viernes, 24 de abril de 2015

UN MAMBÍ EN NUEVA YORK


José Abreu Cardet

Ponemos a disposición del lector un singular documento: el diario del general cubano Julio Grave de Peralta durante su primera estancia en Nueva York en 1871  para organizar una expedición en la que trasladaría armas a Cuba para los insurrectos que luchaban contra el dominio español. Previamente haremos una introducción donde ofreceremos información sobre este general insurrecto, la situación de la emigración revolucionaria en 1871 en general y en particular en los Estados Unidos y en específico en New York. También haremos una valoración sobre el significado de un documento para una independentista cubana en general y en específico para Grave de Peralta. Esto último asunto raramente tratado en la historiografía cubana. Además enriquecimos el texto con 82 notas a pie de página lo que da una idea de que no es la simple reproducción de un documento sino una valoración del mismo.
Julio Crecencio del Rosario Grave de Peralta y Zayas Bazán, nació  en la ciudad de Holguín en la parte oriental de Cuba el 24 de abril de 1834 en el seno de una antigua familia de terratenientes criollos. A diferencia del occidente y parte del centro de la isla en la región en que nació Julio predominaba un tipo de relaciones patriarcales donde apellidos y tradición tenían un espacio importante En cierta forma era la negación del mitológico ingenio azucarero.  A Grave de Peralta podríamos ubicarlo, en los momentos en que se inició la guerra independentista como un terrateniente medio de la cuenca del Cauto, donde poseía la mayoría de sus propiedades. Estas eran tres fincas dedicadas a la crianza de reses y seis esclavos. Esta comarca fue fragua de la nacionalidad cubana.
Grave de Peralta al incorporarse a la conspiración que dio inicio a la contienda del 68 se convirtió en uno de sus activos miembros. El 14 de octubre de 1868, a los cuatro días de iniciada la guerra,   se sublevó en las riveras del río Cauto. Muy pronto núcleo  un grupo numeroso de partidarios. Su arraigo en la jurisdicción, valor personal, patriotismo, procedencia social y otras características lo convirtieron en el líder  natural de los holguineros.
Resumiendo su actividad militar, nos encontramos que desde octubre de 1868 hasta marzo de 1869 fue segundo jefe de la división insurrecta de Holguín. Nombre pomposo en el que los insurrectos enmarcaron sus desarrapadas guerrillas. Aunque en la práctica era el caudillo local de mayor relieve. A partir de este último mes, jefe de la división hasta julio de ese año,  que el general estadounidense  Thomas Jordán, jefe del Departamento Oriental lo destituyó y sometió a un proceso. Jordán consideraba que Grave de  Peralta  no lo había apoyado en sus operaciones en Holguín. Absuelto, fue designando segundo jefe de la División bajo las órdenes del dominicano  Máximo Gómez. Entre septiembre  de 1869 y febrero de 1870 desempeñó esa función. Al pasar Gómez a la jurisdicción de  Tunas también en el departamento oriental  en este último mes, quedó al frente de la División  de Holguín, hasta julio de 1870, en que fue  sustituido  por el General  venezolano José María Aurrecoechea.
No siempre le ha ido bien en su actividad militar y la dirección de la revolución duda de su capacidad. Pero esto no impide que  la mayoría de los holguineros lo seguían considerando su líder. Esto nos sitúa ante una pregunta que raramente se ha hecho la historiografía de la guerra cubana  de 1868: ¿Que características debía de reunir un jefe militar para ser ganarse la confianza de sus subordinados? Pregunta que responderemos en otro momento en Memoria Holguinera.
En enero de 1871 Grave de Peralta pidió autorización al gobierno cubano para que le permitiera pasar al extranjero a buscar una expedición que sufragaría en parte con los recursos de él y su familia. Concedido el permiso el jefe holguínero, junto con José Maria Izaguirre, logró trasladarse a las costas de la vecina Jamaica en una frágil embarcación. Creo necesario hacernos una pregunta sin respuesta todavía ¿que significaba una expedición  para los hombres y mujeres del 68.?
Julio Grave de Peralta pidió y obtuvo el permiso del gobierno cubano para pasar al exterior en busca de una expedición. El viaje estuvo rodeado de múltiples dificultades y peligros tanto en la marcha hacia la costa como la travesía.  Grave de Peralta acompaño de un reducido grupo de patriotas logro llegar a Jamaica.
Después de una breve estancia en la colonia británica, viajó a Nueva York  y se entregó a los trabajos de preparar su expedición.
Las dificultades eran muchas, la época dorada de la emigración revolucionaria cubana, cuando se contaba con suficientes recursos para enviar a las costas de la isla expediciones de las proporciones del Galvanic o el Perrit con miles de fusiles y toneladas de parque, ya había pasado. El dinero se agotó y muchos de los que todavía poseían recursos, estaba mas preocupados en proteger sus intereses que en la suerte de la patria. La emigración se fragmentó en dos facciones que libraban una guerra tan intensa como lo que se hacían  españoles e insurrectos.
La historia de esa emigración podríamos resumirla en forma muy breve. En el exterior se encontraba una pequeña cantidad de emigrados políticos pero  al iniciarse la contiende se produjo un intenso flujo de cubanos hacia el extranjero. La mayoría se radicó en los Estados Unidos. También se crearon colonias de grupos más reducidos en Jamaica, República Dominicana y otros países de América Latina y el Caribe. Estos emigrados provenían fundamentalmente de las provincias accidentales a donde la guerra no había llegado.
Se creó una representación diplomática y una agencia general. La primera debía de gestionar el reconocimiento de la República de Cuba por las demás naciones, la segunda, que recibió diferentes nombres en su historia, se encargaría principalmente de la organización y el envío a la isla de expediciones. La representación y la agencia quedaron en manos de los grandes terratenientes azucareros occidentales emigrados. Miguel Aldama, millonario habanero  fue la figura de más relieve  de ese grupo. Ricos hacendados que no habían tomado formalmente partido por la independencia por miedo a perder las propiedades, entregaban anónimamente dinero para sufragar los gastos de las expediciones. Parte de los hacendados emigrados que habían salvado sus propiedades por medio de testaferros hacían donaciones. Colectas realizadas entre la emigración de origen humilde y que se ganaba el sustento con sus propias manos ingresaban en los fondos de la Agencia General. También se recibió ayuda de algunos países latinoamericanos. Con todos estos recursos se lograron mandar importantes expediciones.  Pero estas fueron disminuyendo. Muchas fracasaron. Algunas antes de partir confiscadas por las autoridades estadounidense o británicas otras capturadas por los españoles o por la inexperiencia de sus organizadores dejaron una escasa parte de lo que transportaban o no llegaron a desembarcar ni un fusil.
Un argumento muy utilizado es la actitud reformista de los grandes hacendados esclavistas del occidente del país que se apropiaron de la dirección de la agencia. Estos, según tal análisis, no estaban interesados en enviar expediciones a Cuba que facilitaran la invasión al occidente del país y la destrucción de los grandes ingenios azucareros. El criterio hay que mirarlo con cautela pues fue bajo la dirección de ese grupo de terratenientes que se enviaron a Cuba algunas de las mayores expediciones.
En 1870 el presidente Carlos Manuel de Céspedes mandó al extranjero al General Manuel de Quesada con poderes especiales para agilizar el envío de expediciones. Alrededor de Quesada comenzaron a agruparse los inconformes con la dirección de Miguel Aldama. Se iniciaba una intensa lucha entre ambos partidos. Era esta la situación de la emigración cuando Grave de Peralta pisó las playas de Jamaica.
