martes, 20 de diciembre de 2016

ENTREVISTA A UN ARQUEÓLOGO CUBANO


Por: José Abreu Cardet
Roberto Valcárcel Rojas nació en la ciudad de Holguín, Cuba el 12 de Noviembre de 1968. Graduado de historia de la universidad de Oriente de Santiago de Cuba en 1991 se ha especializado en arqueología. Actualmente trabaja como investigador a tiempo completo del Departamento Centro Oriental de Arqueología en Holguín. Terminó en el 2012   un doctorado en Arqueología en la Universidad de Leiden, Holanda. Es autor de numerosos libros y artículos sobre arqueología. Se ha especializado en temas de organización social indígena e interacción colonial temprana. No hay duda que este arqueólogo ha dejado una profunda huella en los estudios del pasado cubano y de las Antillas. En lo personal es propietario de una gran modestia pese a que a alcanzado tan relevantes éxitos en edad temprana  y además siempre dispuesta a colaborar con sus colegas, decidimos andar por los motivos y  aspiraciones  de Roberto. Elaboramos un cuestionario que el amablemente respondió.  Ponemos a disposición del lector esta indagación sobre un arqueólogo cubano. Las preguntas las identificamos con las iniciales del autor de esta entrevista JAC  y las respuestas con las del entrevistado RVR.  
JAC. Roberto, un resultado de investigación que coordinaste junto a un  amplio grupo de expertos cubanos y extranjeros de varias universidades y centros de investigación, denominado “Nuevas investigaciones arqueológicas en El Chorro de Maíta. De espacio a indígena a escenario de dominación colonial”, gano recientemente uno de los premios nacionales de la Academia de Ciencias de Cuba. Ese es, entre otras cosas, un buen motivo para esta entrevista. Que significa esto para ti?
RVR.   Pocas veces los estudios de arqueología ganan estos premios, no porque no sean buenos sino porque los investigadores no presentan su  trabajo o porque se hace difícil conseguir el impacto que se pide. Hay que insistir en esos premios pues dan la visibilidad que la arqueología necesita para consolidarse en nuestro actual ambiente científico y social. En este caso el premio reconoce el valor de la investigación que ha seguido el Departamento Centro Oriental de Arqueología en este sitio, iniciada por el Dr. José Manuel Guarch Delmonte  y el equipo de investigación de esta institución. Ellos acumularon muchos de los datos sobre los que hemos vuelto, incorporando nuevas informaciones, para reinterpretar el lugar. Nuestra visión ahora es muy diferente pero crece sobre lo que ellos hicieron. También sirve para agradecer a tantos colegas (1) dentro y fuera de Cuba que participaron en esta aventura académica, y que confiaron en nosotros. Demuestra la capacidad de la arqueología cubana para concretar o involucrarse en proyectos amplios, interinstitucionales y multidisciplinarios, y prueba que tan lejos podemos llegar desde una investigación seria y como podemos cambiar la historia o construir una imagen de momentos o aspectos totalmente desconocidos de esta.
JAC- ¿Como te acercaste a la arqueología? Como se forma un arqueólogo en Cuba?
RVR- Supe que había arqueología en Cuba cuando entre a la universidad.  Allí  estaba interesado en temas de historia antigua y en combinar mis estudios de historia con los de historia del arte… una visión con poco futuro pues en Santiago de Cuba, en la Universidad de Oriente, se buscaba la especialización en Historia de Cuba. Esta posición algo confusa era el resultado de entrar a estudiar historia sin mucho interés, más bien movido, de modo muy adolescente, por los temas antiguos que muestra la literatura y el cine; también, sobre todo, porque no tenía las calificaciones necesarias para seguir arquitectura que era lo que inicialmente pensaba hacer, e ir a la universidad era la única opción ¨correcta¨ en aquel momento.
María Nelsa Trincado dirigía el Museo y el Laboratorio de Arqueología de la Universidad y era todo un símbolo de excelencia académica y rigor profesional, temida y admirada por sus estudiantes; quería reforzar su grupo de trabajo y me convenció de la posibilidad de combinar las cosas que me gustaban desde la arqueología. Que ella te eligiera ya era un elogio así que hacia el tercer o cuarto año pase a ser uno de sus alumnos ayudantes y a leer arqueología y participar en trabajos de campo en distintas partes de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo. Tenía excelentes compañeros –todavía sigo escribiendo y trabajando con Jorge Ulloa-, la aventura extra de los viajes a cuevas, montañas, parajes remotos de Oriente, la posibilidad de aprender de María Nelsa y atisbar cosas del mundo académico e intelectual santiaguero donde ella y sus estudiantes se movían, con Olguita Portuondo, o en la Casa del Caribe, donde estaba Joel James, Jorge Luis Hernández. En fin, era muy bueno cuando aun no se sabe bien que es lo que uno quiere hacer. Mi tesis fue una caracterización estético formal de asas de vasijas indígenas, en su mayoría de Guantánamo, pertenecientes a la colección Cross. No creo que aun sea un texto de utilidad, excepto por lo que informa sobre la historia de esta colección y ciertos datos de la crónica hispana, pero me obligó a investigar sobre arqueología cubana, leer fuentes etnohistóricas y acercarme a los asuntos de interpretación de imágenes.
Quede entusiasmado con la iconográfica, la mitología, la semiótica y con las grandes figuras de la arqueología cubana y del Caribe, asuntos que usualmente enganchan a mucha gente. Después de graduarme matricule historia del arte y seguí tres años de la carrera con la ambición de trabajar temas de estética e iconografía relacionados con objetos indígenas, hasta que las carencias del periodo especial (2) y las dificultades para viajar y permanecer en Santiago me vencieron. Sin embargo, en estos primeros años laborales, como parte del personal del Registro de Bienes Culturales en Holguín, aproveche para visitar todos los museos arqueológicos que pude y pasar tiempo leyendo los papeles de José García Castañeda, textos valiosos que quedaban en su biblioteca y seguir todos los posgrados disponibles. Descubrí a Irving Rouse en inglés, tan olvidado por nuestra arqueología por política y por ignorancia, y los temas de cerámica arqueológica, que por cierto asumí de modo experimental pues comencé a hacer cerámica para aprender todo lo que implica esta industria, pero también para vender a los turistas y tener algo de dinero. Era una combinación increíble de sensación de pérdida, por la falta de futuro que significaba vivir en aquellas durísimas condiciones, y de esfuerzo por encontrar un camino en la vida profesional y personal. Mis padres me sostuvieron ciegamente, como siempre han hecho, porque mi salario de recién graduado no era nada; sin ellos, su confianza, y sin la energía y la inocencia de tener veinte años, no se que habría pasado. Muchos de mis compañeros emigraron, gente muy buena y cercana, otros se fueron a trabajar en el turismo, o se perdieron en puestos burocráticos, en alguna pequeña escuela cercana donde se podía ir aguantando, o en lo que pudieron encontrar, mantengo vínculos solo con unos pocos.
Además de esfuerzo tuve la suerte de vivir en la ciudad de Holguín donde está el Departamento de Arqueología fundado por José Manuel Guarch Delmonte.  La buena recomendación que suponía ser estudiante de María Nelsa y las mismas necesidades de personal del Departamento me dieron la oportunidad de entrar en la institución, parte de la antigua Academia de Ciencias de Cuba, en 1993. Era un ambiente diferente a todo lo que había tenido como experiencia profesional anterior, aun en el contexto de crisis, y viéndolos a ellos, conversando con Guarch, que fue el tutor de mi maestría, o trabajando con investigadores como César Rodríguez Arce, me convencí de que eso era lo que quería hacer. Fueron años donde descubrí la arqueología de ¨verdad¨, al menos para los parámetros cubanos, por el tanteo que da acumular experiencias prácticas, seguir entrenamientos de investigación en el entorno de la Academia, con expertos como Pedro Pablo Godo o Jorge Febles, leer obras internacionales actualizadas, conocer gente que intentaba hacer lo mismo que yo y escribir mucho. Era trabajar todo el tiempo posible y sin mirar a los lados, solo por beneficios intelectuales, como la mayoría de nuestros profesionales de las ciencias sociales. Creo que sigo más o menos igual, solo que ahora tengo la energía extra de que mi esposa y mi hijo me aceptan así y me alientan, algo que no tienen todos mis colegas.
