jueves, 11 de noviembre de 2010

Cosme Casal y Don Cristóbal Colon

El Ingeniero geólogo  Cosme Casals Corella, nació en la ciudad de Holguín, el 23 de Agosto de 1956. En estos momentos se ha convertido en un verdadero especialista  sobre el pasado histórico holguinero en todo lo concerniente a la llegada de Cristóbal Colon a Cuba. Las investigaciones realizadas por Cosme se han centrado en los estudios sobre el arribo del gran almirante a las costas cubanas. La primera indagación de este ingeniero devenido en estudioso del pasado es confirmar que fue precisamente por Bariay, una bahía situada en la costa del territorio de la actual provincia Holguín, por donde arribo el gran almirante.
Cosme en 1978 se graduó en técnico en geología y en 1986 obtiene el diploma como ingeniero geológico en la Universidad de Moa. Laboró en su especialidad en varias empresas cubanas producto de sus trabajos en ese campo publicó: La Zeolita Mineral del Siglo XX. Uso y Aplicaciones. Ediciones Publicigraf. - 1988.
Pero su interés por los estudios sociales y el medio ambiente en general los llevaron a formar parte de la Comisión Nacional Conmemorativa del Medio Milenio del Descubrimiento Mutuo de las Culturas del Viejo y Nuevo Mundo, que tuvo la misión de estudiar y presentar el 16 de enero de 1984 los proyectos del Parque Nacional Bariay y el Parque Nacional II Frente en Holguín.
No tardó en quedar fascinado con uno de los grandes misterios de las costas del norte de oriente La llegada de la flotilla del gran almirante  en 1492 lo que le ha hecho emprender investigaciones que le permiten confirmar que fue por Bariay por donde desembarcó Cristóbal y además hacer un estudio sobre la naturaleza que encontró el almirante a la llegada a estas tierras. Esto le permitió escribir entre otros textos.


-. Bariay. Publicado por  Ediciones. Holguín. Publicigraf. Holguín. 1992
- La costa noroeste de Holguín. Publicado por Ediciones  Holguín. Publicigraf. Holguín. 1995.
-Cristóbal Colón 1492. En  Ediciones. Cuadernos de Papiro. Serie Documentos Colombinos. Holguín. - 2002.
El primer viaje de Cristóbal Colón a Cuba. Editado por Casa Editora Abril y Ediciones Boloña de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, presentado en la Semana de la Cultura de Holguín el 19 de Enero del 2005 y en la 15 Feria Internacional del Libro en  la Ciudad de Holguín 10 de marzo 2007.
Derrotero de Cristóbal Colón por la Costa de Holguín.  Ediciones Holguín. Colección Comunidad. - 2006. Presentado en la 14 Feria Internacional del Libro en  la Ciudad de Holguín.
Es hoy este intelectual es uno de los estudiosos mas acuciosos sobre estos temas en nuestro país.

UNA AVIONETA EN LA CARRETERA

El 5 de  septiembre de 1958 iniciaba su marcha hacia los llanos orientales el pelotón 1, de la columna 14, Juan Manuel  Márquez. Esta unidad estaba bajo el mando del teniente Oscar Orozco. Cumplió las misiones asignadas por el comandante en jefe. Luego  recibió la orientación de este  de situar su zona de operaciones fundamentales en la carretera central en el tramo entre Holguín y Buenaventura. El objetivo era obstaculizar el tránsito. Ya en aquel momento se habían producidos cambios en el pelotón.   Oscar Orozco había sido gravemente herido en un enfrentamiento con el enemigo. Al frente del pelotón quedó Arsenio García. En el mes de octubre llegaban a los llanos la columna 12, Simón Bolívar y el pelotón 3, de la columna 14. A finales de octubre llegaba la columna 32. En los primeros días de noviembre quedaba constituido el Cuarto Frente “Simón Bolívar”, bajo el mando de Delio Gómez Ochoa. Estas fuerzas comenzaron el hostigamiento a las tropas de la dictadura. Los rebeldes se iban apoderando de los campos  y  cada vez  contaban con mejores armas y mayor número de hombres lo  que hacían   en   extremo  complejo   abastecer   las  aisladas guarniciones batistianas.   Para  esto  último  era  necesario  escoltar   los  vehículos  que  transportaban las  vituallas  necesarias.  Muchas veces estos se veían sometidos al hostigamiento rebelde.
 Para el traslado de personal militar se recurrió por último a los costosos  viajes en pequeños aviones que aterrizaban  en pistas aéreas que había en varios de estos poblados.
Un ejemplo de esto fue el  viaje de una avioneta capturada por los rebeldes. La nave aérea debía de trasladar desde el cuartel de Banes hasta Holguín a un soldado enfermo de la columna vertebral. Las fuerzas de la columna 16, del Segundo Frente y la 14, del Cuarto Frente operaban en el trayecto entre Holguín y Banes por lo que se dispuso el traslado del militar en una nave aérea. Esta según un informe rebelde era una Payperk de cuatro plazas.  Era imposible realizar esta operación por tierra. Todas las carreteras y terraplenes de la zona entre Holguín y Banes estaban controlados por los rebeldes. La nave despego de la pista aérea que se encontraba frente al regimiento de Holguín. Aterrizo en una pista en Banes. De regreso de Banes el avión aterrizó en Santa Lucia donde se encontraba otro aislado puesto de la guardia rural. Los campos inmediatos estaban controlados por grupos de escopeteros. Delia Borjas  Cruz, una vecina de ese poblado, aprovechó el viaje del avión para trasladar a su hijo que debía de ser atendido en un turno médico en Holguín pues según su testimonio “Estaban suspendidas todas las guaguas y no había en que llevarlo” (1) La mujer sobornó al piloto militar para que la trasladara  a ella y sus dos hijos pequeños a Holguín. La nave producto de una tormenta se vio obligada a aterrizar en la carretera central entre Holguín y Buenaventura. Fue capturada por los rebeldes del pelotón 1 de la columna 14. El soldados lesionado es trasladado al hospital rebelde del Cuarto Frente situada en la finca de Puchara donde es atendido. Mientras la mujer y los dos niños fueron situados en el campamento  del Salvial donde reciben todo tipo de atenciones por parte de los rebeldes. La noticia de la captura de la avioneta la dan por radio rebelde. El esposo de Delia Borja la escucha y desde Santa Lucia se traslada a caballo al campamento rebelde del Salvial donde le entrega a la esposa y los niños.  La nave aérea es trasladada a una pista rebelde. Pese a la búsqueda que realiza el enemigo no lograron descubrirla.
Se pensó con ella bombardear con granadas un cuartel batistianos por lo que se localizó a un piloto y se gestionó el conseguir combustible.  Pero el triunfo de la revolución impidió que se realizara ese bombardeo. Aquella singular acción quedo como una pagina de la lucha contra la dictadura de Batista. (2)