Ante el general holguínero había dos caminos: unirse a los quesadistas o a los aldamistas. En aquellos momentos era imposible una tercera opción o tratar de organizar por su cuenta una expedición de importancia. En Cuba julio Grave de Peralta  había peleado bajo las órdenes de Manuel de Quesada y le simpatizaba su figura. En los momentos en que la Cámara depuso al general camagüeyano estuvo dispuesto a apoyarlo. Sin embargo,  al llegar a New York, Quesada no se encontraba en los Estados Unidos y no pueden entrevistarse. Varios seguidores de Quesada se le acercaron de inmediato. Grave de Peralta comprendió  que estos tenían más intereses en ganarlo para sus filas que en enviarlo a Cuba. A los ojos de Julio en aquellos momentos Miguel Aldama tenía un inconmensurable prestigio. Además de ser el Agente General era el hombre  que había enviado varias expediciones a Cuba, fue el único que le propuso un plan concreto para llevar a vías de hecho su proyecto.
La Agencia General de Cuba había adquirido el buque Hornet abanderado en Estados Unidos para armarlo en corzo y hostigar el comercio español en la isla. Esta idea no pudo fructificar. De todas formas en el Hornet  traslado a Cuba una expedición que desembarco el 7 de enero de 1871 pero el alijo fue capturado en tierra poco después de retirarse el buque. (1) El  Hornet guiado por Francisco Javier Cisneros, el responsable en alta mar de la expedición, llego Port au Prince la capital de Haití. Allí quedo bloqueado por un buque español que anclo no muy lejos de él en espera de su salida para capturarlo
El barco necesitaba reparaciones y estaba envuelto en demandas de marineros y consignatarios por gastos  que se habían realizado y no fueron saldados. Esto último era desconocido por Grave de Peralta en los momentos en que Miguel Aldama y sus seguidores le ofrecieron el Hornet y su apoyo para que llevara en el una expedición a Cuba. Ilusionados con la oferta Grave de Peralta e Izaguirre le entregaron 7 000 pesos a Aldama, 5 000 del primero y 2 000  del segundo. Estos debían se servir para sufragar la expedición. El holguínero partió hacia Haití mientras Izaguirre continuó en los Estados Unidos para incrementar los recursos.


         EL  DOCUMENTO: UN SINGULAR CONCEPTO.

Para los hombres y mujeres del 68 en especial la elite que inicio la guerra y tenia cierta cultura el documento llego a tener singular relevancia. No pocos de ellos sabian que estaban haciendo historia. Estaban concientes que la posteridad se encargaría de juzgarlo.
Carlos Manuel de Céspedes era uno de los mas preocupados en ese sentido. En carta a la esposa en enero de 1872 le dice “…dejo a la historia la apreciación de mis faltas” (2)
En otro momento se pregunta “... que lugar nos asignara la historia en sus páginas.” (3)Al referirse a los presentados al enemigo nos dice que entre ellos se encontraban  : “ ...  otros infames que mañana estigmatizara la historia..  (4)
Calixto García se hace eco de este sentido de la historia como juez futuro de los actos y acciones de los revolucionarios  Al referirse a un líder  de los conspiradores que se afilio a los hispanos al estallar la sublevación nos dice que:  “Tal bochorno leguemos a nuestros hijos para el traidor”. (5)
En este caso esos hijos simbolizan la utopía de la posteridad
De un patriota al que se acusaba de traidor nos dice Céspedes “¡Cuando pudo tener en la historia un lugar tan distinguido !” (6) Incluso existía el interés de conservar objetos que se consideraban de valor histórico. Carlos Manuel de Céspedes nos dice de su revolver que  “como salí con el á la revolución, quiero conservarlo para memoria. (7)
No duda en escribirle a la esposa que se encontraba en exilio el: “Así mismo te envió mi bandera de Yara; perteneciente a la División de Bayamo, para que la guardes con cuidado religioso hasta mejores  días. (8)
Era lógico que existiera un interés para conservar los documentos. Carlos Manuel le envía a Ana de Quesada su diario persona y le ruega: 
   “Ten la bondad de guardar religiosamente ese librito y después de mi muerte sé la custodia de todos los secretos y derechos que encierra.   (9)
Mientras Ignacio Mora esta también conciente de guardar para el futuro una memoria escrita. Conciente de lo peligroso que seria que esta documentación caiga en manos del enemigo recurre a una singular medida que explica en estos términos;

No es prudente vaciar todo el pensamiento, ni decir todo lo que se puede:  un simple apunte como memorandum para mas tarde, para cuando se pueda escribir.” (10)

Conservar el documento tenia una importancia para  la posterioridad. Al mismo tempo para justificar actuaciones. 
Julio Grave de Peralta es ante todo un hombre de su época  como tal conoce muy bien la importancia del papel escrito. Podemos afirmar incluso, si es que cabe la expresión que en su familia existe una especie de “cultura del documento”. Desde hacia mas de un siglo para sus antepasados legajos, cartas, testificaciones, actas y demás documentos que produce una sociedad moderna eran cosas corrientes. Un tatarabuelo y un bisabuelo habían sido miembros del Cabildo holguínero. Uno de sus abuelos fue durante largos años teniente gobernador de Holguín. Incluso llegó a publicar una compilación  de documentos sobre la fundación de la ciudad. Su madre y varios tíos llevaron a cabo largos procesos judiciales por una herencia. Dos de sus hermanos y un cuñado estuvieron también enfrascados en procesos judiciales antes del 68, acusados de actividades subversivas.
El tema del documento que salva o condena no debió de ser extraño en las conversaciones cotidianas del hogar de los Grave de Peralta. Quizás esto explica el concepto muy peculiar  que tiene el documento para Julio. Una carta o un comunicado esta relacionado para muchos  de los hombres de acción del 68 con el espacio. Se escribe al subordinado o al superior al que largos kilómetros de monte y sabana impiden impartirle órdenes oralmente o darles pormenores del último combate.
Grave de Peralta pensaba de otra forma. Cada una de sus órdenes o disposiciones debía de escribirse, No importaba que estuviera dirigida al jefe de su escolta de quien lo separaban algunos metros o a un oficial que combatía a decenas de kilómetros. Además el documento era  reproducido textualmente en su libro de borradores que siempre llevaba consigo. Esto último es comprensible  por el carácter práctico que tiene este copiador. Otros patriotas también tuvieron sus libros de borradores. En Grave de Peralta prevalecía el tiempo sobre el espacio en su concepción  de la documentación. Dejar constancia de la orden impartida es tan importante como que esta llegue a manos del destinatario. En ocasiones cuando no tenía papel escribía, los órdenes en el libro de borradores y el oficial a que iba destinada debía firmarla y  partir de inmediato a cumplirla. Era una forma de tener una constancia para poderle exigir a un subordinado moroso o justificarse ante un superior.