Como vez este es un camino muy personal para hacerse arqueólogo; cada arqueólogo cubano tiene su propia y particular historia. Como no tenemos carrera de arqueología desde ¨casi nunca¨, los que quieren hacer esto van dando tumbos detrás de una visión o un sueño, en los mejores casos, o llegan a un lugar donde necesitan de alguien que lidie con objetos arqueológicos y toman el puesto y hacen lo que creen o se cree, que le corresponde a un arqueólogo. Por tal razón tenemos gente increíblemente buena, otros que hacen lo que pueden, y en general una profesión irregular, con muy poco apoyo y, con excepciones, con un mínimo de reconocimiento en tanto no se entiende cual puede ser su utilidad para un país en permanente pelea con la pobreza y con una historia que para muchos perfectamente se puede seguir con documentos. He dicho antes que hacer arqueología es un privilegio, entre otras cosas por las experiencias de vida que puedes conseguir. También, en nuestro caso, por las personas que puedes conocer; hay de todo pero muchos de nuestros arqueólogos son gente muy útil y positiva, ejemplos de inspiración y espíritu que te dejan creer en el lado bueno de las cosas. Son muy necesarios en estos tiempos donde parece que casi todo, de algún modo, falla.
 2—Que significó para ti el doctorado en la Universidad de Leiden?
Cuando obtuve mi doctorado al fin sentí un nivel serio de pertenencia a un entorno académico especializado, me sentí arqueólogo. Antes me veía como un aficionado al tema con ciertos conocimientos y una base universitaria en historia. No creo que muchos de nuestros investigadores que aun no son doctores no sean verdaderos arqueólogos pero personalmente, algo que solo aplica para mí pues tiene que ver con mi propia experiencia, me sentía poco capacitado para presentarme en entornos académicos internacionales y seguir investigaciones con requerimientos de alto nivel. Por supuesto un doctorado crea nexos profesionales que te ayudan en tu carrera futura. Ahora tengo acceso a investigadores, instituciones, publicaciones y recursos sin los cuales es difícil un trabajo de impacto; también han cambiado mis metas e intereses y la escala en que estos se mueven. Creo que lograrlo ha sido un esfuerzo grande pero fructífero, especialmente si consideramos que vivo y trabajo fuera de La Habana, y que en general esto supone menos oportunidades y más problemas, además de los que llevamos todos los cubanos que enfrentamos un entorno académico internacional.
Llegue a Leiden, en Holanda, porque conseguí mostrar mi trabajo fuera de Cuba y hacer esto es un consejo que extiendo a otros colegas, aunque ahora casi todo el mundo tiene conciencia del asunto, que sería menos complicado si la interacción académica internacional no se viera con tantos prejuicios. El Grupo de investigaciones del Caribe de Leiden, es el más importante en Europa para investigaciones arqueológicas en el área y trabajar con sus integrantes y con su líder, Corinne Hofman, fue y sigue siendo una experiencia muy valiosa. Allí puedes tomar una conferencia con gente que nunca imaginarias conocer y hacer estudios cuyos límites los ponen tu capacidad de crear. Antes mi trabajo se estructuraba en torno a Holguín y Cuba, a tono con nuestra visión regional, la cual se centra en las Antillas Mayores. En Leiden se ha construido una perspectiva que conecta todo el arco insular, incluyendo las para nosotros lejanas e ignotas Antillas Menores, con el espacio circuncaribe y no ignora incluso zonas más alejadas. Metodológicamente esto se sostiene en un esquema  multidisciplinario en continua actualización, que dispone de todos los recursos necesarios y busca permanentemente fuentes de inspiración conceptual a partir de la comparación con otros espacios geográficos y académicos del mundo.
En el camino del doctorado no solo me enfrente a un gran tema de investigación, del que creo salió una imagen y una experiencia diferente y necesaria para nuestra arqueología e historia (la del mundo de los espacios coloniales tempranos); además mejore mi fe en lo que hago y construí nuevos lazos caribeños, con colegas puertorriqueños, como Reniel Rodríguez y José Oliver, o con investigadores de otras partes como University College London y The Alabama University, como Jago Cooper, Marcos Martinón Torres y Vernon James Knigth. Son personas, visiones, experiencias que te hacen más fuerte en todos los sentidos pues la arqueología no se hace en solitario, y que te ayudan a plantearte nuevas preguntas y concebir nuevas respuestas. Lo único que lamento es no poder haberlo hecho antes.
JAC--. Existe una expresión de que Holguín y en especial Banes, es  una especie de paraíso o capital arqueológica de  Cuba  por la cantidad de sitios que existe, aunque se han descubierto otros sitios de gran interés en diversos  lugares del país. Estamos ante un mito creado por los holguineros o una realidad?
RVR--. Es cierta la gran cantidad de sitios arqueológicos en el municipio Banes, también en el de Mayarí. Sin embargo, el término de capital arqueológica es totalmente relativo y simbólico. Depende de que parámetros uses para definirlo y del entorno de valor en que tales parámetros sean articulados. Considerando el número de sitios  otras regiones de Cuba pueden reclamar esa denominación perfectamente. No obstante Banes puede alegar aspectos de excepcionalidad que sin dudas prueban su relevancia en el panorama patrimonial y arqueológico cubano y caribeño (el carácter especial de las colecciones del museo Bani, la existencia del museo de sitio El Chorro de Maíta y su carácter único para entender el mundo colonial temprano, etc.). Pudiéramos decir que este análisis no lleva a nada pues siempre habrá argumentos a favor y en contra sin embargo, y con esto quiero dejar claro mi compromiso con Banes, en cualquier discusión habrá que considerar la enorme relevancia de este espacio. Para mi Banes es único por la importancia que en la identidad local tienen la arqueología y el pasado indígena de la región,  y por su relevancia en la construcción de los diversos esquemas de interpretación arqueológica del universo patrimonial indígena en Cuba.
Mas allá del término, que muchos cubanos no holguineros aceptan, particularmente los que visitan Banes y sus museos, es bueno que esta conciencia sobre la importancia de Banes se movilice para proteger un patrimonio arqueológico que pese a ser tan reconocido está muy afectado y en permanente riesgo por diversos factores. Es necesario recordar que estos museos banenses necesitan de restauración y actualización y que además de su contribución cultural, ofrecen un aporte económico notable por su proximidad a zonas turísticas importantes, lo que debiera tenerse en cuenta al considerar su sostenibilidad.
JAC--. La divulgación de la arqueología en ocasiones cae en dos extremos. Uno es el convertirse en una atracción para el turista, en algo folclórico e incluso en un producto de films de aventura como los de Indiana Jones, y por otro lado la producción de textos de una alta especialización prácticamente ilegible para el común de los mortales, incluyendo entre ellos a muchos historiadores. Tú lograste en el capítulo del libro Historia de Cuba publicado en Archivo General de la Nación  de República Dominicana  un acercamiento a un público más general, sin ceder en la rigurosidad científica. Crees tú que se pueda generalizar esta forma de escribir el resultado de las investigaciones arqueológicas. 