NOTAS
  
1- Entrevista a Delia Borjas Cruz por José Abreu Cardet  Archivo Provincial de Holguín Fondo Cuarto Frente
2- Para más información sobre este acontecimiento ver a Misión Especial de Operaciones  de Minervino Ochoa, Dolores Feria, José Murt y José Abreu. Publicado por la Comisión de Historia del Comité Provincial del Partido en Holguín 1990

CALIXTO GARCIA PRISIONERO EN LA BAHIA DE LA HABANA

Desde finales de agosto de 1879 había estallado la segunda guerra de independencia conocida en la historia por Guerra Chiquita. Calixto García era el máximo organizador de esa nueva lucha de los cubanos. Recordemos que en septiembre de 1874 para no caer en poder de los españoles intento  suicidarse. Tomado prisionero fue curado y enviado a España donde sufre presión hasta el fin de la contienda  de 1868 que lo dejan en libertad. De inmediato se traslada a Estados Unidos donde al frente de la emigración revolucionaria organiza la Guerra Chiquita. La falta de recursos le impidió llegar a tiempo a los campos de combate. En un gesto de sacrificio salio de Jamaica en un bote y desembarco por Aserradero en  mayo  de 1880. La guerra llegaba a su fin. La mayoría de las fuerzas sin recursos y fragmentadas en el escenario bélico habían depuesto las armas. Calixto no pudo unirse a los que todavía combatían. Un informe español nos dice que:

Perseguidos de tal suerte, que aún no habían esquivado el encuentro con una de nuestras columnas cuando se veían acosados por otra, obligados á andar errantes, desnudos, descalzos, enfermos y sin recursos de ningún género, sin  esperanzas de conseguirlos(1)

  
En estas circunstancias deponen las armas. Lo acompaña  Modesto Fonseca, Juan Soto, Miguel Cantres, Juan Espinosa, y Juan Moncada.      
El 8 de agosto llegó, junto con 4 compañeros a La Habana. Uno de los cinco insurrectos que depusieron las armas junto con Calixto  fue indultado por las autoridades, poco después de la presentación. El Comandante del apostadero de La Habana por indicación del Capitán General, dispuso que Calixto y sus compañeros fueran situados bajo custodia en el buque surto en la bahía de La Habana “San Francisco de Borja” La capitanía general informa que:

Previniendo á su comandante por encargo especial de la autoridad mencionada lo guardasen especialmente al primero, (Calixto García) todo género de consideraciones dándoles su mesa verificándose así hasta el día en que pasaran al vapor "Méndez Nuñez para su conducción a la Península. (2)          

En varias ocasiones fueron a bordo del “San Francisco de Borja” el Capitán General y el Comandante del apostadero naval a conversar con el legendario mambí. Estas autoridades informaron: "Que su conducta a bordo ha sido decorosa y circunspecta, habiéndose mostrado agradecido al trato y consideraciones de que él y sus compañeros han sido objeto". (3)
Sin embargo, el Capitán General español dispuso la salida de Calixto lo más rápidamente posible hacía España "…atendiendo á su influencia e importancia entre los de ideas separatistas…” (4)                                     
El 15 de agosto de 1880 en el primer buque correo que salió hacía  España, el “Méndez Nuñez”, embarcaron a Calixto en compañía del Brigadier Modesto Fonseca (5), Juan Soto, Juan Espinosa y Juan Moncada. Como escolta iba el Coronel graduado que desempeñaba  las funciones de Teniente Coronel de Estado Mayor de Plaza, Manuel de Jesús Tejera y Penson.  Así concluía la breve detención del general Calixto García en la bahía de La Habana.  Se iniciaba otra historia que tendría por escenario las prisiones de España.

1--Centro de Información de las Guerras de Independencia, Museo Casa Natal de Calixto García, copia del expediente seguido por los españoles al Mayor General Calixto García,  (1874-1896) el original se encuentra en el Archivo Histórico Nacional de Madrid. La fotocopia fue donada por el historiador Raúl Rodríguez la O al Museo Casa Natal de Calixto García.
2- Ibidem
3- Ibidem
4- Ibidem
5- Modesto Fonseca Milán nació en Bayamo en 1847. En octubre de 1868 se unió a las fuerzas libertadoras. Se mantuvo en la contienda hasta el fin de esta en 1878. Marchó al extranjero e integro la expedición que trajo a Calixto García  a Cuba en 1880. Cayó prisionero junto con su jefe. Deportado a España con Calixto. Al ser dejado en libertad se estableció en Madrid. No participó en la guerra de 1895. Alcanzó el grado de general de brigada del Ejercito Libertador Cubano. 

CALIXTO GARCIA: LA CAMPAÑA DE JIGUANI

Esta campaña se inició en el mes de febrero de 1869, cuando Máximo Gó­mez(1) se quedó al frente de la brigada de Jiguaní(2) cumpliendo órdenes del ge­neral Donato Mármol(3), quien había tomado el mando de la División de Santiago de Cuba. Calixto García quedó como segundo jefe de la Brigada, con el grado de General de Brigada. En agosto de 1869 concluyó la campa­ña. En esos momentos la ofensiva española había desalojado a los revolu­cionarios de las jurisdicciones de Bayamo, Manzanillo y parte de Holguín; y se aprestaban a invadir Jiguaní.
En julio, Gómez y sus hombres, bajo las órdenes del general Tomás Jordán(4), incursionaron infructuosamente por los cafetales de Brazo Cauto. (5)Ya en agosto, Gómez se encontraba de nuevo en Jiguaní, y el día 6, atacó Baire.
Durante esta campaña, Calixto García aprendió la táctica del jefe domini­cano para no sucumbir ante la ofensiva española. Esta consistía en mantener las posiciones, realizando acciones defensivas y actuando contra centros ur­banos con el objetivo de desorientar al enemigo. Fue entonces que efectuó su primera acción militar solo. Máximo Gómez la resumió el 8 de febrero de 1869 en su Diario: "... pasé a ocupar posiciones en la parte sur de la Ju­risdicción, en las Cabezas, allí supe que el general Modesto Díaz (6) empeñaba un ataque sobre Guisa, y mande al Brigadier Calixto García a reforzarle este Jefe marchó y se batió en la 'Loma de Piedra' con el refuerzo que venía a Bayamo, a los dos días me uní yo con el resto de la gente".'] Los españoles abandonaron Guisa. La operación de reforzar la guarnición fracaso.
El hecho de designarlo para esta acción era un claro ejemplo de la alta confianza que le tenía Gómez. En cualquier ejército la misión de detener una columna de refuerzo en marcha y dirigida para el apoyo de una plaza si­tiada, solamente se le confiere a los jefes más capacitados, ya que el fracaso significa el fin del sitio.
En este período, participó directamente, o estuvo al tanto, de los planes para atacar centros urbanos enemigos: Jiguaní, el 8 de febrero, Guisa, tam­bién en febrero, el cafetal "La Aurora", en julio, y el 6 de agosto, Baire.
Esta  campaña formó parte de la dura escuela de la guerra que convirtió a Calixto en uno de los mas destacados jefes militares mambises de las guerras de independencia de Cuba.
NOTAS
1-    Máximo Gómez Báez Militar dominicana al servicio de la causa independentista cubana Fue miembro del ejercito de su país y participo en la guerra de Restauración en el bando español lo que le dio una gran experiencia militar. Llego a ser en 1895 general en jefe del Ejercito Libertador Cubano.
2- Jiguaní Pequeña jurisdicción situada entre Bayamo y Santiago de Cuba.
3- Donato Mármol Tamayo Mayor general del Ejercito Libertador Fue uno de los principales lideres al inicio de la guerra. Jefe de Santiago de Cuba y Jiguaní Falleció en 1870 de una enfermedad.
4- Tomas Jordan General estadounidense al servicio de la causa independentista cubana. Llego a Cuba en mayo de 1869 y se marcho en 1870.
5- Los cafetales de Brazo Cauto estaban solidamente defendidos por sus propietarios que habían construidos obras de defensa en sus instalaciones
6- Modesto Díaz General dominicana que combatió en las filas del ejercito cubano en la guerra de 1868. Estaba estrechamente vinculado a la jurisdicción de Bayamo 

