martes, 20 de diciembre de 2016

INGENIOS AZUCAREROS, ESCLAVOS Y MAMBISES: Un problema pendiente en la historia de Cuba.(primera parte)


José Abreu Cardet 
En las investigaciones que hemos realizado sobre la primera  guerra de independencia,  1868 a 1878, encontramos que mientras esta se desarrollaba  se incrementó considerablemente la   elaboración de azúcar. Entre 1857  y 1867   se fabricaron 5 098 778 toneladas de azúcar.  Mientras, entre 1869 a 1878 la producción alcanzó la cifra de 7 451 188 toneladas.  (1) La mano de obra fundamental de esta industria era esclava.  La esclavitud doméstica, que era muy importante por su número, continuo funcionando durante la guerra. En 1867 Cuba tenía una población de 1426 475 habitantes, de ellos  344 618 eran  esclavos y 248 703 personas consideradas  como de color libres. (2)Una pregunta sin respuesta todavía es por qué pese a desarrollarse una guerra de independencia durante diez años la esclavitud en buena medida continua rindiendo grandes ganancias a los propietarios. Otros historiadores que han incursionado en la contienda del 68 se han encontrado con ese problema. Pedro Pablo Rodríguez me comentó en una comunicación personal: “Ya yo comprendí también algo de eso que planteas cuando estudié la
invasión a Guantánamo y me topé con las escuadras guantanameras al servicio de España y las dotaciones armadas resistiendo a los patriotas, como en el
cafetal La Indiana.”
Estudios regionales recientes nos muestran el poder de resistencia de la plantación esclavista. El historiador José Sánchez Guerra nos afirma que en Guantánamo “... en lo que respecta a la industria azucarera se ha exagerado el verdadero alcance de la destrucción de sus instalaciones fabriles y otras infraestructuras.” (3) Este autor ha confeccionado una interesante tabla sobre la cantidad de esclavos en 1862 y 1874.  Los cafetales fueron profundamente afectados por guerra. En 1862 en los cafetales se encontraban 4 219 esclavos y en 1874 la cifra había descendido a 605. Sin embargo, la situación en los ingenios era diferente. Si en 1862 la cifra de esclavos en estos  era de 2356, en 1874 ascendía a 2814. El  el número de esclavos se había acrecentado en casi  quinientos individuos.
El historiador Ladislao Guerra Valiente, en una investigación sobre el ferrocarril de Guantánamo, demostró que se produjo un incremento considerable en las ganancias durante la Guerra Grande. (4) El mismo autor nos dice que esto fue producto del  traslado de mercancías, principalmente azúcar, no de las fuerzas militares. Al concluir la guerra existía una importante deuda de la administración militar con los propietarios del ferrocarril. (5) Esto ocurrió pese a que  Guantánamo luego de la invasión de Máximo Gómez en 1871 se vio plenamente envuelto en la vorágine de la guerra.  En Las Villas pese a la guerra la producción azucarera se mantuvo e incluso se suscitó un incremento. En la  zafra de 1869, 70 y 71  produjeron más azúcar que las de 1863 a 1868. La producción de 1875, el año de la invasión de Máximo Gómez, fue la mayor desde 1863 a esa fecha. (6) En Holguín durante la guerra de 1868 aunque no habían un gran desarrollo de la industria azucarera pero algunos de los ingenios de la zona de Gibara continuaron produciendo durante toda la contienda.
No hemos efectuado una investigación de la esclavitud durante la guerra de 1868. No es nuestro objetivo plantearnos una tesis sobre el asunto en este breve artículo. Intentamos llamar la atención acerca de la
necesidad de estudiar el tema.
    Consideramos que estamos ante un problema pendiente de la historiografía cubana. De todas formas hemos realizado algunos análisis que exponemos brevemente.  Una primera respuesta es que en los territorios donde residían el grueso de los esclavos no llegó la guerra. En este caso se encontraban  La Habana,  Pinar del Rio y  Matanzas.
(7)
El gobierno español tomó diversas medidas represivas para evitar que los esclavos se sublevaran.  Por  ejemplo en Matanzas, en 1870, dislocaron destacamentos de fuerzas regulares en los ingenios.  Sobre estos destacamentos  el mando militar de esa región mantenía un constante control. Así el 17 de enero de 1870 el comandante general de Matanzas  le escribió a su jefe de estado mayor: “Salgo a revistar los destacamentos de los ingenios. Regresaré mañana…”.  (8) Las fuerzas regulares que operaban en los territorios en guerra mantenían una estrecha vigilancia sobre los ingenios. Una el jefe de una fuerza hispana que operaba en Las Villas anotaba en el diario de la unidad el 23 de mayo de 1870.
“Salí a  recorrer por los Ingenios Mayaguara, Lajas, Bocas Chica y  por la noche las patrullas…”  (9)