Lo mas sorprendente es que no estamos ante un burócrata, moderno o antiguo, interesado en mantener un apacible puesto en al aparato administrativo de un estado. Grave de Peralta es un hombre de acción. Quien tenga la curiosidad de seguir su documentación en un ámbito geográfico se asombrara de la constante movilidad. No hay descanso para la escolta que tras su jefe recorre la amplia comarca holguinera. Seria interesante que al analizar a una de las figuras del 68 y en general de la historia se haga una reflexión de lo significaba el documento para este héroe. Quizás esto nos revelaría que no todos los diarios personales eran tan personales ni las cartas dirigidas a esposas o amantes con demasiada información sobre movimientos políticos y valoraciones sobre sus contemporáneos no solo estaban movidas por la pasión del amor.
Nuestra indagación sobre la  documentación de Grave de Peralta nos revela que  se encuentra guardada en dos instituciones estatales y un archivo particular en nuestro país. En el Archivo Nacional, en el Fondo de  Donativos y Remisiones existen varias cartas firmadas por este patriota. En el Museo Provincial de Holguín es donde se guarda el mayor número de documentación, casi todos fueron producidos durante su campaña militar en los campos cubanos. Esta papelería fue donada  por sus descendientes en la década del setenta del siglo XX.  En el archivo particular del fallecido historiador Juan Andrés Cue Bada en Santiago de Cuba se encuentra el original de su diario en el extranjero. Según testimonio de Cue Bada este le fue entregado por uno de los descendientes del general. Es posible que en algunos archivos cubanos o extranjeros existan más documentos sobre lo que no poseemos información.
La documentación la podemos estructurar en tres diarios particulares, un libro de borradores, correspondencia oficial no recogida en el libro de borradores y la correspondencia particular.
Es interesante analizar el concepto que tiene Grave de Peralta al escribir sus diarios particulares. Para este debemos de hacer algunos análisis de los mismos en un orden cronológico. El primero comprende  desde que se inició en la contienda en octubre de 1868 hasta los primeros días del año  1869, el segundo desde su destitución en el verano de 1870 hasta que abandona el país en marzo de 1871 y el tercero corresponde a su estancia en el exterior. Es significativo que durante el año 1869 y la mitad de 1870, no tiene un diario particular. Por lo menos no ha llegado a nosotros. Sin embargo, a este periodo corresponde el libro de borradores donde reproduce textualmente toda su correspondencia oficial. Menos en el primero, en los dos últimos diarios personales Grave de Peralta reprodujo cronológicamente toda la documentación de carácter oficial que salio de su pluma. En sus diarios Julio ve  una especie de continuidad del libro de borradores.
Esto nos ofrece una experiencia inigualable. Podemos valorar el documento no como un elemento aislado por el cual realizar un estudio del personaje. Si no seguir con esa secuencia lógica su producción asociándolo a las motivaciones de ese día en particular en que estampó su firma al final de la carta.

                EL DIARIO EN EL EXTRANJERO.

El diario esta escrito en una gruesa libreta de las que  usualmente se utilizaba por los comerciantes para llevar sus cuentas y  se encuentra en perfecto estado de conservación. El diario se encontraba en el archivo particular del historiador Juan Andrés Cue Bada en Santiago de Cuba. 
Andrés Cue Bada en la década de los sesenta y  setenta del siglo pasado se convirtió en toda una institución de la historiografía cubana.
Nació en Chaparra el treinta de noviembre de 1908.  Profesor de la Universidad de Oriente había llevado a cabo una sistemática búsqueda de información sobre las guerras de independencia desde los años de juventud en su natal Chaparra. Esto le permitió reunir una gran cantidad de testimonio de testigos o participantes en algunos de los acontecimientos más importantes de las guerras de independencia. Además realizo un detallado estudio de aquel proceso y en especial de la figura de Vicente García. A este polémico patriota le dedico años de estudio. Sin embargo no llevo a la letra imprenta sus investigaciones esenciales. De el han quedado muy pocas publicaciones. La mayoría dispersa en revistas y periódicos y algunas hasta el presente inéditas.  Cue fallecio el 19  de agosto de  1979 
Es indiscutible que el olvido parece ser el espacio que le tiene guardado el futuro a este laborioso colega.
Pero todos los que lo conocimos tenemos con aquel anciano una deuda de gratitud. Para Cue la historia se había convertido más que en una profesión en un oficio de fe y dedicación. Argumentaba una generosidad pocas veces vista en este oficio de aristas tan individuales. De esta forma queremos recordar a nuestro colega. Gracias a su labor de conservación podemos realizar esta publicación.    
El diario se inicia el 11 de marzo de 1871 y concluye en 1872. Pero realmente son dos diarios. El primero  se refiere a la preparación de la expedición que debía ser trasladada a Cuba en el Hornet y que termina con su regreso, después del fracaso a Nueva York. Se refiere a los momentos  en que Grave de Peralta actúa junto al grupo de Aldama. El segundo es sobre la organización de la expedición del Fanny contando con el apoyo principalmente de Francisco Vicente Aguilera.
Decidimos seleccionar íntegramente la primera parte para esto tuvimos varias razones. Una de ellas era lo desconocido del hecho, otra que reflejaba la emigración no solo en los Estados Unidos, si no también en el Caribe la que ha sido menos estudiada y por último que ponía en evidencia los mecanismo utilizados por los aldamistas para organizar una expedición.
Creíamos indispensables hacerle algunas notas al Diario para su mejor comprensión. Además de las aclaraciones que usualmente  se hacen sobre personajes anotamos de algunos de ellos su militancia en el grupo Aldamista o Quesadista. Esto nos interesaba más que hacerles  una breve síntesis biográfica. Esta militancia en uno u otro grupo que ahora nos parecería intrascendente tuvieron en aquellos momentos un peso determinante en las relaciones personales y oficiales de los patriotas. No fue cuestión fácil determinar la posición de cada uno de ellos. Es importante aclarar que nos referimos a los momentos en que Grave de Peralta redacta su diario, pues algunos cambiaron de criterios posteriormente. Esta información ayuda a que el lector pueda entender determinadas actitudes de estos individuos hacia Grave de Peralta. Es necesario comprender que Julio era considerado en la emigración como un aldamista. Independientemente  de su criterio de no forma parte de ningún grupo actúa apoyado por los aldamistas.
No hay  documento mas subjetivo que los diarios personales en el se anota lo que no se puede decir públicamente, lo que los hace documentos en extremo polémicos. La publicación de algunos diarios o crónicas personales en años cercanos a la terminación de las contiendas por la independencia despertaron en ocasiones encendidos debates.
Este documento tiene una peculiaridad y es  que no aparece a menudo en él la pasión, la valoración personal. En ocasiones parece que estamos mas ante una crónica impersonal que ante un diario. También nos sorprende la cantidad de copias de cartas escritas por Grave de Peralta  a diferentes patriotas. Documentos que podemos considerar que tiene un carácter oficial  pues se refieren a asuntos sobre la organización de la expedición. Sin embargo, no parece la reproducción de ninguna carta particular. Apenas menciona la esposa, sus hijos y otros miembros de la familia.
Nada parece asombrar a este terrateniente oriental. Ni la industrial New  York o el raudo desplazamiento en modernos barcos por el Atlántico, el clima frío de Norteamérica o el abigarrado Caribe. Esto tiene un valor inapreciable para el lector y principalmente para el historiador. Pues podemos confiar que hay menos subjetivismo  en sus criterios. Sin embargo en ocasiones ese subjetivismo tiene su valor. Terminamos de leer el diario sin conocer realmente lo que pensaba Grave de Peralta sobre personajes tan polémicos como Aldama o Quesada. Que interesante resultaría tener hoy ese criterio.
