martes, 13 de diciembre de 2016

HOLGUINEROS EN LAS EXPEDICIONES DE JUNIO DE 1959.


Jose Abreu Cardet

En 1959 el dictador Rafael Leonidas Trujillo dominaba la República Dominicana.  La vida del país fue controlada hasta en lo más mínimo por el tirano. Los opositores eran, en muchos casos, asesinados. Junto con la represión de carácter físico, se llevó a cabo un sistemático trabajo de propaganda en el que la figura del sátrapa aparecía como el salvador de la patria. Llegó al extremo de cambiarle el nombre a la capital del país por el de “Ciudad Trujillo”.  En todos los actos públicos debía mencionársele con palabras de elogio, si no los participantes eran considerados como desafectos al régimen, lo que se pagaba bien caro.
 En 1959 desembarcó en ese país una expedición revolucionaria para poner fin a su dictadura. Su origen estaría en la Sierra Maestra.
El 7 de diciembre de 1958 aterrizaba en una improvisada pista aérea rebelde, en el oriente de Cuba, un avión C-46 con pertrechos y armas remitidos por el gobierno venezolano, para apoyar la guerrilla cubana que luchaba contra Batista. Entre los pasajeros del vuelo venía el dominicano Enrique Jiménez Moya, destacada personalidad del exilio revolucionario de ese país. Llevaba una carta de la máxima dirección de la Unión Patriótica Dominicana  para Fidel. Esta organización tenía como objetivo combatir a la dictadura trujillista por la vía armada. En la misiva se le expresaba a  Fidel.
Caracas 23 de noviembre de 1958.
Dr. Fidel Castro.
Jefe Supremo de la Revolución Cubana,
Sierra Maestra Cuba
Apreciado compañero en la lucha contra las dictaduras:
La Unión Patriótica Dominicana de Venezuela, de acuerdo con representantes del Movimiento 26 de Julio, ha dispuesto enviar ante usted al portador de esta carta, Sr. Enrique Jiménez Moya, para que como delegado de esta organización, le exponga y coordine con usted nuestro proyecto de iniciar lo más pronto el  entrenamiento y preparación en la Sierra Maestra de un reducido número de dominicanos, cuidadosamente seleccionados, a fin de que puedan asumir sin pérdida de tiempo la dirección de la lucha revolucionaria dominicana tan pronto  se resuelva favorablemente la situación en Cuba.
  Nuestro compatriota delegado será identificado por los militares del 26 de julio que lo acompañan, y la representación que le acordamos por medio de esta carta tendrá vigencia mientras no sea revocada en comunicación dirigida a usted por nuestra organización.
Con votos fervientes por el más pronto y completo triunfo de la revolución cubana; lo saludan fraternalmente,
Dr. Francisco Castellanos          Reinaldo Santiago Pou
Cecilio Grullón                          M. A. Gómez Rodríguez (1)