FORMACION COLUMNA 16

En el mes de octubre de 1958, en el Segundo Frente Oriental, se forma una nueva columna que es designa con el número  16 “Enrique Hart Dávalos” Al frente de esta columna fue situado el comandante Carlos Iglesias Fonseca.  Para organizar esta nueva fuerza fueron  designados los comandantes Belarmino Castilla Mas y Antonio Enrique Luzón y el capitán Manuel Piñeriro Lozada. Todos ellos eran experimentados combatientes.  En la organización de esta columna una medida muy importante es que integraron la misma los compañeros Marcos Esperance y Celestino Expósito Méndez miembros de la dirección del movimiento  en los territorios asignados a esa fuerza. Ambos poseían importante información sobre la zona   donde operarían. Mediante la orden militar número 47 se creo la referida columna.  Según esta el territorio asignado serian los municipios de Banes y Antillas. También se especificaba que   mientras en Gibara y Puerto Padre no  operaran otras fuerzas la columna 16  se haría cargo de esos territorios. (1)
En la primera quincena de octubre la columna se encontraba en Soledad de Mayarí lista para emprender las misiones asignadas por el jefe del frente. Entre los integrantes de la columna se encontraban un grupo de destacados combatientes. El segundo jefe de la columna fue el capitán Reynerio Jiménez Lage, veterano de la lucha guerrillera.
Los guerrilleros se concentran en Juan Mulato, que era un campamento de la compañía C, de la columna 17. El jefe de esta compañía era Abelardo Colomé Ibarra.
El combatiente internacionalista estadounidense Richard Meredith Sanderlin, conocido por Rex, se encarga del entrenamiento de esta fuerza.  Luego la integraría.
EL 17 de octubre la columna sale de Juan Mulato con destino a su zona de operaciones que serian los municipios de Banes y Antillas. La columna cuenta  con 22 armas que podríamos dividirla en  3  carabinas M-2 con 900 proyectiles. 4 carabinas M-1 con 1200 proyectiles,   dos ametralladoras Thompson con 430 proyectiles, dos fusiles Garand con 300 proyectiles, un fusil  Jonson con 150 proyectiles y 10 fusiles springfield con 650 proyectiles. En los momentos en que los combatientes de la columna 16 comienzan a desplazarse hacia su zona de operaciones se iniciaba otra página de la lucha contra Batista. Esta fuerza libraría importantes acciones como los combates de Yaguajay, Cueto, Rejondones de Baguanos, Los Palacios entre otros.
Notas
1- Al llegar la columna 16 a su zona de operaciones ya en el municipio Gibara actuaban las fuerzas del pelotón 1 de la Columna 14 Juan Manuel Márquez bajo el mando de Eddy Suñol

FUENTES.
1--Comisión de Historia de la Columna 16 Enrique Hart  Rumbo al triunfo de enero Casa Editorial Verde Olivo La Habana 2007 pp. 25 a la   35
2--Archivo de Historia Provincial de Holguín, Fondo Lucha Insurreccionad.



Algunas consideraciones sobre los grandes combates de Calixto García en la Guerra del 68

En general este tipo de acciones  fueron escasas pues en las guerras de independencia de Cuba lo que prevaleció fue  la escaramuza y el hostigamiento guerrillero. Aunque de todas formas Calixto dirigió algunos de gran trascendencia y que merecen un análisis. No es tarea fácil hacer generalizaciones al estudiar los grandes combates di­rigidos por Calixto García durante la Guerra del 68. Aunque no siempre se disponen de mucha información creemos necesario, sin pretender llegar a conclu­siones definitivas hacer algunos análisis.
Casi siempre sus combates se desarrollaron después de atacar un poblado enemigo. El combate de Palmarito, efectuado después del ataque a Jiguaní, en septiembre de 1871; el de Veguitas de Bañes, luego del ataque al poblado de Cañadón en julio de 1872, el de Camazán posterior al ataque a Holguín, en diciembre de 1872, el de la Cana, después el asalto a Auras, en abril de 1873, el de Santa María de Ocujal, después del ataque a Güirabo, en septiembre de 1873, Melones des­pués de los ataques a Corralito, Yabazón y el Rabón en los primeros días de enero de 1874.
Varios factores influyeron en las similares características de estos combates:
La rápida reacción española. Después del ataque a un poblado impor­tante, enviaban de inmediato, en persecución de los cubanos, una o va­rias columnas con el objetivo de disminuir el efecto político militar, así como arrebatarles el botín capturado.
El desarrollo por los españoles de un magnífico servicio de exploración integrado por los llamados guerrilleros que les facilitaba localizar el ras­tro de las fuerzas cubanas.
La agresividad y tenacidad de la mayoría de los jefes de columnas espa­ñolas. No cejaba en la persecución hasta las últimas consecuencias. De ella, cabe destacar a Huerta, Gómez Diéguez y Esponda.
4° La gran impedimenta transportada (alimentos, ropas, armas y diversos objetos), el botín obtenido en los ataques, disminuía la movilidad de los mambises.
5°- Necesidad de establecerse rápidamente en un campamento después del ataque a un poblado para el descanso de la tropa y la curación de los he­ridos. No podemos olvidar que los insurrectos, para poder sorprender a los defensores de los poblados, realizaban agotadoras marchas noctur­nas. En ocasiones, éstas se prolongaban demasiado, tiempo.
6° La utilización de grandes concentraciones de hombres para atacar los poblados permitió a Calixto, en los casos que lo creyó conveniente o las circunstancias lo obligaron a aceptar combate con la columna persecu­tora.
Solamente hemos encontrado tres acciones importantes, dirigidas por él, en que no cumplió esta regla. Estas fueron, Alcalá, Rejondón de Báguano y Chaparra.
Cuando una columna española era muy superior, Calixto utilizaba  parte de sus tropas para entretener al enemigo, mientras el grueso de ellas se reti­raba. Por ejemplo, la acción desarrollada poco después del ataque a Holguín. A los dos días de éste, el 21 de diciembre de 1872, una poderosa columna es­pañola atacó el campamento cubano en Camazán. Debido a la carga del in­menso botín obtenido, y seguramente, al escaso parque, no quiso aceptar el combate. Designó al batallón Cuba para enfrentarla. Ante la agresividad del enemigo, envió parte de las fuerzas de Holguín, las cuales lograron contener su avance, facilitando la retirada.
En los combates se reproducían tres momentos importantes: ataque espa­ñol sobre las posiciones cubanas, contraataque cubano y persecución de las fuerzas enemigas.
Ataque español sobre las posiciones cubanas