Podríamos preguntarnos porqué ese lenguaje tan cuidadoso, esas opiniones tan impersonales en un hombre que vivió con tanta intensidad en la vida. Seguramente que al terminar la ultima hoja de este libro cada lector tendrá su criterio. El nuestro se basa en el tipo de empresa en que se encuentra enfrascado  el general  holguinero y la utilidad que  podía tener del diario
El organizar una expedición era toda una empresa comercial Se necesitaba fletar un buque .valorar las características técnicas, contratar  una tripulación, comprar combustibles, víveres, parque armas y diversos equipos. Además de evitar  que todo esto llegara a oídos de los espías españoles o de las autoridades de los  Estados Unidos. Esto  ultimo en el caso que se organizara en ese país.
Todo esto se hacia en el seno de una emigración enfrascada  en una intensa guerra  intestina. Uno y otro bando se acusaban mutuamente de mal manejo de fondos, de incumplimiento de promesas y de otros errores capaces de desacreditar públicamente a cualquier hombre.
El diario podía ser en su momento un elemento para demostrar su integridad, para exigir el cumplimiento de una promesa señalando fechas, lugar y testigos en que se realizo  Estamos ante documentos sumamente sui géneris es el mismo tiempo diario personal y libro de borradores.
En este documento se reflejan fenómenos hasta ahora poco estudiado en la emigración. Uno de ellos es el papel de la mujer.  Tema en general pasado por alto sin embargo nos encontramos con mujeres ofreciendo diversos medios para la guerra de Cuba. En general conforman un trasfondo que es necesario tener en cuenta para analizar la emigración. No menos interesante es el papel de la familia. No pocas familias residen en el exterior. En torno a ella se crean intereses que nos señalan un camino para la indagación sobre ese asunto tan complejo. Incluso podríamos preguntarnos hasta que punto se tiene una actitud favorable hacia uno u otro grupo por lazos de parentescos quizás más que por un convencimiento. 
No menos interesante es buscar lo que significó la emigración y en general el exterior para la vida interna de la Revolución. No solo en el sentido de las armas y parque enviados para combatir, sino en el peso político y los criterios que llegaban del otro lado del mar. Al mismo tiempo las estructuras creadas por la revolución en el extranjero eran en extremo sensibles a cualquier cambio político y militar en los campos de Cuba Libre. Esa compleja interacción es difícil de encontrar en la documentación  pero fue muy real. 
El texto que le entregamos al lector podemos dividirlo en dos partes. La primera son los documentos generados cuando desde Cuba prepara su salida al exterior. Entre ellos se encuentran varias cartas donde solicita la autorización o fueron escritas  por las necesidades  de sus movimientos en el campo  mambí en su trayectoria hacia la costa.  También incluimos un diario escrito en esos días. Incluso reproducimos el fragmento de un trabajo periodístico de  José Maria Izaguirre que narra la odisea de la pequeña comitiva en el mar para trasladarse de Cuba a Jamaica.  De esta forma tenemos la  oportunidad de ver  cómo se organizaba la salida hacia el exterior de un líder revolucionario que lo hacia en el cumplimiento de una misión.
La segunda parte es le diario propiamente en el exterior. Hasta ahora la mayoría de los estudios sobre la emigración revolucionaria se concentran de la acción de esta en los Estados Unidos. En ese lugar se concentró la mayoría de estos desdichados cubanos. También los de mayor relieve social y económico. Incluso la dirección tanto de la representación diplomática como de la Agencia encargada de materializar  el apoyo a la insurrección. Sin embargo no podemos descartar  lo acontecido en otros lugares como las Antillas. En este caso mostramos el  esfuerzo desde el Caribe de un grupo de cubanos que intentan organizar una expedición  para luchar contra el dominio colonial español. Estamos ante lo que parece ser el mayor intento de llevar a cabo una empresa de este tipo desde las aguas caribeñas. Se refleja en este diario la solidaridad de los antillanos. Se brindan para apoyarlos desde Betances hasta  Luperón pasando por humildes jamaiquinos, haitianos y dominicanos. Incluso algunos ciudadanos de origen británico toman partido por la causa cubana.  También los limites reales  de esas posibilidades pues estos cubanos  se mueve en el mundo colonial británico en el caso de Jamaica  y en países con un estado en extremo débil como Republica Dominicana  y Haití  envueltos en guerra internas e incapaces de materializar su simpatía hacia la causa cubana.
En el documento se pone en evidencia las sórdidas luchas realizadas por aldamistas y quesadistas con ejemplos muy palpables. Los seguidores de Quesada no dudan en brindarle a Grave de Peralta planes en la practica irrealizables con el único objetivo de separarlo de Aldama y su grupo. Estos últimos lo envían a Haití en un plan que parecía fracasado de antemano.
Iniciamos la emocionante aventura que significa la lectura de un documento hasta ahora inédito.  Recorramos  junto a Julio Grave de Peralta las frías y cosmopolitas calles neoyorquinas. Entremos en ese tiempo de incertidumbre y el desaliento para Cuba. Pero sobre todo conozcamos de la tenacidad de estos hombres del 68 de sus grandezas y miserias pues eran simplemente hombres y mujeres. En fin tiene la palabra el general Peralta.
       
EL GENERAL PERALTA EN NUEVA YORK
Día 11
A las ocho de la mañana llegué a esta ciudad de Nueva York y fui a parar a un hotel americano para evitar estar reunido en otro donde hay muchos cubanos que no todos gozan la mejor nota como patriotas. (11) En esta fecha fui a casa del Ministro Sr José Mestre (12)en compañía del C Ricardo Prado (13) quien me ha ofrecido sus servicios en obsequio de la patria. Entregue al primero de Secundino Bravo quien hacia recomendación de mi, y después de recibirme muy bien y tratar algo de Cuba me ofreció cuanto esté de su parte para conseguirme pronta salida para Cuba. Seguí inmediatamente para la casa del Sr. Aldama y después de haber entregado el pliego que del Gobierno de Cuba Republicana traía, no me dio las mas halagüeñas esperanzas; sin embargo, nos citamos para mañana doce. Aquí vi al C. Hilario Cisneros a quien le entregue otra que también traía de Bravo. Este me ofreció que me ayudaría en todo cuanto pudiera para que mi regreso a Cuba fuera sobre la marcha de mis deseos. En este día tuve muchas visitas.        
