miércoles, 17 de mayo de 2017

GUERRILLAS EN EL MAR: UNA HISTORIA POCO CONOCIDA DEL ENFRENTAMIENTO A BATISTA.


Por: José Abreu Cardet.
En marzo de 1952 Fulgencio Batista, por medio de un golpe de estado, tomó el poder en Cuba. Desde aquel momento comenzó una intensa lucha para expulsarlo del poder. El tema fue  intensamente tratado por los estudiosos del pasado de la mayor de Las Antillas. Pero en el marco de la guerra de guerrillas que se llevó a cabo contra la tiranía las acciones desarrolladas en el mar han recibido menos atención. Se piensa que el enfrentamiento se efectuó en las montañas y campos por los guerrilleros o en las ciudades por el movimiento clandestino. Pero el mar también fue escenario de aquellas acciones. Buques de guerra bombardearon el territorio donde actuaban las fuerzas rebeldes, transportaron tropas y vituallas a la zona de operaciones. Los guerrilleros por su parte actuaron contra los buques de cabotaje y llegaron a combatir a los de guerra disparándole desde tierra.  
El mando guerrillero  había dado órdenes de interrumpir las comunicaciones para impedir el abastecimiento a las fuerzas enemigas.  Tropas guerrilleras destruían puentes y situaban todo tipo de obstáculos en las carreteras y afectaban las vías férreas, pero las ciudad portuaria podían ser  abastecidas por mar. En ocasiones los revolucionarios organizaron  arriesgadas incursiones navales contra este abastecimiento. Uno de ellos fue preparado para capturar  la motonave Playa Blanca perteneciente a la flota  de la United Fruit Company en los primeros días de diciembre de 1958. Esta era una poderosa compañía  estadounidense  propietaria  de dos gigantescos centrales, Boston y Preston, situados el primero en la cercanía de la ciudad de  Banes y el segundo en la bahía de Nipe.   En el antiguo municipio Banes, desde finales del mes de octubre, comenzó a operar la columna 16 “Enrique Hart” del Segundo Frente Oriental Frank País. Esta se encargó de una compleja operación contra un buque donde participaron también el movimiento clandestino.
Funcionarios de la compañía que colaboraban con el 26 de julio informaron al mando de la referida columna que  llegaría uno de los barcos de la compañía  con mercancías para la navidad lo que significaba una cantidad  considerable  de turrones, juguetes, latería y otros  productos. Se designó al combatiente  Juan de la Cruz para capturarlo. Los acontecimientos se precipitan cuando una avanzada rebelde que se encuentra en la playa de Guardalavaca recibe el aviso de que se acerca un barco.
Desde Samá, una hermosa bahía ocupada por los rebeldes,  cuatro combatientes se hacen a la mar en un bote a motor llamado Neptuno  para interceptar el buque. Llevan una ametralladora   45 y tres escopetas.  La situación es compleja pues con frecuencia  por la costa se desplazan unidades de la marina de guerra tanto en labores de patrullaje  como en cumplimiento de diversas misiones.  A finales de la guerra la Marina ha intensificado sus operaciones navales en el  traslado de tropas y materiales en apoyo a guarniciones sitiadas.  Además, como los frentes rebeldes se han desplazado hasta las inmediaciones de la costa en ocasiones realizan indiscriminados  bombardeos sobre zonas donde supuestamente estarían los rebeldes. Por lo tanto la frágil embarcación podía darse de bruces con una fragata o un guardacostas que con su artillería la hundiría con sus tripulantes.  Incluso la nave a capturar era muy superior en peso y velocidad respecto al bote, por lo que  podía escapar o hasta embestir y destrozar a la embarcación rebelde. Con una ametralladora y algunas escopetas poco podían hacer contra aquella mole metálica que se desplazaba por el mar.
El bote comienza  a acercarse a la nave. Los marinos comprenden que los tripulantes de la lancha no tenían buenas intenciones. El mercante Playa Blanca trata de escapar. Los combatientes sobre el bote empuñan las armas.  En el cañón de una de escopeta han desplegado una bandera del movimiento 26 de julio mientras el combatiente que porta la ametralladora la agita  amenazadoramente. La nave va disminuyendo la marcha hasta detenerse.  El jefe del grupo guerrillero le ordenó al capitán de la embarcación que bajara al bote y que diera la orden de que esta siguiera para la bahía de Samá donde llega y echa el ancla. 
La carga que transportaba no era la esperada sino harina pastelera. Se ocuparon 50 sacos y se le dio órdenes al capitán de seguir la marcha luego de explicarle que lo que había sucedido era realizado por el Movimiento 26 de Julio. El buque siguió rumbo a Moa. Estamos ante une historia muy poco conocida: las acciones del ejército rebelde en el mar. Este es un ejemplo pero se realizaron otras. La pregunta que parece flotar es si existió una rudimentaria  marina de guerra rebelde en 1958. 
Bibliografía

 Rumbo al triunfo de enero, Columna número 16 Enrique Hart, Comisión de Historia de la Columna 16, Ediciones Verde Olivo, 2007, p 175 y 176 

No hay comentarios:

Publicar un comentario