En la mayoría de los combates dirigidos por Calixto García, dejaba a los es­pañoles la iniciativa de atacar las posiciones cubanas. Esto se debía a su óp­timo aprovechamiento del terreno. Un ejemplo de esto se comprueba en el estudio del combate de Santa María de Ocujal donde "los insurrectos espe­raban en posiciones ventajosas, al otro lado del río Santa María que cortaba el camino".
Los jefes de columnas españolas, cuando veían la posibilidad de enfren­tar a una fuerza cubana, raramente eludieron el enfrentamiento. Quizás para el jefe español, entablar un combate mas cercano a los desarrollados en una guerra  regular constituía una buena oportunidad que creyó necesaria aprovechar. Recordemos que  en la guerra de Cuba el hostiga­miento guerrillero era lo más frecuente,
En esta primera etapa del combate, la infantería desempeñaba un papel fundamental, pues debía diezmar a las huestes enemigas que avanzaban ha­cia las posiciones cubanas. Alcalá es un buen ejemplo de estudio. Se inició con el ataque español apoyado por la artillería. Otro, el de Santa María de Ocujal, Carlos Manuel de Céspedes, lo describió: "La columna española de 600 hombres, que los perseguía desde la toma de la trinchera de Güirabo, se presentó repentinamente el 26 de septiembre próximo pasado y atacó al Ba­tallón Presidente número 3, mandado por el teniente coronel Enrique Céspe­des, que la cargó hasta consumir su parque. El enemigo avanzó hasta cerca de la escolta del general Céspedes; pero fue heroicamente rechazado por el batallón Bayamo número 4 al mando del teniente coronel Mariano Domín­guez, el que fue reforzado por el batallón Mayán, número 18, a las órdenes del teniente coronel Ángel Guerra, extendiéndose un fuego terrible por toda la línea que duró desde las 10 de la mañana hasta más de la 1 del día".
En Rejondón de Báguano fueron también los españoles los iniciadores del combate, al atacar las trincheras insurrectas situadas en lo alto de una loma. En el de Veguitas de Banes o Cupeyal, los españoles se lanzaron contra los cubanos. En Melones también tomaron la iniciativa tal como lo reveló el militar español Francisco de Camps y Feliú:
"Un rastro reciente les señalaba a los españoles la dirección del enemigo y bien pronto desde un bosque de grande espesura, en el descenso pedrego­so de una gran loma, fuerte avanzada nutrido fuego que fue contestado por los nuestros que avanzaban decididos por el centro y envolventes flanqueos hasta llegar a un río. Este pudo vadearse, arrastrando inmenso peligro y des­pués de salvar la fuerza una laberíntica vereda que dividía espeso manigual desembocó en un potrero donde en su último límite, estaba el enemigo abro­quelado tras un palmar, cuyos troncos favorecían la defensa.
"Sin detenerse (el jefe español) miró la posición del contrario, dio órde­nes a los jefes de que atacasen por los flancos y él al frente de la fuerza, sable en mano, dirígese contra la posición enemiga, atravesando unos qui­nientos metros de camino; paso penosísimo por estar interceptado por ramas secas".
El objetivo de Calixto no era defender hasta las últimas consecuencias una posición determinada, sino ocasionar la mayor cantidad de bajas posi­bles al enemigo.
El contraataque
Los cubanos, en esta fase del combate, aprovechaban las pérdidas y el ago­tamiento producido por la carga española para realizar un enérgico contraata­que en el que entraban en acción tanto las fuerzas de caballería como las de infantería. En Rejondón de Báguano, los insurrectos, tras tres horas de combate, abandonaron las trincheras y cedieron ante la presión de los españoles, para luego, cuando éstos se retiraban con gran cantidad de bajas, realizar un contraataque. En Melones, también se retiraron después de defender el cam­pamento. Los españoles agotados se dedicaron a curar sus heridos y sa­quearlos. Calixto, aprovechó el momento de desorganización en las filas enemigas y contraatacó venciéndolas en un sangriento enfrentamiento que se extendió por varios kilómetros.
En Santa María de Ocujal, después de diezmar a los españoles con el fue­go de la infantería, dirigió una carga al machete que prácticamente destruyó la columna enemiga. Es en este momento del combate cuando se ponía en evidencia su flexibilidad táctica, sobre todo al determinar cuándo sostener la defensa y cuándo iniciar el contraataque.
La persecución del enemigo
La persecución de las fuerzas enemigas, aun cuando éstas fueran derrotadas, casi nunca tenía como objetivo entablar un combate final de exterminio. Quizás haya que considerar dos excepciones en este tipo de táctica: Santa María de Ocujal, donde la columna española fue completamente diezmada, y Melones, donde los cubanos continuaron la persecución tenaz al enemigo por varios kilómetros. Ésta, en muchos casos, se convertía, más bien, en un hostigamiento guerrillero con el objetivo de causarle el mayor número de bajas al enemigo, impedir su reorganización, capturar a los rezagados y apo­derarse de las armas, el parque y los equipos abandonados.
En relación a la utilización de la caballería y de la infantería, no hemos arribado a conclusiones definitivas por la carencia de documentación. Sin embargo, consideramos que, en el 68, durante los combates dirigidos por él, la infantería desempeñó un papel mucho más importante que la caballería.
Aunque la guerra contra España dada la diferencia de los contrarios no se decidía en un gran combate pero estos fueron importantes. Estas acciones obligaron al enemigo a concentrar sus fuerzas en grandes columnas lo que disminuía su eficacia. En algunos se logro ocupar armas y parque. En general demostraba la pujanza del ejército cubano y servia de aliento a los partidarios de la independencia.
Bibliografía
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Escalante Carlos Amel y otros , Diccionario enciclopedico de historia militar de Cuba Primera parte (1510-1898)  Biografias Ediciones Verde Olivo La Habana , 2001, T. I.
Figueredo Socarrás, Fernando.  La revolución de Yara. Instituto del Libro. La Habana. 1968    
. Franco Ferrán, José Luciano. Antonio Maceo Apuntes para una Historia de su Vida. Tercera edición revisada en tres tomos. Editorial de Ciencias Sociales La Habana 1975
Guerra y Sánchez,  Ramiro.  Guerra de los Diez Años 1868-1878. Cultural S.A. La Habana. 1950. Tomo I
O Kelly James  La Tierra del Mambi Instituto del Libro La Habana 1968
Instituto de Historia de Cuba, Las Luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales 1868 1898, Editora Política, La Habana, 1996,
. Pírala Criado, Antonio. Anales de la Guerra de Cuba. En tres volúmenes Imprenta F. González Rojas. Madrid 1895-1898.
Portuondo Fernando y Hortensia Pichardo. Carlos Manuel de Céspedes. Escritos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1974  T. 1
. Zaragoza, Justo. Las Insurrecciones en Cuba. Apuntes para la historia política de esta isla en el presente siglo. Imprenta de Manuel G. Hernández. Madrid 1872- 1873.