Día 12
Recibí varias visitas hasta las 12 horas en que tenía que estar en casa del Sr Aldama. Llegue a la casa citada y encontré reunidos a los C.C. Antonio Hecheverría, (14)José Mestre, Hilario Cisneros, (15)Leonardo del Monte,(16) José María Izaguirre y al Sr. Aldama. Tomó la palabra este ultimo después de tratar de diversas cosas relativas a la situación de la revolución en el campo de la guerra y dijo: “Señores, vamos a tratar de la expedición que ha de llevar el General Peralta, cuanto traen ustedes, explique cada uno. El C Izaguirre desde Cuba fue su compañero de viaje. Se le pidió explicación sobre su misión y el contesto que venia en comisión por el General Máximo Gómez para mandar una expedición con alguna pólvora y otros artículos de guerra; pero que siendo pocos los recursos que traía y habiendo el General Peralta propuesto que se unieran a él trae a aquellos y de ese modo darían mejor resultado pues que haciéndose todos los gastos unidos seria mejor, no había tenido inconveniente en hacerlo así, visto que solo podía mandar 4 ó 6 quintales de pólvora y que por otra parte él había sustituido al Agente General Secundino Bravo en Jamaica hasta tanto fuera o no aprobado por esta Delegación General y que por tanto ponía a disposición del Sr. Aldama $ 2000
Concluido que hubo este tomé la palabra y dije que ponía a disposición cinco mil pesos esperando que con la prontitud que la patria exigía se me despachase para Cuba. Se procedió enseguida al presupuesto de la expedición y después de algunas observaciones se me aseguro mi salida para Santo Thomas (17)el día 23 encargándoseme que hiciera por conseguir algo, puesto que no eran los recursos nunca sobrantes, y que para el lunes próximo nos reuniríamos de nuevo. Así se acordó y yo salí en la inteligencia de salir el 23 como he dicho. (18) En este día fui a casa de Hilario Cisneros para ver una ropa. Regrese a las cinco de la tarde a mi hotel encontré al C. Ramón Aguirre quien me dijo que si quería salir para Cuba inmediatamente tenia listo el cargamento que pidiera. Conteste que solo me detenía hallar los recursos y puesto que él me ofrecía todo era necesario tratarlo con detenimiento y saber en primer lugar y luego de conocer quienes eran los que me los garantizaban mi salida para Cuba contestaría definitivamente, supuesto que para ello tenia que separarme de la Junta. Citamos para las ocho de la noche y efectivamente se reunieron Aguirre, el C. Ramón Fernández y Criado y el C. José Casanova,(19) éste último se marchó enseguida a consecuencia de estar con fiebre.
Se procedió al proyecto y se empezó la factura; se me dijo que pidiera; empecé por 800 armas y otras cosas por valor de $ 15 000, entregando yo 4 000 pesos. Se me dijo era imposible poder despacharme porque no había vapor y que en una goletita no podía ir todo. Conteste que todo podía ir en una goletica, pero que de ese modo no iría yo a Cuba puesto que pensaba llevar recursos a los cubanos y no a los españoles;(20) por ultimo nada absolutamente se hizo porque la idea era separarme de la Junta puesto que ellos aunque quesadistas eran solo cubanos y no quisieron de modo alguno, Solo en esto deduzco que desean hundir al C. Aldama, puesto que yendo      despachado por ellos el Gobierno Cubano vería que Aldama nada se interesaba por la causa. El Sr. Aldama en mi concepto es bastante patriota; éste hizo que su padre se lanzara a la revolución aun cuando español y además por convenir con aquella permitió que le confiscaran seis o más millones de pesos. En esto quedó todo reducido a no querer prestar auxilio a no ser que fuera separado de la Junta; el partido quesadista está muy terrible contra Aldama. Yo sigo en armonía con los dos. (21)Esta noche he trabajado hasta las dos y media.
Día 13
Hoy he visto a José Casanova se me asegura que me facilitara algo, creo que no me dará nada puesto que es de los principales que hacen la guerra al Sr. Aldama. Hoy he visto varios, pero ninguno ha contribuido con un centavo todo es inoficioso.
Día 14
Hoy me he visto con el Sr. Fernandez Bramosio (22) y me ha ofrecido algunos recursos, cuya suma me entregara el lunes. No ha ocurrido otra novedad.
Día 15        
Sigue el deseo de separarme de la Junta, hoy vi al C. Miguel G. Cantero fuimos juntos a Bradis a ver al Sr. Brunet, no estaba y quedamos de verlo mañana domingo. No ha ocurrido otra cosa.
Día 16
Hoy fui a ver al Sr. Enrique Piñeiro (23) y me ha gustado bastante, hará muy poco o nada por la causa consecuente con efectivo porque no puede Jordan (24)esta furioso porque yo salgo para Cuba, el no quisiera que yo consiguiera mi salida, la Junta le dijo que yo traía mis recursos y que por esta causa debía salir cuanto antes para Cuba. Nada conseguí en casa del Sr. Brunet aunque fui a comer con su señora hermana que es muy buena cosa y muy patriota; el Sr. Brunet no se hallaba en su casa según su informe, por estar un amigo muy malo de viruelas, Le he citado para mañana 17 a las 12 del día, me figuro que trata de evadirse y no quiere prestar servicios a Cuba, es acérrimo enemigo de los de la Junta, (25)vine a las nueve de la casa de este señor. Allí le hicieron cargos extraordinarios al C. Francisco Javier Cisneros de traición o mala administración , cosa que en mi concepto es injusta y por esta razón rebatí manifestando que este señor es digno de otras consideraciones puesto que siempre está ocupado de la patria y que una de las cosas que podía manifestar en obsequio a el , es que ninguna expedición ha sido perdida en el mar sino en tierra y que bajo ningún concepto era él responsable a las perdidas sufridas, Algo satisfecho quedaron, uno de ellos es el señor Miguel G. Cantero, el que para mi no es un gran patriota. No ha ocurrido nada más.
Día 17
Hoy salí para ver el señor Hilario Cisneros y me encontré con Javier del mismo apellido. Este me enseñó todos los documentos que tiene respecto de las expediciones en que él ha intervenido y todo prueba que ha querido salvarlas combinándo planes muy buenos. En la del Gozne,(26) a no ser las disposiciones del Gobierno de Cuba y la exigencia de Melchor Agüero, (27)todo se hubiera salvado puesto que debían ir trescientos y un pico de hombres. Esto lo se porque vi. un acta que hizo levantar el Sr. Cisneros para cubrir la responsabilidad. (28)En este lugar hemos convenido vernos para arreglar algo sobre mi expedición, para la cual me ha dicho Hilario que debo tener listos a cien hombres, todos muy buenos. Tengo que ir a la oficina de la agencia a las doce y media para convenir algo sobre mi ida para Cuba. Nada he hecho hoy ni ocurrido novedad alguna.
Número 1
A la presidenta de la Junta Patriótica de Cubanas Nueva York. (29)
Distinguida conciudadano: habiendo sido comisionado por el Gobierno de la República para venir al extranjero en busca de auxilios con que continuar la lucha que ha de asegurar la independencia de la patria, y como son de mi conocidos los sentimientos patrióticos que animan a las señoras que componen esa Junta, no he vacilado un instante en dirigirme a usted como presidenta, a fin de que contribuyan a la realización de mi proyecto con los recursos en medicinas, ropas, etc que les sea posible, siendo de urgente necesidad la confección de tres o cuatrocientos insignias militares y cuatro banderas en el mas breve plazo posible según modelos que he entregado a la vicepresidenta señora Gálvez
Patria y Libertad Nueva York, abril 17 de 1871
El mayor general G Peralta
No ha ocurrido nada más de particular.