RVR--. Es posible y muchos autores lo hacen. Diría que es muy necesario pues constituye uno de los modos de lograr no solo una mejor comprensión del pasado sino un modo de convertirlo, al incidir sobre la conciencia colectiva, en una herramienta que perfeccione el presente y el futuro, y que garantice la sostenibilidad de la práctica arqueológica. Si los resultados de la investigación arqueológica no son comprensibles tampoco se podrá entender el valor de hacer estas investigaciones, de enseñar la disciplina a nivel profesional, de sostener económicamente estos estudios, etc. El asunto, en su conexión con la historia,  también tiene que ver con las limitaciones interpretativas de nuestra arqueología. Muchas veces nos quedamos en trabajos que solo describen objetos y no pueden llegar a la gente que los uso o produjo y a sus circunstancias de vida. Lógicamente estas descripciones de hachas y cerámicas, imprescindibles en ciertas fases del trabajo de investigación, dicen poco a los historiadores que con frecuencia nos ven como una rama menor de la historia o de la historia del arte. Los lenguajes de presentación y los temas a tratar deben elegirse con cuidado pensando en el público y en los contactos disciplinarios que se quieren crear pero lo que no se puede hacer es pensar que la arqueología crecerá como disciplina escribiendo solo para otros expertos. Hay que buscar no solo un acercamiento más completo a los individuos y sus sociedades sino un espectro mayor de modos de presentar los datos arqueológicos a fin de reforzar el impacto social de una investigación que nos llevara, y esto no deben olvidarlo los historiadores, a capítulos del pasado no registrados documentalmente y que son tan valiosos como cualquier otro momento para construir una historia integral, que supere la ruptura que tradicionalmente se ha impuesto al verlo todo desde el prisma de la llegada-invasión europea.
JAC--Es indiscutible que la arqueología es cara, quizás muy cara en un mundo con una crisis que no acaba de finalizar.   Mientras los historiadores con una laptop o un lápiz y un papel pueden llevar a cabo una colosal investigación sin moverse de un archivo o una biblioteca y luego publicar su texto en internet,  sin acercarse a las cada vez más encarecidas publicaciones en papel, los arqueólogos necesitan trasladarse a remotos lugares,  residir allí durante días, meses o años, con un gasto muy superior. Además recurrir a técnicas muy caras para demostrar sus teorías.  Que piensas del futuro de la arqueología en los países pobres. Vez alguna solución para sufragar las investigaciones.
RVR--Es un futuro difícil y un reto enorme, donde los arqueólogos y gestores del patrimonio tienen una gran responsabilidad. Sin dudas se perderá mucho del patrimonio y con él lo que representa en términos  reconocimiento de la historia de la humanidad. Lo veo como una batalla con muchísimos frentes. Los arqueólogos deben demostrar el valor de lo que hacen para ganarse un espacio y a la vez deben buscar apoyos que muchas veces están mas allá de su propio país, apelando a intereses académicos externos y a organismos internacionales. Hay que motivar a las comunidades para que estas se sientan conectadas con su patrimonio y a su vez exijan el cuidado y protección de este. Hay que impactar las esferas de gobierno demostrando que el patrimonio es una herramienta que da cohesión al país, que es un rostro que debe mostrar lo mejor de nosotros y servirnos para interactuar con otros, y que bien manejado puede ser una fuente generadora de ingresos, como está demostrando La Habana Vieja.
Quizás parte de la solución este en ordenar mejor los pocos recursos disponibles, priorizando las investigaciones de mas impacto, los contextos de más valor, dejando libertad a soluciones descentralizadas donde las autoridades locales tengan más capacidad para actuar según sus prioridades, aunque sin olvidar intereses nacionales. Para Cuba el caso de Holguín es un buen ejemplo; la arqueología ha sobrevivido por un conjunto de factores que incluyen su vínculo con la identidad regional, su conexión con las tradiciones de investigación histórica, una relación directa con autoridades políticas y culturales, y un trabajo que logró crear espacios donde se prueba el valor social y económico del patrimonio y de la disciplina.
JAC—Como valoras hoy tu libro Banes precolombino publicado en el 2002?
RVR--Fue un libro sacado de mi tesis de maestría y me asombro que le gustara a un jurado de historiadores, que le dieron el premio de la ciudad. Lo escribí rápido, compilando y analizando los datos sobre Banes generados por la arqueología hasta aquel momento. Creo que como visión de los procesos asociados a la ocupación indígena de ese espacio sigue siendo útil. Hoy me parece algo simple, algunas cosas estaban equivocadas, como ciertos aspectos de la valoración del sitio El Chorro de Maíta, que posteriormente pude estudiar en detalle y rectificar. No obstante, he tenido opiniones muy positivas de colegas cuyo criterio respeto mucho así que no puedo ignorar las alegrías que me dio ni la energía que saque de él. También marcó un giro en mis intereses, hacia temas de análisis de organización social usando aspectos de cultura material que inicialmente pretendía valorar desde el punto de vista iconográfico. A falta de recursos conceptuales para seguir este enfoque, tuve que buscar una nueva línea de trabajo y empecé a ver en los ídolos y ornamentos indígenas no un medio de interpretación mitológica o de principios chamanicos o totémicos, sino indicadores de organización y complejización sociopolítica.
JAC—En los últimos años estas empeñado en demostrar lo erróneo del criterio sobre el fin de la cultura aborigen en Cuba.  Crees que se ha cambiado la mentalidad sobre ese asunto?. Que estás haciendo sobre este tema?
RVR--La sociedad indígena despareció, eso es claro, pero no despareció su cultura y los indígenas no murieron todos en unos pocos años del siglo XVI víctimas de la explotación laboral, las matanzas o las enfermedades, quedando excluidos de nuestra conformación nacional. Se integraron de modo continuado durante varios siglos con otros componentes de la población cubana formando parte del individuo étnicamente diverso que somos hoy. En algunas partes del país ese individuo fenotípicamente puede ser más cercano a rasgos indígenas, como en ciertas áreas de Bayamo o Guantánamo, pero en otras aparentemente se halla ausente, aunque si evaluáramos a nivel genético tales poblaciones, de apariencia muy africana o europea, nos daríamos cuenta-como ha sido comprobado en los últimos años a partir de investigaciones de este tipo- que tienen componentes indígenas pese a una imagen de blanco, negro, mulato, etc.
Culturalmente el indígena sigue presente en nuestra habla, en nuestras leyendas, en la toponimia, en múltiples elementos de la medicina tradicional y en objetos de la cotidianeidad cubana -básicamente campesina-, como hamacas, bohíos, etc..Seguimos viviendo en gran parte un paisaje que ellos nos legaron en detalles de sus trasformaciones o manejo.
Esta opinión la comparten muchos especialistas y debe perfeccionarse y ampliarse cuando investiguemos mejor este proceso y los mecanismos que los descendientes de indígenas (catalogados como indios por la nomenclatura colonial) usaron para integrarse en el universo cultural y humano de Cuba, o que usó el poder colonial para invisibilizarlos. Una parte del asunto es entender que se ha levantado una historia que niega y subestima esta presencia y su impacto real en nuestra cultura. Hay una tendencia, nacida en la misma construcción de la conciencia nacional cubana bajo el orden de la oligarquía criolla, donde no hay espacio para el indio; este sigue ausente, aun cuando esta visión es actualizada desde posiciones más progresistas, cuando se asume al negro, pues carece de suficiente voz en términos poblacionales y no es relevante para el nuevo discurso político. Se han priorizado las raíces necesarias y aparentemente más relevantes en función de intereses que han ido cambiando con el tiempo y lo indígena ha sido dejado fuera, retomándosele ocasionalmente para modernizar el discurso independentista y nacionalista. Hay aquí una continuidad colonial en la concepción de lo cubano y de nuestra historia, pues al negarse lo indígena, posponerse su estudio, y compactar varios milenios de historia precolonial con alguna frase sobre antiguos habitantes y sobre las gestas de Hatuey y Guama, se perpetua una visión incompleta de lo que fuimos y somos, falsa en términos históricos y discriminante en términos de etnicidad.
Los estudios en El Chorro de Maíta demuestran que aun en el siglo XVI, en el entorno de la encomienda, un sistema de trabajo forzado que desarticulo la sociedad indígena y causo gran parte de las muertes, los indígenas encontraron soluciones para sobrevivir y mantener sus  tradiciones y cultura. El estudio sobre la Virgen de la Caridad en la zona de Nipe y Barajagua, junto a Ángela Peña y Miguel Ángel Urbina, señala al protagonismo de los indios en los entornos rurales del siglo XVII. Las exploraciones actuales en la zona de Managuaco y Las Cuevas, a pocos kilómetros de la ciudad de Holguín, sugieren que podría haber descendientes de indígenas allí, como indican los documentos históricos en el siglo XVIII. Si miramos otros espacios cubanos como Trinidad, Santi Spiritus, Camagüey, Bayamo, incluso La Habana, vamos a encontrar cosas parecidas. La arqueología esta conectándose con la historia para ir completando un escenario que es muy distinto al que promueve la historia tradicional. No pretendemos hallar indígenas desnudos, con pinturas corporales y azagayas en el siglo XIX,  pero sus descendientes, gente con y sin conciencia de sus ancestros aunque portando sus genes y su cultura, estaban allí y siguen estando.