COMBATES DE MELONES: LA VISION DE CALIXTO GARCIA.

Los turistas que se dirigen a la playa Guardalavaca, en las costas de la provincia Holguín, avanzan en medio de un bello paisaje de cerros coronados de rocas calizas que le dan un color blanco que contrasta con el verdor de los árboles que han crecido en las faldas de estas elevaciones. En ocasiones pequeños valles se abren ante la vista del viajero dejando un mundo de palmas reales, árboles y llanuras entregadas a la laboriosidad del campesino cubano que las han sembrado de maíz, yucas, boniatos…
Ese placido paisaje oculta una historia terrible en uno de esos apacibles valles llamado Melones. Allí  el 9 de enero de 1874 se libró uno de los combates mas sangrientos de la primera guerra de independencia de Cuba que se desarrolló entre 1868 y 1878. Varios historiadores han investigado y publicado sobre este combate. Nosotros queremos mostrarle al lector la visión del general Calixto García sobre aquellos momentos de muerte y lucha. Copiaremos textualmente fragmentos del diario de Calixto correspondiente a los días 3 al 10 de enero de 1874. Calixto no escribía sus notas diariamente en este caso no anotó nada en los días 5 y 8. 

                                                   3 (de enero 1874)

Hoy he despachado al General Calvar (1) con orden de reunir toda la fuerza de cambute y marchar a reunirse conmigo el 30 en Santa Ana de LLeo. Emprendí marcha del Realengo acampando en  Tacajó. (2) Son cinco leguas de buen camino. Ha resultado hoy una cosa que era de esperar, como la marcha la hice por el camino real no pude encontrar práctico. Cinco anos sin transitar más que por estrechas veredas de monte han hecho que se olviden los caminos antiguos. (3)

                                                   4 (de enero 1874)

Acampamos en San Juan de la Puerca. (4) Llegamos a este punto en los momentos en que caía un horrible aguacero que casi no nos dio tiempo para construir rancho en que guarecernos de la lluvia. (5)

                                                   6 (de enero 1874)


Después de una jornada de seis  leguas de un camino intransitable acampé en las orillas del río Cupeyal. El trayecto recorrido hoy es una vereda, estrecha, teniendo .que andar por más de dos leguas por dentro de un arroyo, y con el aguacero de ayer estaba crecido y si a esto agregamos que su Iecho lo forman piedras resbaladizas podrá formarse una idea del mal rato que nos había hecho pasar.

                                                   7 (de enero 1874)


A las doce de la noche salí del río Cupeyal. Afortunadamente la luna estaba muy clara y el camino era todo de extensas sabanas, salpicadas de elevadas alturas. La marcha fue cómoda. Con objeto de no ser descubierto por las vigías enemigas, tenia que hacer las marchas de noche para poder introducirme en la zona de cultivo de la parte Oriental de Holguín (6) y proveerme de reses para provisionar mi columna y de caballos para montar el escuadrón da Holguín que había quedado desmontado en la desgraciada acción de Santa Rita (7). Con estas precauciones pude llegar a un cuarto de legua de Corralito (8) sin  ser sentido. Hice alto y esperé el día. (9) A las 7 penetré en el caserío, evitando las trincheras, que ningún interés me obligaba a atacar. (10) Acampé a primas de tiro de fusil de ellas y desplegué fuerzas por distintos rumbos, que incendiaran el caserío y tomaran  reses, cerdos y caballos. Una de las .fuerzas qué destaqué, se encontró con otra española que salía a reconocerla. Rompióse el fuego; pero cargar el enemigo se puso  en  fuga  haciéndoles  los  nuestros  ocho  prisioneros españoles que fueron fusilados. (11)El Coronel Borrero (12) jefe que mandaba su fuerza llevado del ardor de la pelea, avanzó  hasta el fuerte a pesar de tener órdenes en contrario, esto nos hizo tener cuatro bajas. Un consejo de guerra se encarga de juzgar este hecho. Es verdaderamente una desgracia que la mayor parte de nuestros jefes carezcan de la suficiente sangre fría para ocupar el puesto de tales. Llevados de su excesivo valor se lanzan  a cualquiera empresa sin contar el enemigo, ni pensar en las dificultades que tienen que superar para vencerlos, les parece que todo debe ceder a sus esfuerzos y estas locuras nos han costado bastantes caras. (13) Se hicieron varios prisioneros. Entre estos se contaba un muchacho de 12 años, hijo de subprefecto (14) Mayo que sirviendo en sus filas fue cogido y fusilado por los godos y su familia conducida a un campamento. Las súplicas de dos niñas de 8 años  hermanas del muchacho me obligaron a ponerlo eh libertad pues, ¿quien puede resistir al llanto de la. inocencia? Los demás prisioneros y varias familias que solicitaron nuestro amparo marcharon con nosotros. (15) También se me presentaron seis voluntarios armados. (16)
A las tres de la tarde emprendí mí retirada conduciendo un convoy  considerable de bueyes, vacas, viandas, caballos etcétera. En mi marcha tuve dos veces fuego con pequeñas partidas enemigas que venían a hostilizarme en mi tránsito.
Llegué a la cinco de la tarde a Melones (17) en cuyo abandonado caserío acampé.                                        

                                                      9 (de enero 1874)