Día 18
Hoy pienso salir para Filadelfia para averiguar el paradero de mi querida y nunca olvidada familia, puesto que allí se halla mi sobrina Tirsa Lacoste. (30) Pienso dejar a mí sobrino  Pedro Pascual Perfecto Lacoste el que vino en mi compañía desde Cuba y del campo insurrecto hasta tanto su madre disponga otra cosa. (31)Ayer tarde estuve en casa del C. José Casanova y éste no ha querido prestarme auxilio alguno porque no me quise separar de la junta de la que por ningún motivo me separaré puesto que el Sr Aldama está dispuesto a despacharme y que representa a nuestro Gobierno Republicano en Cuba. (32)
Numero 2
Certifico: que el C. Ricardo Prado, natural de la Habana y vecino de esta ciudad desde el once del presente, día en que llegue a esta me ha prestado todos los servicios que a su alcance han estado en obsequio de la patria, observando como patriota una conducta distinguida que le hace acreedor a la estimación de sus conciudadanos, mereciendo por tanto mi aprobación y gratitud
Y para que pueda hacerlo constar oportunamente, le expido el presente en Nueva York a 18 de abril de 1871
Peralta
         Día 19
Fui a Filadelfia y vi. allí a mi sobrina Tirsa que hacia 8 años que no la veía, por ella supe de la familia. Mi Pepilla (33)se hallaba en la Isla de Pinos (34) junto con mi madre (35)y dos hermanas, Rafaelita en la Habana con Don Pedro Lacoste,(36) según carta de esta ultima ella sabia que Perfecto está en este país encargue a Perfecto al Sr. Luciano Casanova (37) y tengo escrito a la familia. En esta procedí a proporcionarme armas y conseguí de 50 a 100, el 24 sabremos lo fijo. He visto a varios patriotas y todos dispuestos a hacer algo por la patria. Aquí vi al Sr. Emilio Cavada, Ricardo Cantero y otros buenos patriotas.
Día 20
Salí de Filadelfia y llegué a Nueva York. Este día trabaje examinando armas para escoger las que debo llevar a Cuba. El Sr. José Casanova me proporciona dos mil pesos en carabinas Spencer y algunas cápsulas, Di cuenta de las armas que me gustaron al Sr Hilario Cisneros, quien me encargó para ello. Vi al Sr. Antonio Fernández Bramosio, (38)y me  ofrece carabinas Spencer aun no se que numero pero serán con su correspondientes capsulas. En la noche he visto a varios que me han ofrecido dinero.

Día 21
Hoy muy poco se puede hacer a consecuencia de tener que asistir al entierro de la señora del Sr. Aldama y en esto se perderá la mitad del día. He visto al Sr. Escobar y me ha ofrecido hacer cuanto pueda por el éxito  de mi expedición, Nada mas he podido hacer por falta de práctico para visitar a varios cubanos, pues el C. Joaquín Miranda no vino para acompañarme según me ofreció hoy  mismo en el entierro. Hoy he visto a la señora presidenta Ana de Quesada (39) y se ha tratado mucho en atención a los partidos que hay; ella esta por los quesadistas y en contra del señor Aldama según he podido deducir. (40) El Sr. Martínez Lamadrid me han propuesto auxilio hasta despacharme si la Junta no lo hiciera; yo he aceptado aun cuando; será como se ha propuesto, estos no proceden como buenos patriotas. Sin embargo no se debe tratar más que de unir a estos partidos y por esta razón contemporizo con muchos de estos quesadistas. Las noticias de Cuba son muy favorables a la revolución.
Día 22
Hoy he hecho muy poco a consecuencia de haberme citado el Sr. Hilario Cisneros para las doce, fui y tuve que esperar hasta las tres y media y esta ciudad es muy difícil de andar por su extenuidad. Se convino en vernos el domingo o lunes. Nada más ocurre esta tarde. Espero el señor Escobar y al señor Ambrosio Valiente. El señor Valiente vino se trata de una cuestión de Cuba favorablemente y de las dicenciones que hay entre los cubanos.
Día 23
Hoy vino el señor José Govin (41)y éste me ha asegurado que en Filadelfia me tienen compradas cincuenta carabinas Spencer con veinticinco mil tiros y que se preparaban cincuenta más. Para mañana veré las armas por conducto del señor José Casanova. Muy poco se ha  podido hacer por ser domingo.
Día 24
Muy temprano vi. a la señora del señor Miguel Embil (42) y esta señora ha quedado de facilitarme algunos recursos; he quedado de volver a su casa de hoy a mañana. Fui a la oficina del señor Casanova y fuimos a tratar cien carabinas Remington, las cuales quedaron tratadas para entregar el día 4 del entrante y además catorce mil tiros. Vi también al señor Antonio Bramosio y mañana a las diez sabré cuantas carabinas Spencer me facilitaran para llevar a Cuba. Me regalo un magnifico revolver de faltriquera. (43)
Día 25
Hoy a las diez fui a ver a Bramosio, me ofreció treinta carabinas Spencer, sus cartucheras y cincuenta capsulas. Vi a lo señores Calvo y Fernández y ellos quedaron de hacer alguna cosa, he visto al señor Embil y nada he conseguido con él, al Sr. Escobar lo vi. También y para el jueves sabré si da algo. El señor José Mora me dijo que pasase a su oficina para darme todo lo que pudiera, mañana me voy, No se oye otra cosa que disensiones desfavorables todas a la buena marcha de la revolución. El señor Alfaro (44)es el que me ha dado los cien Remington y catorce mil capsulas.
Miércoles 26
El señor Antonio Fernández Bramosio entregará setecientos pesos en vez de las carabinas que iba a dar. El señor José Mora ha dado cien pesos. El señor Fausto Mora que había ofrecido dar cien pesos solo ofrece cinco armas. Nada más se ha hecho hoy. El coronel O Ryans (45)ha venido a saber si tendría yo inconveniente en que fuera a Cuba en la expedición que preparo, le contesto que tendría mucho gusto en ello, ha quedado de que se le avise con alguna anticipación. El dice que puede conseguir hombres, solo gastan diez por cada uno. El señor Federico Castellanos ha venido para que le diera garantía sobre su persona con respecto al General Agramonte, (46)le he asegurado que este general nada tendrá que hacer con él, pero que el gobierno es natural que le forme un consejo; él esta dispuesto a ello y a sufrir cuanto salga de aquel, en este concepto irá a Cuba por estar sumamente aflicionado no he podido trabajar hoy mas.
Jueves 27
He amanecido malo  y por esta razón haré muy poco, le he encargado al C. Manuel Izaguirre que reciba la suma del señor Bramosio y cobre cien pesos del señor José Mora en el banco.
Viernes Día 28
Cobro Manuel Izaguirre los setecientos pesos del señor Bramosio y cien del señor José Mora. Hoy no he conseguido nada más.
La señora de Embil y la señora Emilia Villaverde me han ofrecido armar treinta hombres con el objeto de que le forme una fuerza con el nombre de “Batallón de la Cruz”, yo le he ofrecido hacerlo, le comprarán carabinas Remington calibre cuarenta y tres sistemas españoles equipados de todo. (47)
Sábado 29
Nada se ha hecho, el señor Leonardo del Monte a quien le indique la compra de dos cañones pequeños me dijo que los viera y si eran buenos me los regalaba, en esto quedamos por la tarde; a las cuatro y minutos salí para Filadelfia, llegué tarde. El señor Enrique Rubio me llevó a su casa.
Domingo 30, Filadelfia
Hoy de algunas diligencias propias fui a casa del señor Luciano Casanova quien me lleva a casa del señor Emilio Cavada y otros que están dispuestos a comprar de setenta a ochenta carabinas Remington, las cuales mandarán a Nueva York. Por la noche la Junta Auxiliadora de esta ciudad tuvo sesión y se trató del modo de atraer recursos para la revolución y la causa de la independencia de Cuba. Varios cubanos quedaron de avisar si saliese  la próxima expedición conmigo. Se rifaron dos bonos (48)de la republica que importaban cien pesos los dos  cincuenta pesos acción y se dedicaron veinticuatro pesos que se hicieron para la compra de armas.
