que atravesar el profundo foso que rodeaba la fortaleza por estar inservible el puente. En el verano de 1877 se trasladó de nuevo  a Madrid para gestionar que mejoraran las condiciones del hijo. Regresó  a Pamplona ante lo inútil de sus peticiones.
El invierno de 1877 era terrible. El 13 de noviembre Lucía expresaba a un amigo: "Calixto me encarga te diga que cuando esté bueno te escribirá, está muy débil y desganado". (7) Imponiéndose a la soledad y el frío perfeccionó el francés y el inglés, lee Literatura pero sobre todo estudia táctica y estrategia, fortificaciones e historia militar. Su amigo Rojas Oria se encargó de comprarle y mandarle libros a la prisión.
En noviembre de 1877 llegó al castillo de San Francisco de Figueras, Tomas Estrada Palma, Presidente de la República de Cuba en armas hecho prisionero por los españoles. Calixto de inmediato trató de comunicarse con su antiguo compañero, desconocía el insurrecto que ya en esa época Estrada Palma profesaba claras ideas anexionistas. El 28 de noviembre le escribió, al no obtener respuesta le remitió otra carta el 7 de diciembre donde le narra "... el estrecho calabozo en el cual las autoridades españolas le han condenado a asfixiarse.” Le ofrece una gramática inglesa y una suma de dinero que le deben aduciendo derecho de antigüedad en la prisión para ayudar a sus compañeros. Indagaba por la situación en los campos de Cuba libre, le pregunta por Salvador Cisneros Betancourt y Félix Figueredo. El 21 de diciembre por fin Estrada Palma le respondió dándole pormenores sobre diferentes sucesos acaecidos en el seno de la revolución. El 8 de mayo le vuelve a escribir Calixto una carta que Estrada Palma respondió el 12 de mayo.                               
Mientras Calixto soportaba estoicamente las inclemencias de la prisión, en Cuba las contradicciones surgidas en el seno de la revolución más que las operaciones militares propiamente ponía fin a la guerra. En febrero de 1878 se firmó en Camaguey el Pacto del Zanjón. Pese a la heroica actitud de patriotas que como Antonio Maceo y Leocadio Bonachea protestaron el pacto y continuaron luchando y la guerra llego a su fin.                                                 
Producto de los acuerdos del Zanjón los insurrectos cubanos, prisioneros durante la contienda fueron puestos en libertad.  El 8 de junio Calixto vio abrirse las puertas de la prisión. De Pamplona se trasladó a Madrid y se alojó en la casa de su entrañable amigo Eusebio Hernández. Gestionó y logró embarcar a Lucía para Cuba, luego se trasladó a Paris donde se entrevistó con Ramón Emeterio Betances, patriota puertorriqueño que se había puesto al servicio de la causa cubana y residía en esa ciudad. El 23 de julio le escribió a Hilario                                            Cisnero:
Mi querido amigo A mi llegada a esta (19 corriente) me fue entregada su grata carta de 26 pasado y le dije a U. las gracias por el interés que se ha tomado para proporcionarme recursos en que trasladarme a esa. Ya he recibido los mil francos que me ha enviado el Sr. Aldama y le ruego haga presente la expresión(sic) de mi gratitud.

Las circunstancias de haber tenido que demorar mi salida de España hasta dejar embarcada mi madre para Cuba me ha hecho demorar también mi salida para New York pero hoy estoy haciendo lo posible para a algún amigo que tengo en esta con objeto de ver si puedo marcharme a principio del entrante.
Cuento, pues, con que pronto nos hemos de ver y entonces tendré el gran placer de conocer a U. y darle un estrecho abrazo.
Le doy las gracias por su enhorabuena. Ojalá me hubiera U. poder dármelo pues ha sido desde mi libertad a la (ilegible) de la causa de la patria.
Mis afectuosos recuerdos a toda su apreciable familia y U. cuenta siempre con su verdadero amigo.

Calixto G. Iñiguez (8)

De París se trasladó hasta el Havre y de allí a Londres en el buque Alicia. Después de una breve estancia en Gran Bretaña Calixto embarcó con destino a Nueva York a donde llegó en septiembre. De inmediato encabezo el movimiento conspirativo que dio inicio en agosto de 1879 a la Guerra Chiquita.