Acción de Melones
No creí yo, que los españoles pudieran reunir tan pronto una columna para atacarme. Bien es verdad que el lugar que yo ocupaba les obligaba a hacer un esfuerzo supremo para ocultar su impotencia a los ojos de los engañados cubanos que tienen a su lado Mi campamento de Melones está situado en la línea fronteriza de la  zona de cultivo de Holguín. (18)A su izquierda y a una legua de distancia está el cuartel español de La Palma hacia la derecha y a una legua también el de Tuinicum (19) .y a su frente el del Rabas (20)
Mis vigías estaban viendo las  de los campamentos enemigos y las cornetas se oían en sus caseríos. Esto seguramente obligó a los españoles a salir a desalojarme.
A las ocho de la mañana de hoy el fuego de las parejas de caballería (21) secundado  por el de sus avanzadas me hizo conocer que era llegada la hora del combate. Mucha fe tenia yo en el triunfo ya previéndolo una de mis primeras medidas fue destacar fuerzas a cortar su retirada. Los pormenores del plan que adopté se encuentran en el copiador de partes y excuso repetirlos aquí.
El combate fue reñidísimo y hasta las doce del día la victoria permanecía indecisa, de esa hora en adelante el triunfo fue seguro. El enemigo emprendió su retirada y fue cargado simultáneamente por el grueso de mis fuerzas! El jefe español (22) era inteligente y bravo y hacia su retirada escalonando sus fuerzas y aprovechando cuantas ventajas le presentaba el terreno; pero todo fue en vano, posición tras posición todas les fueron tomadas concluyendo la acción, a las cuatro de la tarde después de ocho horas de combate. Dejando el enemiga 41 muertos en el campo, armas, parque, caballos etc. Hizo su retirada por alturas elevadísimas sin tomar camino hasta lograr encerrarse  en sus trincheras  de  Tuinicun. (23)Fue perseguido hasta el pie del campamento español. La victoria fue completa.
Es verdaderamente admirable el valor demostrado por los cubanos en esta acción, en vez de obligar a pelear al soldado, era menester sujetarlo y reprenderlo y costaba grandes esfuerzos el lograrlo. Podemos decir hoy con  orgullo que tenemos un ejército que si en, sufrimiento los aventaja a todos en valor es igual al primero del mundo. (24) El enemigo tenia según confesión de un herido 1300 hombrea (25) yo podía contar con 600.




10     (enero de 1874)

Permanezco acampado en Melones. Hoy han salido los heridos que tuve  en  la  acción de  ayer  con  el Coronel  Borrero  para colocarlos en el hospital de sangre.

NOTAS

1--Manuel Calvar Oduardo, conocido por Tita, nació el 6 de diciembre de 1827, en Manzanillo y murió el 20 de diciembre de 1895. Fue uno de los iniciadores de la conspiración y el alzamiento en Manzanillo. Alcanzó el grado de mayor general del ejército libertador  Fue elegido presidente provisional de la República de Cuba luego de la protesta de Baraguá. Pasó al extranjero al concluir la guerra donde vivió hasta su fallecimiento
2--Estos lugares, Tacajó y el Realengo, pertenecían a la parte oriental de la jurisdicción de Holguín
3--Este es un ejemplo elocuente del auge militar de la revolución. Las fuerzas cubanas se desplazan por caminos construidos por los españoles para unir sus principales poblaciones.  Los que con anterioridad eran vigilados y recorridos constantemente por columnas hispanas ahora están abandonados.
4--San Juan de la Puerca estaba situado en la jurisdicción de Holguín
5--La construcción de ranchos en corto tiempo era una habilidad de los campesinos cubanos. La mayoría de los soldados libertadores eran de este origen. Por eso la facilidad con que hacían este tipo de construcción rustica.
6--Para poder entender el termino “zona de cultivo de la parte Oriental de Holguín” es necesario hacer una breve reflexión. Alrededor del puerto de Gibara se había conformado una zona de influencia o Hinterland de ese puerto en la primera mitad del siglo XIX donde se establecieron una gran cantidad de campesinos canarios y cubanos. Con el  inicio de la guerra una gran cantidad de vecinos de la jurisdicción y de otros lugares se establecieron allí buscando la protección hispana. Como parte de esa zona protegida o de cultivo estaba la capitanía  pedánea de Fray Benito. El extremo oriental  de esta zona compuesta por los poblados de Corralito, Junucún, el Rabón y otros pertenecientes a la capitanía de Fray Benito  es el territorio  al que Calixto le da esa definición. En la actualidad según la división política administrativa de 1976 forman parte del municipio holguinero de  Rafael Freyre.
7--Calixto atacó el poblado de Santa Rita en la jurisdicción de Jiguaní el 20 de diciembre de 1873 y sufrieron una fuerte derrota
8--Corralito poblado situado en el territorio del actual municipio Rafael Freyre en la provincia Holguín En la época formaba parte de la zona de cultivo de Holguín como explicamos en la nota anterior. La importancia de este caserío  se incremento durante la guerra de 1868 al ser obligados muchos vecinos a establecerse allí.
9--Lo más común en los ataques a los poblados era realizarlo de noche para sorprender la guarnición. En este caso Calixto espera el amanecer para actuar. Quizás en ello influyó la gran concentración de fuerzas que tenia a su mando muy superior al enemigo.
10--Estos tipos de asaltos a los poblados españoles tenían el objetivo de avituallarse por lo que no se insistía mucho en atacar las fortificaciones enemigas. Por lo demás no se contaba ni con artillería ni parque para realizar un sitio. Además los españoles de las poblaciones cercanas acudían de inmediato a ayudar a la guarnición atacada.
11--La República de Cuba en respuesta a la política sanguinaria hispana había decretado la guerra a muerte por la que toda persona tomada prisionera combatiendo a la revolución debía de ser ejecutada. Esta política varía en el transcurso de la guerra.
12--Francisco Borrero Lavadí. Nació el 30 de enero de 1846, en Palma Soriano y murió  el 17 de junio de 1895 en el ataque a Altagracia en Camagüey. Alcanzó el grado de Mayor General del Ejército Libertador.
13--Existía una preocupación constante entre la mayoría de los líderes políticos y militares cubanos de proteger la vida de sus hombres. Esto era productos de varios factores desde la relación que existían entre muchos de los jefes y sus soldados, también lo difícil que era el sustituir a un mambí y lo reducido de las fuerzas libertadoras.  Por lo que al analizar el resultado de un combate debemos de tener en cuenta  esta realidad respecto al número de bajas cubanas. Una victoria o una derrota cubana había que verlas más que por las bajas causadas al enemigo por las propias. Los españoles podían sustituir raídamente sus perdidas mientras los mambises no. 
14--Subprefecto un cargo en la estructura civil de la República de Cuba en armas
15--Pese al criterio muy extendido en la historiografía de la guerra que los mambises trataban de desembarazarse  de las familias llegando incluso a convencerla para que se presentaran la realidad que nos dicen los documentos es muy diferente pues estas eran acogidas y protegidas cuando abandonaban los poblados enemigos. Incluso se dieron casos de familias que fueron obligadas marchar con los mambises.   
16--Estos voluntarios que residían en los pequeños poblados españoles generalmente eran cubanos a los que  obligaban a incorporarse a ese cuerpo auxiliar del ejército hispano. Estos pensaban  y actuaban de una forma muy diferente de los del occidente de origen peninsular la mayoría y beneficiados por el colonialismo. Cuando se produjo el auge de la revolución desde 1873 en ocasiones los voluntarios criollos colaboraban con los mambises y se les unían.
17--Melones En la actualidad pertenece al municipio Rafael Freyre de la provincia de Holguín. Esta situado junto a la carretera que une la ciudad de Holguín con el balneario de Guardalavaca. En el lugar se encuentra un pequeño poblado llamado Melones situado a un kilómetro de esa carretera.
18--Luego de un ataque a un poblado enemigo los mambises usualmente acampaban en lugares no muy lejanos del lugar asaltado como hizo Calixto en esta ocasión. Al parecer en eso influía lo difícil de mover el botín capturado, los heridos y el cansancio de la fuerza pues antes de realizar el ataque por lo general habían realizado extenuantes  marchas sin apenas ingerir alimentos. Además es de pensar el deseo de esta hambrienta fuerza en saciar su antológica hambre con las vituallas capturadas. Las acciones de La Cana realizada luego del asalto a Aura, Camazán después del ataque a Holguín en diciembre de 1872, Veguita de Banes luego del ataque al poblado de Sama,   Santa María de Ocujal luego de asaltar algunos poblados  y otros de menos relieve tuvieron ese origen. 
19--El nombre correcto del lugar es Junucún. En la mayoría de las descripciones de ese combate se le nombra incorrectamente a ese poblado. En ocasiones se la llama  Jururú que era un poblado ya desaparecido  situado en la bahía de ese nombre. Pero a unos 20 kilómetros de Junucún.
20--El nombre correcto de ese poblado es Rabón. Actualmente pertenece al municipio Rafael Freyre provincia de Holguín.
21--Exploradores montados encargados de recorrer los alrededores del campamento.
22-- El jefe de las fuerzas hispanas era el coronel Federico Esponda.
23--Junucun
24--Este criterio de Calixto Garcia sobre el soldado cubano puede tener diversas interpretaciones como por ejemplo que antes de ese combate era necesario obligarlo a combatir. Aunque es un criterio muy personal de Calixto había una realidad y era que la acción más común realizada por los mambises era la emboscada. Al parecer incluso la carga de caballería no era tan frecuente como se cree. En la emboscada se disparaba de lejos y no siempre se acompañaba de un asalto sobre las fuerzas contrarias por lo que el mambí no estaba acostumbrado a ese tipo de acción. Por lo menos el soldado oriental. La guerra de 1868 era irregular y de desgaste donde las grandes acciones no eran comunes.
25--Es aconsejable poner en duda los informes y criterios de los cubanos sobre el número de contrarios y las bajas causadas a estos. Los mambises recibían esta información por fuentes muy imprecisas. Igual ocurre con los criterios de las tropas hispanas respectos a las revolucionarias