Estas anotaciones eran frecuentes en los diarios e informes de las tropas españolas. Se mantenía bajo constante vigilancia los ingenios azucareros donde se encontraban una gran cantidad de esclavos.  Además los propietarios crearon milicias propias para las protecciones de estas instalaciones. En Santi Espíritus eran llamadas  Corporación de guardias del ingenio”.
Se mantenía un estricto control en estos territorios azucareros sobre las personas que se desplazaban por ellos. Los negros mulatos y chinos eran las victimas más comunes de ese celo represivo. El periodista irlandés James O Kelly,  que visitó la isla en 1873, se refiere a las medidas de los españoles sobre los negros y los chinos. En un viaje en tren  por Las Villas anotó:
Lo más digno de relatarse era la aparición en cada paradero de dos soldados de la guardia, que recorrían todos los carros, en busca de las personas sospechosas y obligaban a los chinos y gente de color a que les enseñaran sus células. Varias veces arrestaron a algunos de ellos por irregularidad  en sus papeles. (10)
Los ingenios azucareros, situados en territorios amenazados por los insurrectos,  se convirtieron en verdaderos bastiones de la represión colonial. El referido periodista  irlandés nos dejó una interesante descripción de estas industrias, en la jurisdicción de Santiago de Cuba en 1873. Algunos de ellos se encontraban en territorio donde actuaban las fuerzas revolucionarias. Vale la pena leer estas descripciones de O Kelly: “Porque hoy en Cuba, el ingenio se ha convertido en una especie de fortaleza, de la cual se enorgullecería  un señor feudal de los tiempos antiguos” (11)
Agrega el reportero irlandés que:
Son los centros de organización  y los depósitos de municiones de la guerra y de boca de los españoles, así como lugares de refugio en caso de derrota; aunque no se cuentan entre los elementos militares a disposición del gobierno, son de hecho verdaderas colonias militares. Cuando los ingenios están situados en una posición peligrosa hay en ellos, por lo regular, un destacamento de soldados veteranos al mando de un oficial. Además, cada dueño de  esas fincas contribuye con un cuerpo de soldados auxiliares que algunas veces llegan a la respetable cifra de cien hombres, sin constar los mayorales y maquinistas que están todos armados, así como los esclavos más fieles; si bien estos últimos con armas de inferior calidad.  (12)
Estos mecanismos represivos fueron la base fundamental para mantener a los esclavos  en estado de sumisión. Los mambises no contaban con medios de sitio para atacar estas instalaciones fabriles convertidas en fortalezas. Los esclavos sometidos a una estrecha vigilancia y desarmados a la menor sospecha de sublevarse podían ser masacrados. Pero también influyeron otros factores a los que nos referiremos en próximos artículos que aparecerán en esta columna.
1-- Manuel Moreno Fraginals, El ingenio, complejo económico social cubano del azúcar. Editorial de ciencias sociales, la Habana, 1968. T III pp. 36 y 37
2-- Sarmiento Ramírez, Ismael, Cuba: Entre la opulencia y la pobreza Agualarga editores S.L. Sin año de publicación.  p. 51 
3-- José Sánchez Guerra, El Azúcar en el valle de los ingenios guantanameros (1532-1899),  Editorial el Mar y la Montaña, Guantánamo, 2003,   p 35
4-- Ladislao Guerra Valiente, “El ferrocarril de Guantánamo 1854 1905.” Editorial El Mar y la Montaña, Guantánamo, 2010, p. 46
5-- Idem, p. 49
6-- Manuel Moreno Fraginals, El ingenio, Editorial de  Ciencias Sociales,  La Habana, 1978, t III,  pp. 59, 60
7-- En Matanzas existió actividad insurrecta. En las llanuras de Colon y en Jagüey Grande operaron unidades mambisas en los inicios de la guerra. Pero se retiraron a Las Villas. Henry Reeve, extrema vanguardia de la invasión de 1875 a Las Villas, incursionó en las llanuras de Colón hasta su muerte en agosto de 1876. Pero la guerra no se estabilizó en Matanzas y no afectó la producción azucarera. 
8-- Servicio histórico militar Negociado de ultramar Documentación de Cuba, año1870. Meses marzo a diciembre documentos relacionados con mandos e informes, legajo 3, armario 9, tabla 14. Ponencia de ultramar 114. Documentos relacionados con mandos mes de enero del año 1870.
9-- Archivo Histórico Militar  de Segovia  Ponencia de ultramar Cuba 12,  Carpeta que contiene documentación con Diario de Operaciones de mayo de 1870, Legajo  8  Armario 2 Destacamento de Birama  Regimiento Cazadores a Caballo de la Reyna  4º Escuadrón Diario de las operaciones practicadas por la 1ª Sección del mismo en el Valle de San Luis de Trinidad Partido  de San Francisco
10-- James J.  O Kelly, La Tierra del Mambí, Instituto del Libro, La Habana, 1968, p 84  
11-- Ibídem. p. 140.
12-- Ibídem  p. 141



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