Notas:
1--Juan José Casasús: Calixto García, El Estratega, Oficina del Historiador de la ciudad, La Habana, 1982. p. 117.
2-Idem
3—Biblioteca Nacional, Sala Cubana. Carta  de Calixto García a Hilario Cisneros del 16 de enero de 1877
4 Juan José Casasús, Ob. cit, p. 118
5—Idem
6—Ibidem p. 119
7--Ibídem 119
8—Carta de Calixto García a Hilario Cisneros del 23 de julio de 1878 Biblioteca Nacional, Sala Cubana.



PRISIÓN DE CALIXTO GARCÍA EN ESPAÑA (Primera parte)


José Abreu Cardet
Calixto García nació en la ciudad de Holguín en el oriente cubano en el seno de una familia de terratenientes criollos. Muy joven fue trasladado por sus padres a Jiguaní una jurisdicción situada en el centro del departamento oriental cubano, la gigantesca cabeza del cocodrilo que conforma la isla de Cuba. Vivió y trabajo durante un tiempo en la ciudad de Bayamo. De esa forma Calixto se educo en el territorio donde se iniciarían las guerras por la independencia de Cuba. Estaría estrechamente vinculado a las jurisdicciones de Jiguaní y Holguín. En menor medida tambien estaba relacionado con Bayamo. De esa forma se conformaba un hombre que iba mas allá de los estrechos limites de las jurisdicciones. Para el su región y sus intereses era el oriente de Cuba y en especial el extenso valle del Cauto.  Incorporado a la conspiración que dio inicio a la guerra de 1868 se levanto en armas el 14 de octubre de ese año respaldando el alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes. Formado bajo la tutela del general dominicano Máximo Gómez ascendió rápidamente en el escalafón militar.   En 1874 Calixto García Iñiguez era uno de los principales lideres de las fuerzas independentistas cubanas.     En septiembre de  ese año al frente de una pequeña escolta se encuentra de visita en la jurisdicción de Manzanillo.  Durante el  recorrido fue sorprendido por el enemigo. A punto de caer prisionero se disparo con su revolver debajo de la barbilla. Aunque gravemente herido logro sobrevivir. Curado por sus captores fue trasladado a La Habana y tras guardar durante corto tiempo prisión en el Castillo del Morro lo enviaron a España. El buque que lo conducía atracó en el puerto de Santander en las costas del mar Cantábrico. De inmediato fue remitido en el buque León a Santoña, ciudad portuaria situada en la misma provincia de Santander. El 5 de Mayo de 1875 ya se encontraba Calixto encerrado en una prisión en ese puerto. Como la mayoría de las ciudades de alguna importancia de la turbulenta Europa, Santoña era defendida por   varias fortalezas. Entre ellas  estaban las siguientes: Castillo Solitario, Galván Alto y Bajo, San Car­los, San Martín, y las baterías del pasaje, la Cruz, Punta del Águila y la Nueva. También existía un penal construido en un viejo depósito de anclas.
Desconocemos en cual de estas fortalezas guardó prisión, aunque uno de sus Biógrafos señalo el Castillo de Santoña, no hemos encontrado ninguna referencia a que algunas de esas  fortificaciones recibieran tal nombre. De todas formas muy poco tiempo permaneció Calixto en las costas del Cantábrico. Fue trasladado a Madrid, el 8 de mayo, y encerado en el cuartel  de San Francisco.
Mientras en la lejana y cálida isla antillana Lucía Iñiguez  imponiéndose a la pobreza en que vivía obtenía, el l4 de mayo de 1875  solicito permiso para España y ya el 12 de junio de 1874 llegaba al puerto de Santander desde donde se dirigió de inmediato a Madrid .
 En esos años en Madrid había una pequeña colonia de jóvenes estudiantes cubanos de ideas independentistas que se nuclearon de inmediato alrededor de Calixto y Lucía.
 El régimen carcelario en San Francisco era mucho más benévolo que en la fría Santoña. Se le permitía la visita de su madre, los jóvenes cubanos, de un profesor de francés que lo inició en se idioma, incluso de una joven española, Paula Ruiz, que subyugada por el legendario mambí le da un hijo.  Los prejuicios de la época impiden que lleve los apellidos  del  padre y fue bautizado como  Raimundo Domínguez Aguaras. Lucía se encargó de la crianza del nieto español e iniciarlo en largo camino de la revolución. Falleció en las filas libertadoras en la guerra de 1895.
En julio de 1875 Calixto solicitó a las autoridades españolas que :