Aquí me refiero a los que podríamos considerar los descendientes de indígenas radicados en Cuba pero el indio también debe verse en relación a un continuado proceso de entrada de indígenas de diversas partes de América, que se documenta hasta el siglo XIX. Este otro fenómeno, que completa la diversidad étnica del indio como categoría colonial, no puede ser ignorado para entender dicha problemática.
JAC—¿Existe en estos momentos un interés por la arqueología, hay un lector de obras de carácter  arqueológico sin ser un especialista?.
RVR--He tenido la experiencia de jóvenes que me preguntan como pueden estudiar arqueología, donde encontrar libros y revistas para saber sobre el tema. La gente llega al Departamento de Arqueología buscando información y los amigos me piden que les confirme si lo que sale en Discovery Chanel es cierto. En algunos países del mundo la arqueología es una profesión popular pues conecta aventura, ciencia, misterio, descubrimiento, antigüedad; vemos a diario como ciertos programas televisivos explotan estos elementos. La capacidad de ir a lo desconocido y de hallar cosas, la curiosidad humana, tiene una gran oportunidad en la arqueología. No hay historias malas en estas circunstancias; siempre se dice que nuestro universo indígena no tenia templos o grandes tumbas y que esto hace imposible captar el interés de la gente sin embargo, Guarch Delmonte demostró como hacer ambientes interesantes y atractivos en la aldea de Yaguajay, o en el parque Bariay,  y todavía las historias del Taguabo y Maicabo se escuchan en Antilla y siguen emocionando a la gente con su mezcla de espíritus indígenas y cuevas donde se revelan secretos. Eso se puede contar si se sabe como hacerlo y seguro que alguien querrá escucharlo o leerlo. Existe el lector potencial pero no hay escritores suficientemente informados y pocos arqueólogos pueden conseguir el tono literario que se requiere. Fuera de Cuba tenemos ejemplos clásicos como el libro Dioses, tumbas y sabios, Alexandro, etc..en el Caribe un caso muy interesante, recientemente valorado por Teresa Zaldívar (directora del Museo El Chorro de Maíta)en su tesis de maestría, es el del escritor dominicano Marcio Veloz Maggiolo, que narra en algunas de su novelas y cuentos detalles de su muy brillante carrera como arqueólogo.
JAC—AL cabo de los años como ves la labor arqueológica de José García Castañeda y María Nelsa Trincado.
RVR--Descubrí a José García Castañeda a través de su biblioteca y si el se leyó los libros que tenía allí hay un Pepito que no conocemos. Hay que respetar a los actores de la arqueología prerrevolucionaria. Con la institucionalización de la arqueología en Cuba, en 1962, esta adquirió un espacio y una visibilidad que no poseía antes. Hay un mundo previo de gente que se dividía entre la profesión que le pagaba el día a día y aquella que movía su espíritu; hoy a veces tenemos que hacer eso pero en aquellos tiempos era lo común. Había una vocación de investigación que en el caso de García Castañeda se conectaba con un interés de superación cívica de la sociedad holguinera, que no podemos ignorar ni dejar de elogiar. Fue un pionero en buscar el impacto social de la arqueología y consiguió, más que cualquier coleccionista de la época, hacer de esa cultura material a la que él y su padre dedicaron tanto tiempo, un objeto permanente de investigación cuyos resultados divulgaba a través de notas, folletos, artículos. Gracias a esas notas nosotros y arqueólogos que nos precedieron, tenemos información de sitios o áreas de sitios hoy destruidos, o podemos seguir opiniones que dan claves para entender tales espacios.
María Nelsa representa una línea de pensamiento y practica de la arqueología muy poco conocida. Su profesor Felipe Martinez Arango vivió en México y allí se relacionó con la arqueología de este país y trajó algo de sus métodos. Ellos aplicaron análisis de estudios cerámicos que seguían lo que proponía Irving Rouse (norteamericano y normativista pero a la vez un líder en temas de investigación cerámica mundial y uno de los padres de la arqueología caribeña), en un momento en que la arqueología cubana se enfocaba en seguir comportamientos económicos a tono con una reflexión propia del materialismo histórico, o seguía patrones de  escuelas del campo socialista. Por otro lado María Nelsa cultivo el vinculo con la arqueología social latinoamericana, una corriente de investigación alineada con las ideas marxistas pero descalificada en ese momento por la visión más ortodoxa de la arqueología cubana. Esto supone que estaba algo sola en el panorama arqueológico nacional pero de cualquier modo, con una personalidad fuerte y como profesora de historiografía cubana, prehistoria y con un conocimiento profundo de historia del Caribe y temas de antropología, capaz de vincular esto con la arqueología, era una persona difícil de cuestionar. No publicó mucho y lo que dejo se debería leer mas, no tanto por los datos que recoge como por la inspiración que brinda. Es un ejemplo importante del valor de conectar arqueología e historia, algo que los que fuimos sus estudiantes intentamos seguir haciendo. Fue una suerte haberla encontrado y es triste que no pudiéramos aprovechar a fondo todo lo que podía aportar, pues le quedo mucho por hacer y enseñar.
JAC--Cuáles son las prioridades de la arqueología cubana hoy?
RVR--Debemos mejorar la conexión con el sistema de manejo del patrimonio y a través de este, y de cualquier mecanismo disponible, promover a nivel de nuestra legislación nacional medidas que lo protejan mejor y definan la necesidad del trabajo arqueológico. Hay que crear y justificar trabajo para los arqueólogos. A más largo plazo hay que mejorar la formación profesional, y seguir buscando el establecimiento de una carrera y nuestra propia escuela, así como la organización nacional de la disciplina y su práctica; conseguir  acceso a fondos internacionales e insertarnos realmente en los circuitos académicos mundiales. También luchar porque se haga menos difícil la cooperación internacional y los trabajos conjuntos en Cuba. De cualquier modo creo que lo más inmediato, al menos en muchos lugares e instituciones, es buscar como sobrevivir los cambios socioeconómicos que está viviendo el país ahora mismo. Evitar la  desmembración de centros y grupos de trabajo y perder lo que tanto ha costado crear. Debemos buscar ajustes efectivos sin dejar de pensar en como crecer.
NOTAS A PIE DE PÁGINA.
1—Integrantes del equipo que obtuvo el premio otorgado por la Academia de Ciencias de Cuba en el 2014: Título del resultado: Nuevas investigaciones arqueológicas en El Chorro de Maíta. De espacio a indígena a escenario de dominación colonial.
Autores: Dr. Roberto Valcárcel Rojas, M.Sc. Lourdes Pérez Iglesias, M.Sc. Elena Guarch Rodríguez, Dr. Corinne Hofman, Dr. Vernon James Knight, Dr. Menno Hoogland, Dr. Marcos Martinón-Torres, Dr. Darlene Weston, Dr. Jason E. Laffoon, Dr. Alex Bayliss, Dr. Lee A. Newsom, Dr. Hayley L. Mickleburgh, M.A. Anne van Duijvenbode, Dr. Ashley Brooke Persons, Dr. Jago Cooper,  Juan Guarch Rodríguez y José A. Cruz Ramírez.
Colaboradores científicos: Pedro Cruz Ramírez , MSc. Marcos Labrada Ochoa , Lic. Mercedes Martínez, Lic. Yamilka Vargas, MSc. Juan E. Jardines, Lic. Ileana Rodríguez Pisonero, Lic. Yanet Fernández Batista, Dr. Rusell Graham, Dr. David Golstein, Dr. John W. O´Hear, Dr. John E. Worth, M.A. Paul Noe, Lic. Adisney Campos Suárez, Lic. Roger Arrazcaeta, Lic. Lisette Roura, MSc. Ariadna Mendoza, MSc. Alejando Fernández Velázques, Lic. Marvic Ortueta Milán, MSc. Lino Valcárcel Rojas, Nidia Leyva, Msc. Teresa Zaldivar, Msc. Juan Carlos Osorio.
2—Periodo especial: Como se llama en Cuba a la crisis que se desarrollo en los años noventa del siglo XX luego de la desaparición de la URSS y el campos socialista de Europa Oriental.
ANEXO.
PRINCIPALES DATOS CURRICULARES DE ROBERTO VALCÁRCEL ROJAS.

