jueves, 15 de diciembre de 2016

LAS ROMERÍAS DE MAYO HOLGUINERAS


José Abreu Cardet
Según la tradición holguinera el tres de mayo de 1790 el fraile franciscano Francisco de Alegría subió al  cerro Bayado una cruz de madera que clavó en esa altura en un gesto de fervor religioso. La colina se le comenzó a llamar la Loma de la Cruz. Este cerro está situado en las inmediaciones de la ciudad de Holguín. En estos momentos es un símbolo de la ciudad.   Los holguineros según la tradición oral, comenzaron a realizar peregrinaciones desde el centro del pueblo hasta el sitio donde se encontraba la cruz. La única descripción que existe de esta celebración en el siglo XIX  corresponde a lo que se publicó en el periódico El Periquero, del 5 de mayo de 1878:
Como era de esperar, la que tuvo el Día de la Cruz por la tarde, fue en extremo animada, pues casi todos los vecinos se dirigieron a aquel lugar, unos subieron a pie y otros a caballo hasta la cúspide, y la mayor parte se quedó en las faldas.
El contorno de la loma presentaba el más bello panorama y era tan compacta la cadena que parecía formaba diez mil almas.
La banda de música de los bomberos, que partió con bandera desplegada desde la Plaza de Armas, tocando alegre danza, hizo mover a todos los presentes y dirigirse al lugar de la reunión y posesionada en ese sitio continuó con otras piezas  que le daban la animación que deseaba.
Poco antes del anochecer se retiró la muchedumbre para la población por la calle de San Isidoro y al llegar a la Plaza de Armas cada mochuelo se fue para su olivo a descansar de las fatigas que ocasiona esa larga romería.(1)
En aquellos años asistían al festejo las autoridades civiles y militares más importantes de la población.  El destacado promotor cultural holguinero Oscar Albanés nos dejó una interesante descripción de las Romerías de Mayo en el siglo XX. A continuación  reproducimos parte de este testimonio:  
Desde mi infancia fui un constante romero al Cerro de la CRUZ, el tres de mayo de cada año. Hombre, cuando fui joven  y en el avance de los años, en que muchas ilusiones se convierten en mustias, nunca he olvidado las Romerías del Cerro de la CRUZ:
Nadie soñaba, ni yo mismo, que un día mi mente captara la iniciativa de instruir en el CERRO una gran Escalinata que facilitara unir la falda con la cumbre, rematada ésta por un fortín español. Las Romerías del ayer tenían un carácter familiar. La Sociedad y el pueblo eran un solo corazón. El tres de MAYO, hacia arriba muchos cuando había que vencer las escabrosidades del cerro y otros quedaban abajo, escuchando la Orquesta Avilés en las tardes frescas de mayo florido y oyendo los danzones que tocaba con su acordeón Juan EL CIEGO.
Los romeros hacia arriba y hacia la modesta CRUZ enclavada en un montículo, eran portadores de flores y de una o más piedras para colocar en la base del madero, símbolo en la cruz de la Redención HUMANA. Era el tributo de respeto a lo que más alto se divisaba en HOLGUIN como motivo místico.
Las flores para engalanar la CRUZ se recogían de los diversos vergeles que existían en todos los patios de HOLGUÍN. Las piedras para afirmar más la erección de la CRUZ, siempre mirando hacia el CIELO, se recogían en la propia loma. Vino el embellecimiento del fuerte colonial, construyéndose una Rotonda y Escalinata más grande del mundo, teniendo esta situados pequeños bancos en sus lados para descanso y comodidad de los romeros. Las Romerías tomaron un aspecto de modernización.
Banderas desplegadas en todo lo largo de los laterales de la gran Escalinata, instalación de kioscos, celebración de bailes y de festiva alegría, alternaban con orquestas, órganos, pero faltaba  la guitarra de JUAN EL CIEGO:
Hicimos promesa de organizar año tras año la Romería de la CRUZ en su aspecto moderno evitando que se tronchara la vieja tradición.(2)
Con el avance del siglo XX las Romerías comienzan a declinar. Hasta que prácticamente desaparecieron y se convirtieron en un recuerdo. Ya en el periodo revolucionario Joaquín Osorio bibliotecario y promotor cultural trató de revivir la tradición con los alumnos de la universidad Oscar Lucero de Holguín. El tres de mayo estos  escalaban el cerro, donde realizaban lecturas de poemas, canciones de trovadores. Pero este intento de rescate de la tradición  no logró masificarse.
Las Romerías fueron rescatadas. La historiadora Ángela Peña nos dejó una interesante descripción de como ocurrió este acontecimiento.
En 1994 la Asociación Hermanos Saiz decidió hacer renacer de alguna manera esta antigua tradición, al menos retomar la fecha de celebración y algunos de los lugares de festejo, dándole un nuevo contenido. Actualmente se han vuelto a tener Romerías de Mayo y se asciende el Cerro de la Cruz, desde el centro de la ciudad, sólo que estos nuevos romeros son esencialmente jóvenes artistas e intelectuales que trasladan el símbolo de la provincia, con despliegue de banderas de diferentes países, concluyen la ascensión con un espectáculo artístico  y culminan las Ramerías, que ahora duran una semana, con una peregrinación nocturna a un centro de congregación revolucionaria, los alrededores de la Plaza de la Revolución, con bailes hasta el amanecer. (3)
Hoy Las Romerías de mayo forman parte de las tradiciones culturales holguineras.

Notas

1-- Ángela Peña Obregón y Haydeé Toirac Maique Escalón tras escalón…Oscar Albanés Carballo Caritas diocesanas Holguín-Las Tunas sf.  pp.15 16
2--  Ibídem pp.49 50
3- Ibídem p.17


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