Se le autorice para trasladarse desde  luego a la casa particular que él elija en donde bajo el cuido de su familia y con las condiciones necesarias pueda someterse a las operaciones que indispensablemente debe sufrir para la curación de las lesiones que padece y atender al restablecimiento de su salud.  (1)                       

El 24 de septiembre de 1875  el ministro de Ultramar le comunicó al Capitán General de Castilla la Nueva, bajo cuya jurisdicción estaba el cuartal de San Francisco:

Así mismo de lo manifestado por los profesores médicos del cuerpo de sanidad militar que han reconocido al recurrente (Calixto García)en el certificado que VE. remitió a este ministro con su escrito  de veintitrés de Julio próximo pasado SM.  de conformidad con lo acordado  en consejo de ministro ha tenido por conveniente resolver que el referido Don Calixto García Iñiguez sea trasladado en calidad de preso y con las debidas precauciones  al hospital militar de esta plaza para que en el pueda practicarse la operación que  necesita, encareciéndole  la más rigurosa vigilancia en su custodia y bajo la más estrecha responsabilidad del jefe del puesto a quien le será  exigido en caso de evasión, y siendo por último de Real voluntad que una vez que se halla curado el interesado vuelva  a ser conducido a las prisiones militares  en que hoy se encuentra... (2)

El trato humano de las autoridades españolas no socavaron la fidelidad de Calixto a la revolución.  Américo Feria, un cubano que lo visitó en presidio, le comentó que lo más seguro era que Cuba obtuviera la autonomía producto de la guerra del 68: Que autonomista, ni autonomista, responde el mambí. Cuba será libre o independiente.
Pero no siempre el veterano mambi recibió  un trato humano de sus carceleros como veremos en otro articulo que ponemos a disposición del lector de Memoria Holguinera. 

Notas
(1) Centro de Información de las Guerras de Independencia, Museo Casa Natal de Calixto García, fotocopia  del expediente seguido por los españoles al Mayor General Calixto García,  (1874-1896) el original se encuentra en el Archivo Histórico Nacional de Madrid Legajo 4837 Numero 62 año 1875 Subsecretaria Ministerio de Ultramar Negociado 2 Cuba. 
2-Idem


PRISIONEROS, CARTAS E INTELIGENCIA MILITAR.