Nueva York, lunes 1 de mayo
Hoy ha salido el señor Aldama con el mayor interés a trabajar por despacharme cuanto antes para Cuba. Poco ha sacado, solo cien pesos que me dio el señor Escobar después de mucha lucha y súplicas. No he visto a mas nadie.
Martes 2
Hoy fui a Cool Epin (49) a ver dos cañones, me acompaño el C. José Maria Izaguirre, probamos los cañones y nos gustaron; fueron tomados por cincuenta pesos puestos en esta ciudad. El señor Belli me ha ofrecido dar algo para la causa.
Miércoles 3
He visto a varios y todos han ofrecido, nadie ha dado aun. Vi a D. Elias Hernandez, este me ofrece llevarme a ver a D. Felix Govin quien cree me auxilie con algo. Nada mas se hizo hoy.
Jueves 4
Fui a casa de la señora Angela Quesada de Embil, (50)allí se reunieron varios cubanos que van para Cuba en la expedición y que armaron “Las hijas de la Liga de Cuba”, no he podido hacer mas nada a consecuencia de las aguas.
Viernes 5
Sigue lloviendo, quizás por esta razón no puedo hacer nada hoy. Al C. Miguel Aldama, Agente General Delegado de la República de Cuba en los EU de América.
Distinguidos conciudadanos: teniendo la seguridad de que varios de los cubanos residentes en esta ciudad desean ir a Cuba en la expedición cuyo mando se me ha confiado y queriendo en todo proceder de acuerdo con usted, espero se sirva manifestarme brevemente, si debo o no aceptar sus ofrecimientos en el concepto que considero de mi deber oir su opinión sobre ese particular. (51)
Soy de usted, con toda consideración su seguro servidor. Patria y Libertad. Nueva York, mayo 6
Peralta.
Domingo 7
Hoy no se ha hecho nada.
Lunes 8
Hoy he visto a varios patriotas entre ellos al C. Felix Govin, (52)quien me ha dado cincuenta pesos para emplearlos en obsequio de la causa, y el otro, Ramón Estévez que me ha dado mil pesos con el mismo objeto. El C. Ramón Fernández Criado me ha regalado cuatro revólveres muy buenos con bastantes capsulas, y su señor hermano me ha dado ciento cincuenta pesos. Hemos convenido el señor Aldama y yo mi salida para Haití (53)el diez de este y otras serán firmadas por mi el señor Aldama y José Maria Izaguirre. Todo marcha muy bien. Hoy no he podido hacer mas nada, los individuos que he visto todos están escasos de recursos según me han manifestado.
Mayo 9, martes
Hoy se ha hecho muy poco. El C. Guilian ha venido a hablarme para ir a Cuba en la expedición que yo debo llevar y le he dicho que sin embargo de que no tengo inconveniente es mejor ver el parecer del Agente General, el señor Aldama. Lo vi y esta dispuesto a que vaya pero sin otros gastos que pagarle el pasaje, así mismo se lo he dicho a Guilian. (54)
Miércoles 10
Hoy hemos convenido el señor Aldama en que no salga para Haití hasta tanto no tengamos una conferencia o junta, de donde se resolverá lo que deba hacerse. A las dos se empezó la sesión estando reunidos el señor Aldama, Cisneros Javier e Hilario, Echevarria, Mestre, Izaguirre, y yo.
Después de varias discusiones se acordó hacer por escrito cuanto fuera conveniente y que el viernes volviéramos a reunirnos para concluir todo cuanto fuese necesario. Todo cuanto se trato fue en obsequio de la salvación de la expedición que debo llevar a Cuba.
Jueves 11
No he podido hacer nada hoy por estar malo. Anoche estuve en casa de la señora del Presidente, (55)allí se trató de asuntos relativos al Agente del Gobierno, el C. Miguel Aldama, y a los demás que le rodean; cosas lamentables son, pero difícil de impedir, tal es la predisposición  que hay entre juntistas (56)y quesadista. Esta noche he sabido por el C. José Robert que de Cuba se le dio a Donato (57)y a Felix Figueredo (58)mucho dinero, el cual no sabe que haya empleado en nada. El cree que se le han cogido. (59)Estaban delante José Maria Izaguirre.
Mayo 12 de 1871
A la C. Presidenta de la Junta Patriótica de Cubanas de Nueva York . Es en mi poder su comunicación de 6 del corriente en la que se me invita por las señores que forman esa Junta para asistir a una sesión que se celebrara el 9 del actual y a la que no puedo asistir por atenciones urgentes del servicio de la patria. Posteriormente he sabido que debían ustedes reunirse nuevamente hoy y había hecho la intención de asistir personalmente pero la circunstancia de celebrar esta tarde a las dos la conferencia con los representantes de Cuba me impide con sentimiento de mi parte el tener el honor de conocer a las distinguidas patricias que con tanta abnegación vienen trabajando en pro de la causa de Cuba. Sírvase reiterar a todas esas señoras los sentimientos de mi mas alta consideración. Patria y Libertad
13 sábado
Hoy hemos tenido la junta compuesta de los C. Miguel Aldama, José Antonio Echevarria, José A Mestre, José Maria Izaguirre, Francisco Javier Cisneros, y Julio Grave de Peralta, el narrante. (60)Se acordó que en todo lo concerniente a lo militar fuera Peralta el que entendiera para su organización y mando, y todo lo demás de la expedición fuera dirigido por el C. Javier Cisneros, hasta tanto se ponga la expedición en las costas de Cuba y que hasta entonces no seria Peralta en nada absolutamente responsable. (61)Todo cuanto se acordó se firmo en un acta la cual será por todo los que figuramos en la junta, sacándose seis copias para que de ella tome la Agencia, una para el Secretario de Relaciones Exteriores, otra Javier, otra Peralta, otra Izaguirrre y otra quede para enviarla al C. Manuel Codina puesto que lo acordado aquí  le concierne a el también. No consigno todo lo acordado  aquí porque deberé conservar mi acta. (62) Todo cuanto se trato  fue relativa a la expedición  que debo llevar a Cuba. La C. Emilia Villaverde vino a verme y se trato de enviarle al presidente  algunas comunicaciones las cuales he ofrecido llevar; esta me regaló un sobretodo de goma muy regular.
Domingo 14
  Hoy hemos asistido Izaguirre y yo a una cita que Rayan nos hizo C: J. Cisneros, fuimos y solo se trató de combinar una clave para comunicarnos cuando sea necesario y oportuno. Para mañana lunes nos reuniremos a fin de hacer la combinación y dejarla corriente entendiéndonos los tres perfectamente. (63) Salí para casa del C. Melchor Agüero, quien acababa de llegar de Cuba Libre, allí lo vi. y me aseguro que traía comunicaciones muy importantes y que pensaba ir a Cuba muy pronto, me dijo que intentaba escribir todo cuanto paso con Javier Cisneros en la expedición que con él fracaso. Le aconseje que no lo hiciera en caso de que algo perdiera la patria con ellos, manifestándole el terreno tan escabroso que hoy tenemos en esta ciudad, el me aseguro que evitaría todo en obsequio de la patria, (64) Hablamos de otras cosas relativas a mi expedición y algo sobre la situación  en que dejo a Cuba; me dijo  que todo marchaba bien, así lo esperaba yo,  Liberato mi hermano y el C. Angel Torres (65) a quienes deje yo en Cuba para que viniesen a unírseme están en Jamaica. Tengo cartas en poder de Codina, (66) pero aun no he visto a este. Hoy asistí a una junta de señoras, las cuales estarán reunidas para otra el martes, se trato algo sobre insignias para el ejercito libertador de Cuba y me entregaron unas pocas que yo les había pedido. Nada más ha ocurrido. El señor Manuel Casanova vino de Venezuela y me trajo una carta de Jamaica y un recado del general Quesada, el cual no puedo aceptar por ser proposición inútil de la patria por hoy.
