martes, 20 de diciembre de 2016

TABACO Y MAMBISES

José Abreu Cardet
Uno de los grandes sufrimientos impuesto por la guerra a los mambises fue la escasez de tabaco.  Los cubanos eran grandes fumadores. Como este requería todo un proceso de recogida y secado era difícil producirlo en las prefecturas mambisas. Por lo que en los ataques a poblados siempre que se podía se extraía una cantidad de este. En el ataque al poblado de Sama, el 6 de julio de 1872, se capturan 500 tercios de tabaco. (1)Pese a lo difícil del transporte para trasladar ese pesado y voluminoso cargamento hasta un campamento insurrecto no se abandonó. En la documentación de las unidades hispanas es una constante la captura de determinadas cantidades de tabaco cuando ocupaban un campamento o una prefectura insurrecta. Incluso muchos de los agentes cubanos en las filas enemigas intentaban hacer llegar a sus compañeros además de parque, medicina, ropa y otros artículos indispensables para la vida, cierta cantidad de tabacos.
En sus operaciones en Camagüey, en febrero de 1870, el Batallón de Infantería del Rey, Número 1, detiene a tres personas, un blanco y dos antiguos esclavos...conduciendo tabaco... (2) desde territorio controlado por el gobierno para los insurrectos. En este caso se había priorizado esta preciada hoja sobre los demás medios que usualmente se contrabandeaba del territorio contrario a los campamentos mambises.
 Es de pensar en la satisfacción al obtenerla. Un insurrecto anotaba con verdadero regocijo:… me regaló un par de tabacos viejos el C. Manuel Corona de los cuales encendí uno después de comer carne para completar el goce de una comida de sangre…   (3) El 12 de mayo de 1871 escribía el mambí Jorge Carlos Milanés y Céspedes “Todavía no ha regresado el que fue a comprarme algunos artículos comestibles y tabacos” (4) El gusto por el tabaco llevo a Milanés a decirnos que:   “Compre una gabilla de tabaco nuevo en un escudo de oro para fumar cigarros en papel que se inflama a cada instante, y a poco pierdo el tabaco, pues lo dí a curar por estar muy verde y se incendio casi todo. El resto ya es picadura y la hallo buena como sucede al que no tiene otra”. (5) Todos estos gastos y trabajos nos dicen de la importancia del referido producto para el mambisado. La ausencia de tabaco se agregaba a los martirios que sufrieron los mambises.(6)
Fuentes:
1-- Nydia Sarabia: Ana Betancourt. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1970, p.  158.
 2--Archivo Histórico Militar de Segovia, Ponencia de Ultramar, Cuba 26, Legajo 4.
3--Ludín B. Fonseca García: Haciendo Patria, Colección Crisol Bayamo, Granma, 2004, p. 29.   
4—Ibídem, pp. 24   
5—Ibídem, pp. 24- 25.   
6—Se respeta la ortografía y redacción original.







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