Roberto Valcárcel Rojas (12 de Noviembre de 1968.  Holguín. Cuba).

Institución: (1993 al presente) investigador a tiempo completo del Departamento Centro Oriental de Arqueología. Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (CISAT) de la Delegación Provincial del Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medioambiente (CITMA) en Holguín.
 Calle 18 e/ 1ra y Maceo. Reparto. El Llano.  Holguín. C.P. 80100.
Telef: (53)(24)468304.
 e-mail: roberto@cisat.cu; rvalcarcel@holguin.inf.cu

Categoría Científica: Investigador Auxiliar. Grado Científico: Doctor en arqueología. Universidad de Leiden, Holanda, 2012.

Especialidades: Arqueología precolonial e histórica. Estudios de organización social, cerámica arqueológica y prácticas mortuorias indígenas en Cuba y el Caribe. Etnohistoria y estudios de interacción hispano indígena en Cuba y el Caribe. Estudios de historia colonial temprana en América.

Afiliación Profesional: UNHIC (Unión Nacional de Historiadores de Cuba); Lista Nacional de Profesionales de la Arqueología (Cuba); SAA (Sociedad de Arqueología Americana)

Otras responsabilidades profesionales:
  • Miembro del Consejo Científico del  Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (CISAT), CITMA, Holguín
  • Co-coordinador de la revista EL CARIBE ARQUEOLOGICO, Casa del Caribe, Santiago de Cuba; miembro del Consejo asesor de la revista BOLETÍN DEL GABINETE DE ARQUEOLOGÍA, y de la revista  Journal of Caribbean Archaeology
  • Miembro  de la Comisión Provincial de Monumentos Patrimoniales, en Holguín.
  • Miembro del grupo de investigaciones del Caribe, Facultad de Arqueología, Universidad de Leiden, Holanda.

Estudios Realizados:
  • Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba,  Cuba, 1986 – 1991. 
  • Maestría en Estudios Cubanos  y del Caribe. Universidad de Oriente, 1995 – 1999.
·      Doctorado en Arqueología. Facultad de  Arqueología, Universidad de Leiden, Holanda (Cum Laude). 2007-2012. Tesis: Interacción colonial en un pueblo de indios encomendados. El Chorro de Maíta, Cuba. Disponible en
           https://openaccess.leidenuniv.nl/handle/1887/20153.

      Principales proyectos de Investigación:  
  • 1993 -1995.  Atlas Arqueológico de Cuba. Obra Nacional de Arqueología, Academia de Ciencias de Cuba, Centro de Antropología,  La Habana.
  • 1995 – 1999. Proyecto Territorial de investigación “Cerámica temprana en el suroriente de Cuba” (Casa del Caribe - Universidad de Oriente, Santiago de Cuba).
  • 1996. Tema Atlas Arqueológico Nacional de Cuba. Centro de Antropología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), La Habana.
  • 1997 - 2000 Proyecto Territorial de investigación “Las comunidades protoagrícolas en la Provincia de Holguín, Cuba”. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba. (Jefe de Proyecto)
  • 2001- 2003. Proyecto Territorial de investigación “Yaguajay. Cultura, muerte y sociedad”. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba. (Jefe de Proyecto)
  • 2001- 2003. Proyecto Territorial de investigación “Banes precolombino. Catálogo de objetos ceremoniales y de adorno corporal”. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba.   (Jefe del Proyecto)
  • 2004 – 2005. Proyecto internacional Estudio del sitio La Laguna, Área Arqueológica Los Buchillones. CITMA, Ciego de Ávila, Cuba, Departamento Centro Oriental de Arqueología, CITMA, Cuba, e  Instituto de Arqueología,  University College London,  Inglaterra.
  • 2005 - 2007. Proyecto territorial de investigación “Chorro de Maíta. Registro del espacio arqueológico”. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba. (Jefe del proyecto).
  • 2005 – 2007. Proyecto internacional “El poblamiento más temprano de Cuba”.  Departamento Centro Oriental de Arqueología, CITMA, Holguín; CESAM, CITMA, Villa Clara y   Universidad de Tubingen, Alemania.
  • 2008 – 2012. Proyecto Communicating communities. Dirigido por Corinne L. Hofman. Universidad de Leiden, Holanda.
  • 2008-2011. Proyecto territorial de investigación “Contacto hispano aborigen en El Chorro de Maíta. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba. (Jefe del proyecto).
  • 2013-2015. Proyecto no asociado a programa ¨Cultura material en entornos de interacción indohispana¨. Departamento Centro Oriental de Arqueología, Ministerio de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA), Holguín, Cuba. (Jefe del proyecto).