Aunque no contamos con testimonios de la respuesta del máximo líder de la Revolución Cubana, hay un hecho que ilustra mucho al respecto: Fidel ascendió a teniente a Jiménez Moya y lo incorporó a su tropa. A finales del mes de diciembre, cuando éste fue herido en el combate de Maffo, el Comandante en Jefe, lo promovió a capitán; tal actitud indica un claro ejemplo de que la propuesta de los dominicanos fue aceptada. En la guerrilla serrana se iniciaba lo que sería la primera acción internacional de la revolución cubana. Los revolucionarios cubanos estaban dispuestos a brindarles todo su apoyo a los dominicanos.  El triunfo del 1º de enero de 1959 impidió que estos se sumaran a la guerrilla fidelista como se planteaba en la referida carta.
Los patriotas dominicanos comenzaron rápidamente a tomar las primeras medidas organizativas para hacer efectiva la solidaridad cubana. En marzo de 1959 crearon, en La Habana, el Movimiento de Liberación Dominicano (MLD) y su brazo armado, el Ejército de Liberación Dominicano.  Un grupo de holguineros estarían estrechamente vinculados a los preparativos de aquella empresa de solidaridad. El comandante Delio Gómez Ochoa fue designado por Fidel como delegado para apoyar a los dominicanos en sus planes. En una reunión realizada entre Fidel y los comandantes Gómez Ochoa, Dermidio Escalona y José Arjibais  Rivero se decidió escoger el territorio de Pinar del Rio para el entrenamiento de los expedicionarios. Delio y Dermidio eran naturales del municipio de Holguín, mientras Arjibais había nacido en el municipio Mayarí. Dermidio en la lucha contra batista había sido jefe del frente de Pinar del Rio y Arjibais el segundo del mismo. El 15 de marzo Delio entregó el mando del regimiento de Holguín al comandante Eddy Suñol y se dedicó  por entero a la organización de la expedición. Delio fue jefe del Cuarto Frente Simón Bolívar y desde el 2 de enero fecha de rendición del  regimiento de Holguín  se encontraba al frente del mismo. El grupo de futuros expedicionarios se entrenó en Mil Cumbres una finca en Pinar del Rio.     Delio solicitó la colaboración de unas holguineras que militaron en el movimiento clandestino contra Batista. Estas mujeres se encargaron de confeccionar los brazaletes y los uniformes de los expedicionarios.  (2)    
Según el historiador dominicano Emilio Cordero Michel, en Mil Cumbres se entrenaron un total de 261 combatientes. De ellos, 211 eran dominicanos, 21 cubanos, 13 venezolanos, 9 portorriqueños, 3 estadounidenses, 3 españoles y 1 guatemalteco. Por diversos motivos no todos integraron la expedición. (3)
Ya a principios de junio se daban los últimos toques al plan.  Este consistía en que el día 13 de junio, una parte de los expedicionarios salieran en dos embarcaciones desde la bahía de Nipe en la costa norte del oriente de Cuba. Debían de desembarcar al día siguiente por puntos diferentes en Dominicana.
 El 14 de junio el resto partiría en un avión desde Cieneguilla, en las estribaciones de la Sierra Maestra. De esa forma se creaban tres frentes guerrilleros simultáneamente, lo que obligaría al enemigo a dispersar sus fuerzas. Mientras en Cuba se había organizado un segundo campamento de entrenamiento en Madruga. En él se preparaba un grupo de dominicanos y venezolanos. En caso de tener éxito las primeras expediciones se enviarían un refuerzo con los integrantes de ese campamento. (4)
La bahía de Nipe es la mayor de Cuba. En junio de 1959 sus vecinos debieron de quedar perplejos por la cantidad de embarcaciones militares que se movían en sus aguas. En las cercanías de Punta Piedra, en la península del Ramón, se encontraban tres yates artillados con ametralladoras y tres fragatas de la marina de guerra cubana.
Esta era la primera operación naval organizada por la triunfante revolución. La marina de guerra cubana había sido encargada de preparar los yates que llevarían a Dominicana a los expedicionarios. En el astillero de Casablanca, en la bahía de La Habana fueron   reforzadas las cubiertas de los yates con chapas de metal donde se situarían ametralladoras pesadas. Las tres mayores unidades de la marina de guerra habían sido dislocadas en el área para proteger a los expedicionarios dominicanos, estas eran las fragatas: José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez.  
Los expedicionarios que irían en las embarcaciones habían sido trasladados en ómnibus desde Pinar del Río, hasta la península del Ramón. Ya en este último lugar establecieron un improvisado campamento en las cercanías de las casas de unos pescadores. Aquellos humildes hombres de pueblo los ayudaron según sus posibilidades. Por otra parte Enrique Jiménez Moya, el comandante dominicano de la expedición y el asesor de este el comandante Delio Gómez Ochoa habían llegado a Holguín y se alojaron en la casa de una prima de Delio llamada Marta Pardo Gómez. Delio y Jiménez Moya viajaron a Cayo Espino donde estaba el grupo de expedicionarios que partirían en el avión donde Delio les da instrucciones a los combatientes para realizar su último entrenamiento en Cuba.
Delio y Enrique regresan a Holguín aquí realizan las última inspección al avión que se encontraba en la pista aérea situada en el antiguo regimiento de esa ciudad. El 13 de junio marchan hacia Antillas, puerto situado en las márgenes de la bahía de Nipe. El plan era que desde allí se dirigirían hacia Punta Arena donde los esperaban los yates, pero al llegar al puerto de Antillas le comunican que Camilo se dirigía a ese lugar en un helicóptero y les pedía que los esperaran. Allí se encontraron los tres combatientes. En Antillas abordan el yate Tínima y se dirigen a donde estaban los expedicionarios en la península del Ramón, mientras el helicóptero con el comandante Suñol a bordo se dirigió al Ramón.
Camilo que avanza en el yate lanza un anzuelo al mar y capturó un gran ejemplar de sierra, pez comestible. Delio nos dejó sus testimonios sobre aquel pedazo de tierra cubana de donde salieron los revolucionarios.
Era un típico poblado de pescadores con un pequeño muelle y algunas palmas cerca de la costa.  En el hermoso paisaje bucólico podría decirse, se destacaban un sembrado muy bien atendido y la bella arboleda que rodeaba la casa de un campesino situada a la orilla del mar; a un costado tierra adentro era visible la chimenea del central Preston (5)
Ya los compañeros han almorzado, “[…] carne de res mucha vianda, arroz y frijoles (6) Delio y Camilo cocinan la sierra en la casa de un pescador que es compartida con varios de los que acaban de llegar y no habían almorzado. Camilo rectifica el acuerdo a que habían llegado Enrique Jiménez Moya y Delio de que este último iría en el avión. Se realiza una reunión con la dirección de la expedición, se distribuyen los hombres que se trasladarían  en cada yate    y se dan las últimas instrucciones para el desembarco en Dominicana.
Comienza el embarque de los materiales, en los yates Tínima y El Carmen Elsa. Muy cerca se encuentra una de las fragatas cubanas alrededor de la tarde comienzan a abordar los yates. Camilo filmó a los expedicionarios en esta tarea. Entre otros que los despiden está presente Eddy Suñol el legendario comándate holguinero.  Camilo y Delio llegan a los yates en un bote y se despiden de los expedicionarios.
Camilo se va de la península del Ramón en el helicóptero.  Enrique y Delio en un jeep hacia la zona de la Sierra Maestra donde están los expedicionarios que irían en el avión mientras los yates se alejan de las costas holguineras hacia República Dominicana.
En su inicio el plan se cumplió. Las dos embarcaciones salieron el día 13 y el avión el 14. Este aterrizó en una pista aérea en la ciudad de Constanza. Los expedicionarios   se fragmentaron en dos grupos. Una zona montañosa donde anochece rápidamente. A los pocos minutos del aterrizaje se formó una niebla acompañada de una fina lluvia que propicio la división del grupo. Uno de ellos se internó en los llanos y fue rápidamente liquidado. El otro logró llegar a las montañas donde perseguido constantemente y sin alimentos se fue desgastando en pequeñas acciones. Una parte de sus miembros murieron en combate otros fueron hechos prisioneros y asesinados la mayoría luego de ser sometidos a crueles torturas. El 11 de julio los últimos fueron capturados por tropas de la dictadura.
Las embarcaciones se vieron envueltas en una odisea.  En alta mar perdieron el contacto entre ellas y con las tres fragatas cubanas que las escoltaban a una distancia prudencial. Una sufrió roturas en el motor. Se quedó sin combustible, sin alimentos en medio de un mal tiempo.  Las tres fragatas cubanas lograron localizarla. Le repararon el motor, le dieron combustible y alimentos Luego la otra embarcación se les unió.
Pese a los criterios de los cubanos de que no desembarcaron, pues el enemigo ya estaba alerta y el estado físico de muchos era deplorable los revolucionarios continuaron adelante con sus planes. Lo hacen el  20 de ese mismo mes. Detectados de inmediato sobre ellos se concentró gran parte del ejército dominicano. Agotados y rodeados en las proximidades de la costa todos murieron en combate o hechos prisioneros fueron asesinados.
En total desembarcaron 198 hombres. Descontamos un grupo de 25 que en alta mar fueron retornados a Cuba por sus precarias condiciones físicas. Las nacionalidades de los que desembarcaron eran las siguientes:
                               NACIONALIDAD             NÚMERO    
Dominicanos....................151
Cubanos………………...    20 
Venezolanos…..............     13
Puerrtorriqueños…..... ....     5   
Estadounidenses..........        2
Españoles........................     2
Guatemaltecos................      1 
Nicaragüenses….…….…..    1    
Se desconoce el origen-------4
  Total...............................   198   (7)