Por José Abreu Cardet
El general Julio Grave de Peralta opero en el territorio de la jurisdicción de Holguín entre octubre de 1868 y marzo de 1871 que se traslado al extranjero en busca de una expedición.  Al retornar a Cuba en junio de 1872 murió en combate. Como todos los mambises Grave de Peralta utilizo la inteligencia militar para obtener información del enemigo. Además de los agentes que actuaban desde las filas españolas utilizo otras fuentes. En este breve articulo haremos una valoración de esa forma de conocer al contrario en aquella implacable guerra.
Una de las fuentes utilizadas por Julio Grave de Peralta para obtener información del enemigo era por medio de interrogatorio a los prisioneros capturados en las acciones militares. Existen varios ejemplos, uno de ellos se refiere a los datos brindados por tres hermanos de apellido Pérez que militaban en las filas enemigas y fueron capturados en mayo de 1869 cerca del poblado de Velasco, Julio, en carta a Manuel de Quesada le informaba:
“… la noticia suministrada por los hermanos Pérez acerca del refuerzo que de Gibara espera Velasco…”  (1)
El jefe holguinero trató por todos los medios que los prisioneros hechos durante las acciones no fueron ejecutados de inmediato, incluso a pesar del decreto vigente de guerra a muerte del presidente de la Republica de Cuba Carlos Manuel Céspedes en respuesta a los crímenes colonialistas. En los primeros días de noviembre de 1869 el comandante José Martínez le informaba a Julio sobre un combate donde hicieron un prisionero “… que fue preciso matar por hallarse en punto comprometido…” (2)
Peralta le respondió: “De todo quedo satisfecho a eseccion de la muerte del prisionero pues por comprometido que sea el sitio donde se halle debe tratar de salir siempre con ellos a fin de poder examinar cuanto sea posible referente al enemigo. (3)
Este criterio fue sostenido  por Julio durante toda su campaña. El 15 de febrero de 1870  le escribió al coronel Loreto Vasallo:
“… haga todo lo posible por coger prisionero á los del país q. las circunstancias no le obliguen a matarlos q. siendo español no les guarde V. ninguna consideración a ninguna de ellos y solo deje vivos á algunos q. crea V nos pueda ilustrar de la situación del enemigo. (4)
El 18 de mayo de 1870 le ordenó al coronel Quintilio Villareal:
“Los prisioneros que se hagan los remitirá Vd a este cuartel bajo la mayor vigilancia para que no sea necesario matarlos antes de que se pongan a mi disposición como tiene que ser” (5)
Incluso se realizaron operaciones que tenían como objetivo capturar soldados u oficiales enemigos que pudieran brindar información. El 4 de junio de 1870 le ordenó al entonces comandante Belisario Grave de Peralta, que con sus fuerzas se emboscara en el camino entre Camazan y Holguín:
“…hasta tanto pase fuerza enemiga y la hostilise o haga prisioneros… (6)
Esta emboscada dio magníficos resultados. Al día siguiente le escribió a uno de sus oficiales:
“Según el prisionero que hizo el C. Comandante Belisario Grave de Peralta, debe el enemigo conducir un convoy á Tacámara quisa sea mañana por cuya rason al romper el alva deberá estar toda la fuerza colocada desde este cuarte al Rejondon es sobremanera  preciso que aquel quede en nuestro poder” (7)
El 18 de junio situó fuerzas en el camino de San Jerónimo a Tacajo: “… con el objeto de hacer prisioneros a todo el que pase…” (8)
La correspondencia capturada a los colonialistas era también una inestimable fuente de información. El 22 de septiembre de 1869 le expresaba al general Máximo Gómez:
“Paso a mano de V las adjuntas cartas cogidas al enemigo para que se entere de su contenido y los dirija donde corresponda.” (9)