CALIXTO GARCIA Y SU DIARIO PERSONAL DEL AÑO 1874.

La editorial Oriente ha puesto a disposición del lector un libro titulado Calixto García Escribe de la guerra Grande: Tres documentos personales. Con introducción y notas de los historiadores Olga Portuondo,  Volver Mollin y el autor de este articulo. Para nosotros fue sorprendente encontrarnos el diario personal de Calixto García correspondiente al año 1874.    Al estudiar la papelería que ha llegado a nosotros podemos comprobar que  Calixto no  era propenso a hacer  reflexiones públicas ni privadas que pudieran acabar llegando a oídos de otros patriotas. Si descontamos una entrevista  que concedió en plena manigua insurrecta, al periodista irlandés James Okelly (1) unas notas sobre sus criterio del folleto publicado por Máximo Gómez, sobre el Pacto del Zanjo una entrevista concedida a un periodista en octubre de 1880 (2) y quizás algún comentario que realizó en la prensa. Pero  no tenemos evidencia que el general García Iñiguez llevó al papel y a la tinta un estudio sobre la guerra grande. Ni en general emitió criterios en contra o a favor de sus compañeros de armas o de los muchos acontecimientos de los que fue protagonista o testigo. Incluso la correspondencia privada que ha llegado a nosotros de este periodo, en que están enmarcados estos documentos, nos dicen poco de lo que ocurre entre los independentista. Asunto bastante raro, pues la mayoría de los hombres y mujeres del 68 se entregaron a elaborar comentarios con gran libertad y riquezas de criterios.   Este silencio digamos historiográfico  sorprende si conocemos que llegó a ser un hombre culto. Así lo demuestra la solides de su biblioteca. Esta era tan rica que  en el exilio neoyorquino según testimonio de  su hijo Carlos:    

      En los días de apuro mi padre le vendía a Néstor Ponce de León las obras de historia y las colecciones de obras literarias españolas  y francesas que había traído de la prisión pues era apasionado lector (....)  (3)

José Martí nos dejo una descripción sobre sus conocimientos  de la historia. Durante su exilio en New York en sus conversaciones con los demás patriotas:
“… recordaba con chispas en los ojos la bravura de la guerra, comentaba, con lucidez singular, la historia de los pueblos y la literatura militar. (4)
Sin embargo, un hombre con tales pasiones y una base cultural amplia se negó rotundamente  a dejar una memoria o a publicar sobre sus vivencias.
Al parecer estaba prejuiciado por un hecho que lo seguiría de por vida. Las marcadas contradicciones surgidas en el seno de la revolución desde su mismo inicio que fue un factor importante a tener en cuenta para valorar el fin de la guerra. El mismo había tenido un papel de relieve en la destitución de Céspedes. Asunto muy discutido desde el mismo día en que ocurrió. Su papel a favor de los enemigos del primer presidente lo señalaría para siempre. En 1895, luego de su fuga de España y, cuando se trasladaba en un buque de pasajeros de Francia a los Estados Unidos chocaría con la frialdad de uno de los hijos de Carlos Manuel que se encontraba entre los pasajeros. No sabría Calixto que con el paso de los años cada generación de historiadores retomara el asunto y se encargara de indagar sobre su responsabilidad en la destitución y en especial en la humillación y abandono en que se encontró el bayamés.   
Luego desde su prisión en la península podría ir conociendo las muchas contradicciones internas de la revolución y las divisiones. Todo esto le harían escribir en octubre de 1878 al referirse a las causas de la derrota: “Lo que nos falta es la armonía en nuestros trabajos, unidad en nuestros esfuerzos. Conseguido esto, la independencia de Cuba será un hecho consumado.” (5)
El holguinero no está dispuesto a agregar nada que pueda afectar “la armonía en nuestros trabajos”. Al escribir sobre ese periodo bélico sería obligatorio reflejar esas contradicciones internas, juzgar a los veteranos señalar errores y equivocaciones. Calixto sabia de la alta susceptibilidad de sus compañeros de lucha. Para cada uno de estos mambises del 68 el más preciado tesoro era su sacrificio de diez años por Cuba Libre.  Emprender cualquier obra histórica era renovar esas contradicciones. Los criterios de Calixto para juzgar éticamente la participación de los veteranos del 68 era bastante simple y al mismo tiempo de una altura espiritual sorprendente. Tal criterio lo expresa en una carta que le envió a Fernando Figueredo Socarrás, cuando este le pidió su opinión sobre la obra que había emprendido de historiar la guerra de 1868:


No tema V. acusarnos y pintarnos como fuimos, con nuestros grandes defectos y con nuestras pequeñas virtudes. La posteridad dispensará los primeros y sólo recordará las segundas, teniendo en cuenta que hemos sufrido bastante para merecer el perdón. (6)

Este criterio de juzgar a los veteranos del 68 por su sacrificio más que por los errores era una constante en el general García Iñiguez. Así lo expresa  en una carta a un amigo del 15 de octubre de 1881. Se refiere a un grupo de insurrectos de la Guerra Chiquita que en su criterio no lo apoyaron cuando en mayo de 1880 desembarcó al frente de una pequeña expedición en el sur de  oriente. En la fecha en que escribe la misiva los revolucionarios estaban   encerrados en una prisión española., Expresaba Calixto que:

Mucha culpa tienen esos en los que está pasando, pues si nos hubieran ayudado no se encontrarían hoy en esa situación; hay que perdonarles su ignorancia pasada en gracia de sus sufrimientos presentes.  (7)

El 20 de enero de 1882 reafirmaba estas ideas. En esta ocasión lo hace en una carta a su amigo Bavastro. Al referirse  a Antonio Maceo con quien había tenido discrepancias durante la organización de la Guerra Chiquita:                
   
Por Félix Figueredo he sabido que Maceo está en Honduras con una buena colocación.  Me alegro que así sea, pues aunque el no me desee mucho bien, yo no puedo menos que deseárselo a todos aquellos que se han sacrificado por nuestra desgraciada patria. (8)

Este criterio lo llevó no solo a evitar dar opiniones públicas sobre acontecimientos en los que había tomado parte, sino también  a poner bastante distancia entre él y los historiadores españoles y cubanos que intentaron escribir sobre la guerra grande durante la llamada Tregua Fecunda. Su negativa a conceder una entrevista al acucioso historiador español Antonio Pirala es un ejemplo de ello. Su hijo Carlos García Vélez que fue testigo de la insistencia del historiador y las negativas de Calixto nos cuenta que:
Conocí a Pirala en el Ateneo de Madrid. Creo que fue Salvador Canals quien nos presentó, a instancia de Pirala. Al punto empezó a decirme cuanto se alegraba de hablar conmigo pues se hallaba desde tiempo atrás muy interesado en recoger datos de la guerra de Cuba; queriendo  comprobar o rectificar algo sobre mi padre.
A este fin me insto encarecidamente que yo le consiguiera una entrevista. Le contesté que papá había mantenido siempre el criterio de no rectificar ni ratificar nada de lo que pensaran o escribieran de el.
Durante largos años había observado esta conducta aun cuando tuvo abundantes oportunidades de escribir sus memorias, las cuales nunca podría accederse a publicar ya que en vida muchos de los autores y su propia condición de deportado en España, le vedaban expresar la verdad de tantas cosas y que por lo demás yo sabia que el dejaba a la historia el juicio de sus actos, sin querer sincerarse ni rebatir lo que pudiera opinarse en su contra. Pirala no cejó en su empeño y en vano me buscó donde quiera que yo estuviera ya en el circulo de Bellas Artes, ya en el de Escritores y Artistas ya en los Foyes del teatro, instándome para que convenciera al General que le concediera una entrevista. Visita varias veces mi Gabinete de dentista en el Paseo de Recoletos no 21, entresuelo izquierdo. Sabiendo que mis padres vivían conmigo con la esperanza de ver a Don Calixto lo que nunca logró.
Antonio Pirala seria hombre de unos sesenta años, muy encanecido bajito y cojo, de mirar penetrante a consecuencia de los lentes de sus anteojos de oro que siempre usaba. Hablaba con suma facilidad y era visto en Madrid como un "latoso”    insoportable. (9)
Esta negativa de Calixto es asunto lamentable pues Pirala acabó escribiendo una de las obras monumentales sobre la guerra de 1868: Crónicas de la guerra de Cuba.
Por lo que disponer tres documentos donde el veterano mambí nos de criterio sobre la guerra es una suerte que decidimos compartir de inmediato con los estudiosos del pasado cubano y el publico en general.  Todos ellos tienen un indiscutible  valor para un estudio biográfico de este patriota. Incluso aportan nueva información que no se ha recogido en las biografías sobre este patriota. Al mismo tiempo nos revelan una valiosa información sobre la guerra de 1868 en general. Es indiscutible que su lectura nos ofrecerá  posibilidades de  nuevas interpretaciones o sedimentar con fuentes primarias las ya argumentadas. Nos ayudaran a una mejor interpretación de uno de los periodos más relevantes el pasado cubano.
1--James O Kelly fue un periodista irlandés que visito a Cuba Libre y escribió luego un libro titulado La Tierra del Mambí. En el campamento de Bocas entrevisto en febrero de 1873 a Calixto García.
2--A.N.C. Donativos y Remisiones, Legajo 472, Número 50.
3—Ponce de León, era escritor, editor y librero, establecido en Nueva York.
4--José Martí. Obras completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t. 4, p.p. 464, 465.
5—Documento para servir a la historia de la Guerra Chiquita  (Archivo Leandro Rodríguez).  Publicaciones del archivo Nacional de Cuba.  La Habana, 1949. Tomo I, Págs. 42 a la 44.
6-- Fernando Figueredo Socarras. La revolución de Yara. Instituto del Libro. La Habana. 1968. p 5   
7—Museo Bacardí, Santiago de Cuba, Documentos de Calixto García.
8— Museo Casa Natal de Calixto García, Centro de documentación de las Guerras de independencia Sin clasificar
9--  A. N. C. Donativos y Remisiones, Fuera de Caja, 123-A.