Principales trabajos de campo:
-Exploraciones y excavaciones por la Universidad de Oriente en la región de Maisí, Provincia Guantánamo (1988 – 1989); Sitios Maisí I y Cueva del Baga; sitio La Gloria, Santiago de Cuba (1987).
-Excavaciones del CITMA, Ciego de Ávila, Departamento Centro Oriental de Arqueología, CITMA, Cuba y Museo Real de Ontario, Canadá, en el  sitio Los Buchillones (1997, 2004).
-Excavaciones por el Departamento Centro Oriental de Arqueología en los sitios Abra del Cacoyuguin 1,  Abra del Cacoyuguin 2, La Herradura y Corinthia III, Holguín (1998).
-Excavaciones por la Casa del Caribe y la Universidad de Oriente en los sitios Catunda, Punta de Peque y Belleza, Santiago de Cuba (1998 - 1999).
-Excavaciones por Departamento Centro Oriental de Arqueología en el sitio Potrero de El Mango, Holguín (1998).
-Exploraciones por el Departamento Centro Oriental de Arqueología en los sitios El Chorro de Maíta, El Ingenio, El Boniato, El Porvenir, Cueva de Angel Claro, Cueva Camino del Yarin, Municipio Banes, Holguín (2005, 2006).
-Excavación en el sitio Los Buchillones y exploración en cayería Jardines del Rey, Centro-norte de  Cuba . CITMA, Ciego de Ávila, Cuba, Departamento Centro Oriental de Arqueología, CITMA, Cuba e  Instituto de Arqueología, University College London,  Inglaterra. (2004, 2005).
-Excavación por el Proyecto de colaboración internacional “El poblamiento más temprano de Cuba”, Universidad de Tubimgen, Alemania, Departamento Centro Oriental de Arqueología y CESAM, Villa Clara, sitio Farallones de Seboruco. (2006).
-Excavación en el sitio El Cabo, República Dominicana. Facultad de Arqueología de la  Universidad de Leiden, Instituto de Arqueología (University College London),  Museo del Hombre Dominicano (2006).
-Prospecciones y excavación en el sitio El Chorro de Maíta, Holguín, Cuba. Departamento Centro Oriental de Arqueología, CITMA y Universidad de Alabama, EUA (2007, 2008).

Otras actividades de Investigación:
-Visita de investigación. Museo del Oro Zenú, Cartagena, Colombia, Octubre 2008.
-Visita de intercambio académico al museo Kon Tiki. Noruega. Febrero 2009.
-Estancia de investigación en los laboratorios del Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia. Estudio de metales arqueológicos; AGLAE. Paris. Abril 2009.
-Estancia de investigación en el Instituto de Arqueología, University College London, UK, enero-abril 2005 y febrero-marzo 2009. Estudio de metales arqueológicos.
-Trabajos de búsqueda documental en el Archivo Nacional de Cuba y el Archivo General de Indias, Sevilla, España.  2010.

Publicaciones:
Libros:
Valcárcel Rojas, R.
2001 Banes precolombino. La ocupación agricultora.  Ediciones Holguín, Holguín.
Ulloa, J. y R. Valcárcel Rojas
2002 Cerámica temprana en el centro del oriente de Cuba. Editora Arcograf Dominicana, Santo Domingo.
Peña Obregón, A.; Valcárcel Rojas, R. y M. A. Urbina
2012  La Virgen cubana en Nipe y Barajagua. Ediciones La Mezquita. Holguín.

Libros editados:
Valcárcel Rojas, R. y Hiram. Pérez Concepción
            2014            Indios en Holguín. Editorial La Mezquita, Holguín.