La correspondencia enemiga como fuente de información llegó a tener tanta importancia que ordenó a sus fuerzas efectuar emboscadas para capturar correos. Quizás, lo más interesante fue la realizada en los primeros días de diciembre de 1869. El día 7 Grave de Peralta fue informado de que se había escuchado hacia las costas un intenso cañoneo. Era probable, pensaba el general mambí, que la causa fuera la llegada de una expedición revolucionaria. Trasladar de inmediato hacia ese lugar el grueso de sus tropas era muy peligroso. En esos momentos se encontraba prácticamente sin parque y ese fragmento de la costa, cerca de Gibara, estaba estrechamente vigilado por el enemigo. Si enviaba exploradores era posible que no encontraran a los supuestos expedicionarios. Decidió conocer la verdad por medio de la correspondencia española. Conocía que en Bayamo radicada el mando español de operaciones que dirigía la ofensiva en el centro y norte del departamento, cualquier noticia de importancia, de inmediato era comunicada por rápidos correos a esa ciudad. Decidió capturar uno de estos mensajeros por lo que ese mismo día le ordenó al comandante José Gorgas, que operaba en el camino entre Holguín y Bayamo:
“Puede suceder que a consecuencia del cañoneo de hoy, el cual puede que sea de alguna expedición nuestra que halla algun correo sobre Bayamo en esta virtud, tome V todas las medidas oportunas para que caiga en nuestro poder en caso de que así suceda. El punto del camino que da á este punto (deteriorado)  lo haré vigilar por mi escolta (10)
Similar medida tomó en el camino entre San Andrés y Guabasiabo. Como le explicaba a Máximo Gómez en carta de fecha 17 de diciembre:
“En dias pasados hice colocar una parte de la fuerza que se halla acantonada en Aguarás entre San Andres y Guabasiabo con objeto de ver si podía coger un correo de los que transitan por aquel camino y tuvo que retirarse de aquel punto sin poder lograr mis deseos a causa de la lluvia” (11)
Aunque no era cierta la noticia de la expedición y no se logro capturar un correo español, este hecho nos de una idea de la importancia dada por Grave de Peralta a la correspondencia enemiga.
Los esclavos fugados tambien constituyeron fuentes de información, aunque hemos encontrado solamente dos casos de este tipo. Concluido el sitio de Holguín, el 6 de diciembre de 1868 con la llegada de una columna española procedente de Gibara, los cubanos mantuvieron un férreo bloqueo sobre la ciudad. El 29 de diciembre parte de las fuerzas enemigas se trasladaron a Gibara en busca de vituallas. Durante el camino fueron hostigados por las tropas cubanas. Julio pudo conocer el daño causado a los colonialistas por medio de un “…moreno esclavo de Atanasio Calderon, enemigo acérrimo de nuestra causa, que pudo escapar de la casa de su dueño en Gibara, donde los tienen presos a todos” (12)
Este esclavo informó:
“… que el gefe que mandaba la columna enemiga murió al llegar á Gibara que tambien llegaron seis soldados muertos y una mujer; lo mismo que muchos heridos y que los soldados estaban muy rendidos…” (13)
En lo referente a los criados, el 27 de octubre de 1869, le pedía permiso a Máximo Gómez para ejecutar un plan elaborado con la información brindada por una criada.
“Pudiendo darnos un magnifico resultado un movimiento en combinación de acuerdo con toda la fuerza de esta linea consecuente con una noticia sobre manera importante que nos a traido una criada que fue del ingenio Guabajaney espero tenga la bondad de manifestarme si podre ejecutarlo no poniendole de manifiesto el plan por no aventurarlo perdiendose esta. Puedo asegurarle a V que el resultado sera seguro y de mucha importancia. (14)
En este caso estamos ante una elemental medida de seguridad; no dar detalles sobre planes futuros utilizando medios poco seguros como podía ser la correspondencia. Tampoco era despreciable la información de los desertores de las fuerzas enemigas. Un soldado que se paso a las tropas holguineras le dio valiosos datos sobre la columna del general Blas de Villate conde de  Valmaceda que en los primeros días de enero de 1869 marchaba desde Tunas para conquistar Bayamo (15)
Si bien estamos ante métodos muy rudimentarios de inteligencia militar pero no hay duda que Grave de Peralta mas por intuición y sentido común que por formación llego a aplicarlos y obtener algunos éxitos.  
Notas
1--Museo Provincial de Historia de Holguín Fondo Julio Grave de Peralta Libro  borrador de correspondencia de Julio Grave de Peralta comunicado numero305 
2—Ibídem 713
3—Ibídem 717
4—Ibídem 1104
5--Ibídem 1401
6--Ibídem 1434
7--Idem
8--Ibídem 1473
9--Ibídem 602
10--Ibídem 805
11--Ibídem 831
12--Ibídem 13
13--Idem
14--Ibídem 372
15--Ibídem 51