Entre los expedicionarios se encontraban 4 holguineros, tres de ellos murieron y uno Delio Gómez Ochoa sobrevivió. La dictadura solo les perdonó la vida a cuatro expedicionarios. Dos cubanos y dos dominicanos. (8) Estos eran de los que habían llegado en el avión.  Es necesario señalar que hubo una política para evitar que una mayor cantidad de cubanos integraran la expedición, porque realmente sobraron los ofrecimientos para ir a luchar por la libertad del pueblo dominicano.
La expedición y los crímenes cometidos por la dictadura iniciaron su proceso de descomposición. Luego de junio de 1959, el tirano y sus secuaces cayeron en una espiral represiva que parecía que no tendría fin. Se cometieron asesinatos como el de las hermanas Mirabal: tres jóvenes dominicanas bárbaramente ultimadas. El repudio al régimen penetró hasta en la élite del poder, y así un grupo de personas vinculadas a él lo ajusticiaron el 30 de mayo de 1961: “Trujillo [...] no murió como el César, en las escalinatas del Palacio, sino en la orilla del camino, como un bandolero cualquiera”. (9) 
Un poeta dominicano dijo sobre los expedicionarios, de junio de 1959, unas palabras que parecen resumir un pensamiento colectivo entre la población dominicana respecto a aquellos héroes:

Quebraron en dos al tirano y a la tiranía y, como se consagra un vino para que se convierta en sangre de Dios, volvieron esa sangre un agua limpia y pura, el agua más pura y más limpia, para dejarla en el corazón de los dominicanos y que dentro de ella como abono germinara y creciera la semilla de la libertad […]”.   (10)
NOTAS
1--Juan Delanger. Desembarcó de la Gloria, Editora de Colores S.A. Santo Domingo, 1997, p 49  
2--Delio Gómez Ochoa, La Victoria de los Caídos, Editorial Verde Olivo, La Habana, 2009, p. 39
3--Emilio Cordero Michel. Datos sobre el 14 de junio Inédito
4--Franklin Francio Pichardo, Memorias de junio de 1959. Editora Collado S.A. Santo Domingo, 1999
5--Delio Gómez Ochoa, ob. cit. p. 79
6—Ídem
7—Ibídem p. 299
8--Inicialmente eran cinco pero uno fue asesinado poco después. Dos de los que lograron sobrevivir eran cubanos. El comandante Delio Gómez Ochoa y Pablo Mirabal. Al desplomarse la dictadura fueron dejados en libertad y regresaron a Cuba. Pablo murió producto de una descarga eléctrica atmosférica. Delio Gómez tiene residencia en Cuba y República Dominicana.
   9—Anselmo Brache Batista Constanza, Maimón y Estero Hondo Testimonio e investigación sobre los acontecimientos, Colección Banco Central de la República Dominicana Departamento de Cultura, 2008, p. 277
10--Juan Jose Ayuso, Palabra al pie de unos hombres. En Prologo a Brache Op. Cit. p. 27





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