martes, 20 de diciembre de 2016

REACCIÓN POPULAR CONTRA LAS PASCUAS SANGRIENTAS


José Abreu Cardet
Alrededor de las pascuas de 1956 la dictadura de Batista ultimó a 23 revolucionarios del territorio de las actuales provincias de Holguín y Tunas. Aquel acontecimiento fue llamado por la población como las Pascuas Sangrientas y la atmósfera de  represión creada por los esbirros después de esos hechos, sembraron el terror y  el desconcierto en la población de Holguín y en general en la costa norte de la antigua provincia de Oriente. La posibilidad de ser detenido, torturado y asesinado por la más leve sospecha se convirtió  en una realidad cotidiana. El que un auto se detuviera al frente de la casa de cualquier familia, unos toques enérgicos en la puerta creaban el sobresalto de que la policía venía a efectuar una detención, lo que podía significar la muerta, las torturas más horribles a cualquier miembro de esa familia. El hecho de que un familiar no llegase a la hora acostumbrada, enseguida hacía pensar a madres y esposas en la detención o la muerta del ser querido.
La organización revolucionaria que hubiera podido responder al terror reaccionario, el  movimiento 26 de julio estaba descabezada, desorganizada. La población se encontraba indefensa ante la sed de sangre de sus verdugos. Sin embargo, muy pronto se dejó sentir la respuesta a las Pascuas Sangrientas se realizaron en la ciudad de Holguín toda una serie de pequeños sabotajes, la mayoría no eran orientados por ninguna organización revolucionaria si no fueron productos de la reacción espontánea del pueblo.
El 31 de diciembre de 1956 intenta quemar el puente del km 15 y 16 del ferrocarril en Cacocum. Entre finales de enero y principios de febrero cortan la línea de conducción de electricidad entre Holguín y Cacocum. El 12 de febrero es detenido Rene Ibarra Font (1)
en Holguín, le ocupan un revolver y una pistola ametralladora, según la policía, pensaba realizar un atentado al jefe el regimiento de Holguín. El 20 de febrero colocan un petardo en el Instituto de Holguín en momentos en que funcionaba la Universidad de Holguín la cual radicaba en ese edificio.
El 20 de marzo sitúan una piedra de gran tamaño en la línea férrea entre Holguín y Cacocum para afectar el paso de los trenes, durante el mes de abril, por lo menos en cuatro ocasiones rompen a pedradas los cristales de varios establecimientos en la ciudad de Holguín. El 4 y el 7 de abril se producen sabotajes contra los alambres conductores de electricidad y telefonía respectivamente, en el tramo del ferrocarril entre Holguín y Cacocum. El 10 de abril le ocupan en su casa a un ciudadano un fusil Sprinfield con varias capsulas. El 26 del mismo mes se lanzan proclamas en las calles llamando al pueblo a abstenerse de participar en los carnavales de ese año.
No eran acciones de importancia pero representaban una clara respuesta de la indignación del pueblo contra los esbirros y la dictadura de Batista.
Notas
(1)  Posteriormente se incorporó al  ejército rebelde y murió en un combate.



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