NOTICIAS DE LA GUERRA: Holguín marzo junio 1874


Por José Abreu Cardet
La guerra de independencia de Cuba se caracterizó por el predominio de las pequeñas acciones bélicas. Toda una serie de circunstancias hacían imposibles el desarrollo de batallas en el sentido en que se entienden en las guerras irregulares. Es decir enfrentamientos de envergaduras que influyeran en el desarrollo de la contienda.
Una serie de factores fueron determinantes esta característica de la guerra. Entre ellos se encontraba que la población era  reducida. Cuba tenía en 1877, en la postrimería de la primera guerra, con 1509 291 habitantes. En 1887, ocho años antes de iniciar la última contienda la población alcanzaba la cifra de 1 631 687  vecinos. (1) En definitiva que apenas contaban con poco más de millón y medio de personas para su empresa independentista.  No toda la población apoyaba la insurrección. Recordemos a los voluntarios y los llamados guerrilleros. Tropas integradas por vecino de la mayor de Las Antillas que combatieron a los insurrectos. Otro aspecto a destacar es que el esfuerzo de España fue realmente gigantesco.  En la guerra de 1868 trasladan a Cuba 208 597 militares.  En la tercera guerra, entre 1895 a 1898, llegaron a las costas de la isla   219 858 militares. (2) 
Los mambises no contaban con suficientes armas y parque para poder enfrentarse a los españoles en combates regulares. Todos estos factores han determinado que el combate tenga un papel secundario. En Cuba era imposible un Ayacucho o un Yorktown. Famosas acciones que influyeron decididamente en las guerras de independencia de Sudamérica y en las Trece colonias. Sin embargo estas pequeñas acciones han sido olvidadas prácticamente por la historiografía cubana. Por ejemplo el nueve de enero de 1874 las fuerzas bajo el mando del general Calixto García libraron el combate de Melones donde derrotaron a una poderosa columna española. Esta acción es recordadla por los historiadores pero los combates que se desarrollaron después de este combate han pasado al olvido.  En este breve trabajo narramos las principales acciones que se desarrollaron en el territorio holguinero entre    marzo y junio de 1874. Para esto utilizamos el informe de Calixto García a la secretaria de la guerra mambisa fechado el 5 de julio de 1874 en el cuartel general del Realengo en Holguín. El jefe de las fuerzas de Holguín era el general Manuel Calvar. Calixto era el jefe del departamento oriental. A continuación los fragmento del referido documento donde se hace referencia a lo acaecido en Holguín en el referido periodo. Hemos respetado la ortografía original.
Marzo 23.  El Mar Gral. Manuel Calvar me comunica operaciones llevados á cabo en la división de su mando.  El tente Coronel Juan Ruiz con 38 hombres, redujo á cenizas el caserío del Cupey, en la zona de Holguín, extrayendo 8 reses, 14 caballos.
Abril 1. El mismo Tente Corl Ruiz con 150 hombres del Regimiento Holguín, atacó a las 7 de la mañana, al poblado de Yabazón, incendiándole en su mayor parte y apoderándose de 50 reses mayores, varios menores, 23 caballos, aves ca. y un abundante botín de ropas como á una legua del lugar fue atacado en su retirada por una guerrilla procedente de Canalito, pero fue puesto en dispersión, cogiendo prisioneros al tente. de la misma L. Manso y apoderándose de su rifle y dos caballos.
Abril 3.  Estando el Mar Gral. Manuel Calvar el 23 en bajas con 43 hombres, compuestos de la 1ª y 2ª Brigada de su División al mando de sus respectivos Jefes el Corl. Arcadio Leyte Vidal y el Brigadier Juan Ruz resolvió emprender una operación sobre el extenso poblado de Mayarí y principalmente contra el cuartón de Braguetudo:  en el orden siguiente el Tente. Corl. Juan Ruiz al Frente de 100 hombres, marcharía a atacar el Campto situado en el Cuartón de Guayaba, próximo del poblado: el Tente Corl Angel Guerra con 30 jinetes sorprendería á Braguetudo; mientras el  Tente. Corl José Medina marcharía con 100 hombres por el flanco izquierdo á apoderarse de la trinchera y el de igual graduación Pablo Amábile con el mismo número por el derecho, ocupando de paso algunos establecimientos particulares y de comercio y apoyando á Medina.  El Brigadier Ruz con su escolta y 30 hombres una eminencia á vista del poblado, para recibir los heridos y apoyar el movimiento.  El Ctel Gral con escolta y 35 hombres a las órdenes del Tent. Corl. Teodoro Lafitte ocuparía el camino de Juan Vicente que va de Mayarí al mar para impedir que llegaran refuerzos.  El éxito más completo coronó el plan concebido, cayendo todos los Jefes simultáneamente sobre los puntos indicados el 30 á las 3 de la tarde Guerra sorprendió y ocupó la trinchera, los fuertes Cainara y Guayabo situados  á ambos lados de Mayarí, dirigían su fuego de artillería contra los invasores de Braguetudo.  