miércoles, 14 de diciembre de 2016

DESPUÉS DE LAS PASCUAS SANGRIENTAS.(Holguín enero-junio de 1957)


Por: José Abreu Cardet

Entre el 25 y el 26 de diciembre de 1956 fueron asesinados en la costa norte de Oriente 22 personas. Entre ellas se encontraban destacados opositores al régimen de Batista y algunos inocentes. En la ciudad de Holguín el movimiento clandestino 26 de julio recibió un golpe demoledor. Su máximo dirigente Pedro Díaz Coello y tres de sus miembros más destacados fueron ultimados.  La organización quedo acéfala.
Aunque es indudable que sobrevivieron combatientes valiosos, pero ninguno de la autoridad  de los asesinados. Al ser desarticulado el movimiento, sobre el resto de sus integrantes se intensificó la persecución. Varios delatores fueron situados detrás de los máximos dirigentes clandestinos que habían sobrevivido. El terror imperaba en la ciudad.
La vigilancia se incrementó sobre dos integrantes de la dirección que quedaban con vida, Francisco Badía y Manuel Borja Borja.  Francisco Badía tiene que abandonar  Holguín durante algún tiempo. Al regresar se encuentra que en su trabajo le habían situado un delator para que vigile sus movimientos. Manuel Borja es rondado estrechamente por los sicarios. La mayoría de los puntos de contacto se había perdido.
La primera medida que toma el movimiento 26 de Julio de la ciudad de Holguín, después de las Pascuas Sangrientas, es designar a Enrique Subirat, que no estaba fichado por los cuerpos de represión del enemigo, para que mantuviera el contacto con la dirección provincial. Subirat  trabajaba en una planta retransmisora de radio situada en los alrededores de Holguín, donde también residía. Por el tipo trabajo que desempeñaba  tenía que viajar a menudo a Santiago de Cuba, lo que facilitaba sus contactos en esa ciudad.
No sería hasta junio de 1957, con la llegada de William Gálvez, procedente de Santiago de Cuba, que comienza la reorganización del Movimiento 26 de Julio. El hecho más importante realizado por este grupo, después de las Pascuas Sangrientas y antes de que se iniciara la renovación del movimiento, fue la incorporación de un grupo de combatientes clandestinos a la guerrilla en la Sierra Maestra.
Delio Gómez Ochoa, integrante del Movimiento 26 de Julio, comprendió, al igual que otros compañeros que era imposible el reorganizar la lucha clandestina en Holguín con los mismos militantes. Se puso en contacto con varios compañeros y comenzó la formación de un pequeño destacamento que se incorporaría a la guerrilla. La finca de sus padres situada en la carretera entre Holguín y el Cauto fue el punto de reunión. Parte de los equipos y armas fueron obtenidos por él. Algunos combatientes consiguieron sus respectivos fusiles.
Este grupo estaba formado por Manuel Borja, jefe de acción y sabotaje, Eddy Suñol, jefe de la célula de las Cruces de Purnio, Juan de la Cruz, jefe de la célula de San Andrés, Luis Escalona Moles y otros compañeros como Dermidio Escalona, Celso Leyva y Rafael Ochoa. Delio Gómez se pone en contacto con los compañeros del Movimiento de Bayamo y Manzanillo para que le permitieran incorporarse a la lucha en la Sierra Maestra. Las gestiones hechas por Delio Gómez Ochoa  crearon las condiciones para el traslado del grupo a la Sierra Maestra. (1)
Los combatientes clandestinos se han ido concentrando en la finca del padre de Delio, detallan los últimos preparativos de la partida.  De Manzanillo mandan a un militante del movimiento en un camión cargado de sacos de arroz sin descascarar. En la finca descargan el camión y sitúan en el las armas que llevarían a la Sierra. Les colocan encima sacos y en dos autos y el camión se trasladan a Manzanillo.
Llegan a Manzanillo sin ningún inconveniente de importancia donde los reciben los compañeros del Movimiento 26 de Julio. En el camino hacia la Sierra se encuentran con dos holguineros Alejandro Rodríguez Trueba y Rodolfo Pupo que han llegado allí por medio de Reynerio Almaguer Paz. Este era un revolucionario holguinero que mantenía estrechos vínculos con la organización clandestina en la ciudad del Guanacayabo.  Otros revolucionarios que tenían el propósito de unirse a la guerrilla se incorporan.  El encuentro con el ejército rebelde se produce el miércoles 12 de junio de 1957. (2) Era el primer aporte del movimiento clandestino de la ciudad de Holguín a la guerrilla.
Notas.
1—Entrevista a Delio Gómez Ochoa por José Abreu Cardet
2--Rolando Dávila Rodríguez. Lucharemos hasta el final.  Cronología 195,7 Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, La Habana, 2013, p. 134


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