miércoles, 14 de diciembre de 2016

LOS SOLDADOS Y LA TUBERCULOSIS


Por: José Abreu Cardet
En 1850 la capitanía general de la isla de Cuba se encontraba amenazada por un  poderoso movimiento que pretendía anexarla a los Estados Unidos. Expediciones y conspiraciones no dejaban dormir a los funcionarios coloniales.  La respuesta española fue  incrementar  las fuerzas represivas. De sus guerras en los trópicos el ejército hispano  había aprendido que uno de sus principales enemigos eran las enfermedades que abundaban en esos climas. Por lo que en vista de una posible campaña en defensa de la integridad del imperio en la mayor de Las Antillas, el capitán general dispuso que se hiciera un estudio de las condiciones higiénicas de gran parte de las islas de Cuba y de Pinos. Para esto designo a los doctores Ramón de Piña, vice consultor médico del cuerpo de sanidad militar,  y su primer ayudante  Domingo Gombau y Llopis. Este último debía de visitar el departamento oriental y el primero el occidental.  El encargado de recorrer  la zona oriental debía de concentrar su atención en el territorio de Holguín, Mayarí y Sagua del Tivisal, como nombraban  a lo que hoy es Sagua de Tánamo. El objetivo era determinar los lugares más convenientes para remitir para su curación a los militares afectados de tisis pulmonar, como se nombraba entonces a la tuberculosis, enfermedad muy frecuente en la época.  Producto de ese estudio se publicó con la autoría de ambos médicos el libro “Noticias Históricas topográficas y medicas de la Isla de Pinos y varios puntos del de departamento oriental”  Fue editado en 1850 por la imprenta de M. Soler calle de la Muralla numero 82 La Habana.  El texto de 87 páginas nos ofrece interesantes descripciones y análisis sobre diferentes localidades cubanas en la época.  En este caso hemos puesto a disposición del lector lo que reflejaron sobre el Holguín de la época en el libro:

La ciudad de Holguín se halla en el Departamento Orienta, es cabeza de la jurisdicción que lleva el mismo nombre, dista de la plaza de la Habana doscientas doce leguas, pertenece á la provincia de Cuba, de cuya capital la separan cuarenta leguas. Está situada á los 69º 54´30” longitud O del Meridiano de Cádiz, y á los 20º 20´latitud Norte, elevada como unos ciento cincuenta pies sobre el nivel del mar, á nueve leguas de la costa Norte de la Isla. La temperatura reinante media es de 77º Farenheit. Está edificada sobre una superficie plana, es de construcción moderna muy regular, todas sus calles están tiradas á cordel y de anchura de doce varas en su mayor parte; las casas son casi todas de mampostería  de poca elevación; hay un edificio destinado á servir de Hospital militar muy capaz y desahogado para los enfermos de la guarnición, otro hospital civil llamado la Caridad y el cuartel de la tropa: tres plazas magníficas las que unidas á la regularidad de las calles, hacen que las brisas circulen sin obstáculo, y permiten la renovación continua del aire. El número de almas que tiene no llega á seis mil, su riqueza é industria consiste en su mayor parte en el cultivo y comercio del tabaco; los habitantes son generalmente robustos y sanos: los casos de longevidad son frecuentes en Holguín, actualmente hay una anciana que cuenta ciento ocho años, y otro viejo de ciento. No se ha conocido nunca allí ni casos de vómito, ni de cólera. Cuando en toda la Isla se experimentaban tres años ha los rigores de una estación abrasadora, cuando en Bayamo, Puerto-Principe y Trinidad el vómito diezmaba las guarniciones, presentaba el estado de salud más satisfactorio, no obstante de sufrir también, y como escepcion(sic) de su ordinaria temperatura, el mal estar de un periodo sofocante. He estractado(sic)  los estados mensuales del movimiento del Hospital militar correspondiente á cinco años, y la necrología no llega de mucho al uno por ciento al año. La naturaleza geológica del suelo es granítica en su mayor parte, aunque se encuentra bastante calizo de primera y segunda formación; esta circunstancia unida al pequeño declive que presenta el pavimento de la ciudad, hace que á las pocas horas de haber llovido, las calles estén secas y limpias.
Holguín se halla rodeado á cierta distancia de colinas muy bajas que limitan su horizonte bastante estenso(sic). Como á un tiro de fusil de la ciudad, hay dos cerros cuya elevación se halla al abrigo de los vientos del Norte. Dos pequeños arroyos llamados el uno el rio Jigüe y el otro Marañon circundan la ciudad; el primero toma su origen al pié del cerro del Fraile, y el segundo en el del Calvario, hallándose su punto de confluencia muy inmediato á Holguín en el paso llamado de Cuba. Los vientos  que reinan en los meses de invierno son los del N:E: y en verano los del S.E., y con más frecuencia la brisa que llega á Holguín como á las once de la mañana. Las vicisitudes atmosféricas son poco frecuentes y sus transiciones no son muy bruscas. El estado higométrico de la atmósfera es poco húmedo, y el relente de la noche también poco considerable; en los meses de Mayo á Octubre llueve mucho. Las aguas potables son dulces y delgadas, una parte de las que se consumen brotan de las fuentes situadas en las márgenes del arroyo Marañón, y otra parte es de algives(sic)  y pozos de agua viva muy buena. Reside en Holguín el Teniente Gobernador que es el jefe del regimiento que lo guarnece: hay una administración  de Hacienda y otra de Correos, comunica con Cuba por un camino regular que se pone bastante malo en los tiempos de las lluvias: con Bayamo por otro camino carretero en los meses de la seca, y otro de herradura bastante bueno en los tiempos de las lluvias, dista catorce leguas de dicho punto. El puerto de Jibara(sic)  se halla á nueve leguas, cuyo camino se pone también muy malo con las lluvias, pero se está actualmente  construyendo una magnífica carretera real. Las enfermedades endémicas son las fiebres intermitentes simples con alguna biliosa y catarral. (1)

 Ambos galenos hicieron una valoración de la situación de Holguín, Mayarí, Sagua de Tánamo, Tunas y Jiguaní. Aunque consideraban que habían semejanzas similares entre todas estas comarcas pero destacaban que:
La residencia en la ciudad de Holguín proporciona el enfermo crónico el respirar puro y oxigenado que contiene poca humedad, gozar de una temperatura   bastante igual y de un grado  de presión atmosférica muy agradable, hacer uso de aguas puras dulces y delgadas , esperimentar(sic) la saludable influencia de una  luz constante y verificadora,  marchar sobre un suelo siempre seco, y habitar una latitud muy propicia: todas estas ventajas las poseen con cortas diferencias los demás puntos poblados cuya geografía Física y topográfica medica hemos estudiado, pero no tienen como Holguín un Medico de experiencia que observe y ayude los esfuerzos curativos de la naturaleza de los enfermos; una botica que proporcione al momento los remedios que se necesiten, una Administración de Rentas que haga con oportunidad los suministros necesarios, un Teniente Gobernador de graduación para que atienda a  la disciplina y buen orden, al mejor cuidado de los enfermos, y finalmente no tienen los recursos de Hospital y demás que ofrece una ciudad de Holguín de seis mil almas. Todas estas circunstancias reunidas hace que considera y declare este último punto como el más a propósito para la curación y convalecencia de los individuos del Egercito(sic)  atacados de tisis pulmonar y otras enfermedades crónicas. Pagina 85 del original y 95 de la computadora  (2)

1--“Noticias Históricas topográficas y medicas de la Isla de Pinos y varios puntos del de departamento oriental”  Fue publicado en 1850 por la imprenta de M. Soler calle de la Muralla numero 82 La Habana. pp. 69  y 71
2—Ibídem, p 84 y 85


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