La infantería permaneció mas de hora y media dentro del poblado, suyos establecimientos públicos fueron saqueados y incendiados en su mayor parte los caseríos; sosteniendo constantemente reñidísimo combates con el enemigo que repuesto de la sorpresa, pudo reunir de 300 á 400 hombres de los que se compone la guarnición.  Apoderada una fuerte columna enemiga de un extenso palmar que se extiende Braguetudo donde se cubría de los tiros de nuestros soldados.  El botín de dinero, prendas, armas, municiones, ropa, comestibles ca. fue rico y abundante.  Las bajas consistieron en 3 muertos y 19 heridos, entre ellos el Tente.  Corl Juan Benitez y Cap. Quintín Banderas todos los Jefes y oficiales observaron un digno comportamiento, especialmente los capitanes Abelardo Nobrega del EM y Justo Varona del Rgto.  Holguín que fueron los primeros en apoderarse de la trinchera enemiga.
Mayo 8.  El Tente Corl.  Juan Ruiz le comunica que al frente de 120 hombres se puso en marcha en al noche del 7 para llevar á cabo el ataque del caserío y fuerte de “Colorado” que sometió a su aprobación.  A las 6 de la mañana del 8 emprendió el ataque dividiendo su columna en dos secciones; una al mando del Comdte. José Pereza y bajo sus inmediatas órdenes, que debía emprender el ataque frente á la trinchera y otra al mando del Comdte.  José Garcés con orden de hacerlo por el costado izquierdo.  A las 6:30 descubrió el fuerte cuya guarnición rompió el fuego sobre el, el que contestó con muy pocos disparos, avanzando resueltamente hacia saltar la estocada y ocupar el foso.  A los 20 minutos de fuego, se rindió la guarnición, que se componía de 14 y un Tente que huyó a los primeros disparos cayendo a 20 pasos de la trinchera, 30 machetes, todos los efectos de una bien surtida tienda, 11 reses, 15 caballos y 80 cerdos.  Se redujo todo  a cenizas, solo tuvimos 2 heridos leves.
     El mismo día y á la misma hora atacaba el Tente. Co. Angel Guerra con 180 hombres, el Campamento español de Almirante cuyo fuerte después de un cuarto de hora de fuego se rindió presentándose 6 de los voluntarios.    Se extrajeron del fuerte 32 armas, 2 cajas parque de carabina, 400 caps.  Se incendiaron la trinchera dos tiendas que se saquearon así como algunas casas particulares, donde se mató un alférez y dos individuos más.  Se recogieron en el caserío 11 caballos y 6 reses.  Se presentaron 5 individuos.  En su retirada fue molestado por el enemigo y habiéndose hecho fuerte en una eminencia que dominaba el camino, una guerrilla procedente de Canalito, fue desalojada sin novedad por nuestra parte El Mar. Gral. Calvar, recomienda, expresamente al Tente Cor.  Juan Ruiz.
Junio 12.  El Tente Rafael  Soliscar 20 hs. De la caballería, toma la trinchera de la “Vereda” entre Junucún y el Rabón, reduciéndole a cenizas, con armas y pertrechos.
Junio 21.  El Tente. Corl Juan Ruiz, con los hombres en operaciones por la zona de Holguín, tuvo un combate como de dos horas, con una fuerte columna española de las tres armas, en la sabana de la Biajacas.  Nosotros bajas fueron, 1 muerto, 3 heridos y 1 contuso.
Junio 21.  El Capitán Manuel Mastrapa Prefecto de Melones me da cuenta de aquellos españoles han acabado por dos veces su campamento con fuertes columnas de las tres armas, habiéndose hecho fuego con la poca fza de que disponía.  Me participa también que el enemigo ha quitado los campamentos de la “Palma”,  “Cuevitas”, “Canales” y “Cupey” en la zona de cultivo de Holguín.  Se le han presentado 36 hombres útiles pa. Las armas, cuya lista nominal incluyo y como de 70 familias.
     Del campamento situado en el Cuartón de “Guayacán” se han presentado á otras filas 21 hombres útiles para las armas, cuya lista incluyo y más de 20 familias.
Junio 22.  El Mor. Gral.. Manuel Calvar me comunica que los españoles han abandonado los campamentos del “Ubero”, “Ubitas” y la “Mula” en la costa sur.  Dos fuertes columnas han estado operando en los días 21 y 22 por la zona de Cambute, habiéndole hecho fuego con algunos números que puede reunir con un herido que tuvo.

Calixto García
Notas
1-- Censo de la República de Cuba bajo la administración provisional de los Estados Unidos 1907, Oficina del Censo de los Estados Unidos, Washington, 1908, p 30.
2--  Manuel R. Moreno Fraginals y Jose J. Moreno Masó, Guerra, migración y muerte. El ejército español en Cuba como via migratoria, Ediciones Jucar,  Fundación Archivos de Indianos, Asturias,   pp 99 y 132.
3-- Fuente:  ANC. Donativos y Remisiones, Legajo 157 # 46-16.  Publicado abreviado en el periódico La Independencia.  Organo de los pueblos hispanoamericanos, Nueva York 19/11/1874.  Año II No. 98