Publicaciones en revistas y libros especializados:
Valcárcel Rojas, R.; Agüero, J.; Guarch, E. y R. Pedroso
1996    La ornamentación incisa en la cerámica aborigen del centro norte de Holguín. El Caribe Arqueológico 1: 46 – 58.
Ulloa, J. y R. Valcárcel Rojas
1997  Las comunidades apropiadoras  ceramistas en el sureste de Cuba. Un estudio de su cerámica. El Caribe Arqueológico  2: 31 – 40.
Valcárcel Rojas, R.
1997 Introducción a la arqueología del contacto indohispánico en la Provincia de Holguín, Cuba. El    Caribe Arqueológico 2: 64 – 77.
1999 Banes precolombino. Jerarguía y sociedad. El Caribe Arqueológico 3: 84 – 89.
2000  Seres de barro. Un espacio simbólico femenino. El Caribe Arqueológico 4: 20 – 34.
Valcárcel Rojas, R.; Rodríguez, C.; Pérez, L. y J. Guarch
2001 Un contexto apropiador ceramista temprano. Corinthia III, Holguín Cuba. El Caribe Arqueológico 5: 76 – 88.
Ulloa, J.; Vázquez, J; Silva, H. y R. Valcárcel Rojas
2001 La alfarería temprana del centro oriente de Cuba. Un análisis arqueométrico. El Caribe Arqueológico  5: 34 – 41.
Valcárcel Rojas, R.
2002 José Manuel Guarch Delmonte. El arqueólogo. El Caribe Arqueológico 6: 112 – 118.  
Ulloa, J. y R. Valcárcel Rojas
2003 Reflexiones sobre la Arqueología como Historia. Boletín del Museo del Hombre Dominicano 34: 73 - 82.
Valcárcel Rojas, R.; Rodríguez, C. y M. Labrada.
2003  Trabajos arqueológicos en la cueva Cerro de Los Muertos I, Banes, Holguín, Cuba. El Caribe Arqueológico  7: 33 - 49.
Valcárcel Rojas, R.
2003 Barro, mujer y espacio simbólico. Revista ICÓNICAS ANTIQUITAS, No. 2. http://www.ut.edu.co/ma/iconica
Valcárcel Rojas, R. y  C. Rodríguez
2003 Chorro de Maíta. Muerte y desigualdad social. En Proceedings of the XX International Congress for Caribbean Archaeology, editado por Glenis Tavares y Manuel García Arévalo. Museo del Hombre Dominicano. Editora Amigos del Hogar. Santo Domingo. pp. 507 – 514.
Valcárcel Rojas, R. y C. Rodríguez
2003   Muerte, desigualdad social y jefatura en El Chorro de Maíta. Catauro  8: 112 – 124.
Valcárcel Rojas, R.
2004  Banes precolombino. Seis siglos de ocupación agricultora. Revista del Gabinete de Arqueología 3: 59 – 66.
Cooper, J. y R. Valcárcel Rojas
2004 Prehispanic settlements along the north coast of Cuba: a pilot survey report from  Los Buchillones, January – February 2004. Papers from the Institute of Archaeology. University College London. Volume 15. pp. 77 – 81.
Valcárcel Rojas, R. y C. Rodríguez
2005 El Chorro de Maíta: Social Inequality and Mortuary Space. En Dialogues in Cuban Archaeology, editado por L. A. Curet, S. Lee y G. La Rosa. The University of Alabama Press. Tuscaloosa, pp. 125 – 146.
Calvera, J.; Valcárcel Rojas, R.; Cooper, J. y O. Brito
2005 Exploraciones arqueológicas en Jardines del Rey, Cuba. Revista del Gabinete de Arqueología  4: 203.
Valcárcel Rojas, R.; Cooper, J. ; Calvera, J.; Brito, O. y M. Labrada.
2006 Postes en el mar. Excavación de una estructura constructiva aborigen en Los Buchillones. El Caribe Arqueológico  9: 76 – 88.
Cooper, J.; Valcárcel Rojas, R.; Calvera, J.; Brito, O. y  P. Cruz.
2006 Gente en los cayos. Los Buchillones y sus vínculos marítimos. El Caribe Arqueológico 9: 66- 75.
Calvera, J.; Valcárcel Rojas, R. y  J. Cooper.
2006 Los Buchillones. Universo de madera.  Revista de la Academia de Ciencias de la  República
         Dominicana  3: 9 -16.
Martinón-Torres, M.; Valcárcel Rojas, R.; Cooper, J. y T. Rehren
2007 Metals, microanalysis and meaning: a study of metal  objects excavated from the indigenous   cemetery of El Chorro de Maíta, Cuba. Journal of Archaeological Science 34: 194 - 204.
Perez, L.; Valcárcel Rojas, R.;  Guarch, E.;  Guarch, J.; Cruz, J.;  Labrada, M.; Cruz, P.; Martínez,
 M. y  Y. Vargas
2007 Nuevas huellas arqueológicas en el parque Cristóbal Colón. En Memorias  Congreso Biotur 2006, editado por C. Casals  y M. A. Fernández.  Santiago de Compostela, pp.137 – 148.
Calvera, J.; Valcárcel Rojas, R. y  R. Orduñez
2007 La madera en el mundo arqueológico de Los Buchillones.  Revista del Gabinete de Arqueología 6: 82 - 87.
Ulloa, J. y R. Valcárcel Rojas
2007  Reflexiones sobre la Arqueología como Historia.  En Compilación de textos de los principales exponentes de la Arqueología social en Latinoamérica. (CD Rom editado por L. Domínguez, L.; P. P. Funari  y D. A. Arduengo). OHCH, NEE/UNICAMP y CENCREM, La Habana.
Cooper, J.; Martinón Torres, M. y  R. Valcárcel Rojas
2008  American gold and European brass: metal objects and indigenous values in the cemetery of El Chorro de Maíta, Cuba. En Crossing the Borders. New Methods and Techniques in the Study of Archaeological Materials from the Caribbean, editado por C. L. Hofman, M. L. P. Hoogland y  A. L. van Gijn.  The University of Alabama Press. Tuscaloosa. pp. 34-42.
Coppa, A.; Cucina, A.; Hoogland, M.; Lucci, M.; Luna Calderon, F.; Panhuysen, R.; Tavarez, G.; Valcárcel Rojas, R. y  R. Vargiu
2008  Evidence of two Different Migratory Waves in the  Circum-Caribbean Area during the Pre-Columbian  Period from the Analysis of Dental Morphological Traits. En Crossing the Borders. New Methods and Techniques in the Study of Archaeological Materials from the Caribbean. Editado por C. L. Hofman, M. L. P. Hoogland y  A. L. van Gijn.  The University of Alabama Press. Tuscaloosa. pp. 195-213.
Valcárcel Rojas, R.; Martinón, M.; Cooper, J. y  T. Rehren
2008  Oro, guanines y latón. Metales en contextos aborígenes de Cuba. El Caribe Arqueológico 10: 116-131.
Valcárcel Rojas, R. y J. Ulloa
2008 María Nelsa Trincado. Entre la Arqueología y la Historia. El Caribe Arqueológico 10: 185-188.
Martinón, M.; Cooper, J.; Valcárcel Rojas, R. y  T. Rehren
2008  Diversifying the picture. Archaeology  International 10:  37-40.
Valcárcel Rojas, R.
2008 Las sociedades agricultoras ceramistas en Cuba. Una mirada desde los datos arqueológicos y    etnohistóricos. El Caribe Arqueológico 11: 2-19.
Valcárcel Rojas, R., Pérez Iglesias, L., Guarch Rodríguez, E., Guarch Rodríguez, J., Cruz Ramírez, P.,  Martínez Fernández, M.,  Labrada Ochoa, M., Vargas Acosta, Y. y Benedicto Paz
2009 Presencia aborigen en Loma de Jagüeyes, Holguín. En CD Rom Anuario 2009 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos de Holguín. Holguín. ISBN 978-959-291-009-6.
Guarch Rodríguez, E., Pérez Iglesias, L., Valcárcel Rojas, R., Jardines Macías, J., Rodríguez Pizonero, I., Labrada Ochoa, M., Guarch Rodríguez, J., Martínez Fernández, M., Cruz Ramírez, J., Cruz Ramírez, P. y Y. Vargas Acosta
2009  Informe de excavación arqueológica en el sitio San Antonio, Holguín. En CD Rom Anuario 2009 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos de Holguín. Holguín. ISBN 978-959-291-009-6.
Valcárcel Rojas, R., Guarch Rodríguez, J., Cruz Ramírez, J., Labrada Ochoa, M., Cruz Ramírez, P. y J.C. Osorio.
2009  Definición de límites arqueológicos y de protección patrimonial en el sitio El Chorro de Maíta, Banes, Holguín. En CD Rom Anuario 2009 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos de Holguín. Holguín. ISBN 978-959-291-009-6.
Guarch Rodríguez, E., Pérez Iglesias, L., Guarch Rodríguez, J., Jardines Macías, J., Valcárcel Rojas, R., Cruz Ramírez, P., Labrada Ochoa, M., Cruz Ramírez, J., Vargas Acosta, Y. y M.  Martínez Fernández
2009  Cavernas arqueológicas de la provincia de Holguín, Cuba. En CD Rom Anuario 2009 del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos de Holguín. Holguín. ISBN 978-959-291-009-6.
Izquierdo, G.; Valcárcel Rojas, R. y U. González
2010 La gubia. Artefacto por antonomasia de los aborígenes de Cuba. Revista del Gabinete de Arqueología 8: 91 - 98.
Valcárcel Rojas, R.; Martinón-Torres, M.; Cooper, J. y T. Rehren
2010    Turey Treasure in the Caribbean: brass and indo-hispanic contact at El Chorro de Maíta, Cuba. En Beyond the Blockade. New Currents in Cuban Archaeology editado por Susan Kepecs, L.A. Curet y G. La Rosa, pp. 106-125. The University of Alabama Press. Tuscaloosa.
Cooper, J.; Valcárcel Rojas, R. y J. Calvera
2010    Recent Archaeological Fieldwork from the Region around Los Buchillones: An Indigenous site on the North - Central Cuban Coast. En Beyond the Blockade. New Currents in Cuban Archaeology editado por Susan Kepecs, L.A. Curet y G. La Rosa, pp. 89-105. The University of Alabama Press. Tuscaloosa.
Valcárcel Rojas, R., Weston, D.A., Mickleburgh, H.L., Laffoon, J. E. y A. van Duijvenbode
2011    El Chorro de Maíta: A diverse approach to a context of diversity. En Communities in Contact: essays in archaeology, ethnohistory and ethnography of the Amerindian circum-Caribbean, editado por C.L. Hofman y A. van Duijvenbode, pp. 225-252. Sidestone Press, Leiden.
Pérez Iglesias L.; R. Valcárcel Rojas, E. Guarch y J. Guarch
2011    Nuevos Registros de habitación precolombina en el Parque Nacional Cristóbal Colón, Holguín. Revista Historia 1. www.baibrama.cult.cu/instituciones/.../revista/r_artic.php
Valcárcel Rojas, R. y J. Cooper
2011 José R. Oliver. Temas de arqueología caribeña. El Caribe Arqueológico 12: 99-109
Martinón-Torres, M., Valcárcel Rojas, R. , Sáenz Samper, J. y M. F. Guerra
2012            Metallic encounters in Cuba: the Technology, Exchange and Meaning of metals before and after Columbus. Journal of Anthropological Archaeology (31):439-454.
Valcárcel Rojas, R.
2012 Interacción hispano – aborigen en Las Antillas. La perspectiva arqueológica.  Revista
         del  Gabinete de Arqueología 9: 95-108.
Laffoon, J., R. Valcárcel Rojas y C. L. Hofman
2012      Oxygen and Carbon Isotope Analysis of Human Dental Enamel from the Caribbean: Implications for Investigating Individual Origins. Archaeometry. doi: 10.1111/j.1475-4754.2012.00698.x
Valcárcel Rojas, R. y A. Peña Obregón
2013      Las sociedades indígenas en Cuba. In Historia de Cuba, edited by J. A. Cardet, pp. 23-74. vol. CLXXXVI. Archivo General de la Nación, Santo Domingo.
Valcárcel Rojas, R., A. Samson y M. Hoogland
2013   Indo-Hispanic Dynamics: From Contact to Colonial Interaction in the Greater Antilles.  International   Journal of Historical Archaeology.doi: 10.1007/s10761-012-0208-8.
Ulloa Hung, J. y R. Valcárcel Rojas
2013   Archaeological Practice, Archaic Presence, and Interaction in Indigenous Societies in Cuba In The Oxford Handbook of Caribbean Archaeology, edited by F. Keegan, C. L. Hofman and R. R. Ramos, pp. 232-249. Oxford University Press, New York.
Crespo Torres, E., H. L. Mickleburgh y R. Valcárcel Rojas
2013            The Study of Precolumbian Human Remains in the Caribbean Archipelago: From Descriptive Osteology to a Bioarchaeological Approach. In The Oxford Handbook of Caribbean Archaeology, edited by F. Keegan, C. L. Hofman and R. R. Ramos, pp. 436-451. Oxford University Press, New York.
Valcárcel Rojas, R. y M. Martinón-Torres
2013            Metals in the Indigenous Societies of the Insular Caribbean. In The Oxford Handbook of Caribbean Archaeology, edited by F. Keegan, C. L. Hofman and R. R. Ramos, pp. 504-522. Oxford University Press, New York.
Siegel, P. E., C. L. Hofman, B. Bérard, R. Murphy, J. Ulloa Hung, R. Valcárcel Rojas y C. White
2013            Confronting Caribbean heritage in an archipelago of diversity: Politics, stakeholders, climate change, natural disasters, tourism, and development. Journal of Field Archaeology 38(4):376-390.
Valcárcel Rojas, R., M. Hoogland  y C. L. Hofman
2014            Indios. Arqueología de una Nueva Identidad. En Indios en Holguín, editado por R. Valcárcel Rojas y  H. Pérez Concepción, pp. 20-42. Editorial La Mezquita, Holguín.
Valcárcel Rojas, R. y H. Pérez Concepción
2014            Introducción. En Indios en Holguín, editado por R. Valcárcel Rojas y H. Pérez Concepción, pp. 7-13. Editorial La Mezquita, Holguín.

Publicaciones para público general:
Valcárcel Rojas, R.
1994  Olivas grabadas: Caracoles del Arte Aborigen en Cuba. Museológicas 2 – 3: 115 – 131.
1996 Algunas consideraciones acerca de la Arqueología Aborigen en el Turismo. Innovación tecnológica  4: 15 – 20.
Ulloa, J.; Valcárcel Rojas, R. y E. Guerra
1998 Estudio preliminar de la cerámica de los sitios arqueológicos Catunda, Belleza, San Benito y     Punta de Peque, Santiago de Cuba. Ciencias Holguín 2: 13 - 18. http://www.ciencias.holguin.cu/; http://cienciahlg.idict.cu/index.php/
Valcárcel Rojas, R
1999 La búsqueda del oro. Hacia una visión “India” de Las Indias. Ciencias Holguín 3: 21 - 27. http://www.ciencias.holguin.cu/; http://cienciahlg.idict.cu/index.php/
1999 Arte rupestre en Mayarí. Serranía 34: 15 – 16.
2001 Rostros precolombinos. Ámbito. Julio: 19 – 23.
2001 Banes precolombino. Ámbito.  Octubre – Noviembre: 18 – 23.
Ulloa, J. y R. Valcárcel Rojas
2001  Arqueología, historia y sociedad. Los papeles de Rocamadour  5: 15 – 19.
Valcárcel Rojas, R.
2002 José A. García Castañeda. El arqueólogo. Boletín Memoria. Oficina de Historia de Holguín. No. 3, Julio-Septiembre.
2003 Arte taíno. Ámbito 127: 14 – 16.
Hardy, V. et al. (colectivo de autores)
2003 Preparadas y preparados escuchando las aguas. Save the Children (UK) - CITMA (Cuba). La Habana.
Valcárcel Rojas, R.
2004 Aborígenes en Holguín. Ámbito 129: 19 – 21.
2006 No caminho dos cemies. En Relacao das antiguidades dos indios (texto de Ramón Pane) editado por Cámara municipal de Lagos, Portugal. Litografis-artes Graficas, Lda. Lagos. p.99.
San Miguel, M.,  Pérez, H., Novoa, J., Abreu, J.,  Ochoa, M. y R. Valcárcel Rojas
2006 Holguín, la tierra más hermosa. Recorrido histórico entre sus orígenes y el año 2000.  Ediciones Holguín, Holguín.
Peña Obregón, A.; Valcárcel Rojas, R. y M. A. Urbina
2009   En estudio el paisaje cultural de la Virgen. Cocuyo 48: 7 - 9.

Reconocimientos recibidos:
       Premio de la Ciudad de Holguín 2001, al libro “Banes precolombino. La ocupación agricultora”,  especialidad de Historia. Ministerio de Cultura, Provincia de Holguín, Cuba.
       Premio  “José Manuel Guarch Delmonte, 2003” al CD Rom  “Banes Precolombino. Catálogo de objetos de uso ceremonial y de adorno corporal”. Casa de Iberoamérica, Holguín, Cuba (autor principal).
       Premio Anual Nacional 2005 de Ciencias Sociales, de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de investigación científica ¨Investigaciones Arqueológicas en el Área  Los Buchillones, Ciego de Ávila, Cuba¨. Coautor. Acuerdo del pleno de la ACC, 18 febrero del 2006.
     Premio Anual Provincial 2009 de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de   investigación científica “Arqueología desde Samá a Gibara. Propuesta para el mejoramiento de la gestión de su patrimonio arqueológico”. Coautor. Holguín, enero 2010.
       Premio Anual Nacional 2011 de Ciencias Sociales, de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de investigación científica “Historia de los aborígenes de Cuba”. Coautor. Acuerdo del pleno de la ACC, 25 febrero del 2012.
       Premio Anual Provincial 2012 de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de   investigación científica libro La Virgen cubana en Nipe y Barajagua (Peña Obregón, A.; Valcárcel Rojas, R. y M. A. Urbina). Mención del Premio de la ciudad de Holguín 2012 (Historia) y Mención anual del premio de investigación cultural 2012 del Instituto cubano de investigación cultural Juan Marinello.
       Premio de la crítica histórica José Luciano Franco 2013 de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, al libro La Virgen cubana en Nipe y Barajagua (Peña Obregón, A.; Valcárcel Rojas, R. y M. A. Urbina).
       Premio Anual Nacional 2013 de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de   investigación científica “Nuevas investigaciones en El Chorro de Maíta. De espacio indígena a escenario de dominación colonial. Holguín. Autor principal.
Premio Provincial 2013 de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) al resultado de   investigación científica “Nuevas investigaciones en El Chorro de Maíta. De espacio indígena a escenario de dominación colonial. Holguín. Autor principal.


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