Lunes 15
Nada se ha hecho de nuevo, el señor Cisneros pensó que yo saliera para Filadelfia en busca de un dinero que allí tenia él preparado; aun no se ha resuelto nada, estuvimos reunidos éste, el señor José M Izaguirre, y yo tratando sobre la clave que debemos usar para entendernos cada uno en el trabajo que debemos emprender cada uno en distintos puntos hasta llevar a cabo la expedición que debo llevar a Cuba. (67)
Se convino en ello sin perjuicio de que se innovara algo en caso de ser oportuno, quedamos de vernos mas tarde. Hoy recibí carta del Agente en Haití, el C Manuel R Fernández en que me dice que se dificulta la reclutación de un número de hombres como el que yo le he indicado en la que le hice desde Jamaica. Esto quizás estropeara mi plan. En esta misma fecha he recibido una del general Quesada la cual nada es absolutamente indigna y si digna del mayor aprecio y aplauso toda su idea es hacer que se trabaje por Cuba sin que hagamos nosotros la guerra. (68)Nada mas de interés ha ocurrido hoy.
Martes 16
Hoy he asistido a la junta que han celebrado la “Junta Patriótica de Cubanas”. El objeto de ella fue hacerme conocer sus esfuerzos por hacer recursos para nuestra guerra y entregarme varias comunicaciones, así como hacerme la entrega de un numero de insignias para la fuerza de Cuba desde Mayor General hasta subteniente de las que con fecha anterior había pedido oficialmente; aquí me ofrecieron trabajar mucho por tenerme algo preparado para cuando vuelva de Cuba. (69)Nada mas se trato y otra cosa no se ha podido hacer hoy.
N. York mayo 17 de 1871
C. General Manuel de Quesada
Caracas.
Mi estimado General y amigo: Tengo a la vista su grata del 7 de abril ultimo que me ha llegado de.... y cuyo particular paso a contestar.
Es efectivamente cierto que a petición mía y después de un consejo celebrado por el Ejecutivo, en vista de razones expuestas por mi, se me autorizo para venir a esta república en busca de recursos que hoy mas que nunca son altamente necesarios en Cuba, acordándose por el Gobierno que yo hiciese entrega de unos pocos fondos de mi propiedad exclusiva y únicos que traje  al C. Agente General Delegado.
Doy cordialmente a usted las gracias por las lisonjeras frases que me dirige al celebrar la elección recaída en mí, y este usted persuadido, General, que procurare llenar bien y puntualmente la misión que se me ha confiado.
La situación de Cuba hasta mi salida de allí presentaba en todas partes un aspecto brillante a pesar de la escasez de recursos en que nos encontrábamos, debido solo a sostener la bandera de Cuba libre hasta la muerte, reinando la mejor armonía y marchando las cosas en la unión mas completa.
Veo con gusto cuanto usted me dice sobre su pronta y oportuna ida a Cuba, aunque deploro sobremanera el retardo que pueda impedirle el hallarse en aquella. Séame licito, amigo General, y después de sondear la opinión publica, indicar a usted encontrarse al lado de sus hermanos tanto mayor será el bien que la causa de la patria reportara y que a usted mismo traerá por consecuencia. No por esto crea usted que he podido hacer comentario alguno sobre su conducta toda vez que estoy plenamente satisfecho de ella, conociendo como conozco su acendrado patriotismo.
Puede estar seguro que agradezco su indicación con respecto a mi actitud en este país y entre los emigrados y que jamás me podré separar de los rectos principios que usted conoce, ni tampoco dedicarme a hacer a mis hermanos o compatriotas una guerra miserable de partidos y de intrigas.
Reitero a usted en esta ocasión los sentimientos de mis mas pura amistad y crea que es siempre que lo estima y b.s.m. (70)
J.G de Peralta
Hoy no se ha hecho nada que valga la pena, he estado malo de las muelas.
Jueves 18
Según me ha dicho saldrán esta semana los tubos necesarios para la construcción del HORNET,(71) vapor en que debo ir a Cuba y que se está componiendo hace días. Nada de particular se ha hecho hoy.
Viernes  19
Hoy he ido a Filadelfia, solo estuve a ver mis sobrinos, el señor Luciano Casanova, por la noche vimos al señor Cabada, los dos me han ofrecido recursos mayores para otra expedición si vuelvo salvando la que lleve ahora. (72) Por la noche he salido para esta ciudad, llegue a ella al amanecer.
Sabado 20
Según llegue se me dijo que teníamos junta el domingo a las once en casa del señor Aldama, Agente General de la Republica de Cuba en los EU de América. Hoy no se ha hecho nada.
Domingo 21
A las once fuimos a la junta compuesta del Agente Aldama, el señor Echevarria, señor Mestre, el señor Cisneros(Hilario), señor José Maria Izaguirre, señor Melchor Agüero y el que marra. Se hallaban presentes los señores L. Delmonte y Javier Cisneros.
Tomo la palabra el señor Aldama y dijo que: el Gobierno al señor Agüero con instrucciones muy extensas relativamente a planes convenidos por este para llevar a Cuba una expedición, pero que en vista de que el señor Agüero  no podía ser despachado según deseaba por falta de elementos creía que podía convenirse en que este se asociara con el General Peralta e Izaguirre para que utilizando todo cuanto estuviese en conocimiento de Agüero facilitan el mejor éxito  de lo que ya estaba acordado que llevase  Peralta y que para ello expresaría el señor Agüero su pensamiento sobre el particular. EL señor Agüero dijo que el tenia un lugar en Cuba donde los españoles no habían  pisado jamás ni podrían pisar y que dos mil hombres que le esperarían según actas firmadas por jefes de Cuba conservaba y que siendo así esto era natural que no debía pensarse en el plan del General Peralta, dirigiéndose a este para que diese su parecer. Peralta dijo que no podía encontrarse una mejor combinada ni de mas garantía que lo propuesto por el señor Agüero y que tan lo consideraba así que, desde luego, se sometía a cuanto creyesen prudente en  obsequio de la salvación  de la expedición que deseaba poner en manos de cubanos, dejándolo todo a disposición de Agüero sin que por esto dejasen de creer que aquella combinación  era falsa puesto que las operaciones militares y  enemigas  podían fácilmente entorpecer ese plan, mucho mas cuando la gente que esperaban Agüero estaba desarmada, creyendo que las tropas españolas podían ir a aquel lugar con la misma facilidad que han ido a otros lugares de bastante fragosidad. El señor Agüero dijo: que no era posible que fueran por que no tendrían absolutamente que comer y no podían llevar. Manifesté a esto que nuestras tropas de seguro se morirían allí pues teníamos menos nosotros que el enemigo.
Por ultimo y después de una larga discusión (73)……………expresando lo mismo no podía ser útil en nada a la salvación de la expedición que Peralta debía llevar porque el mismo no podía llevar la suya sin volver antes a Cuba para combinar un plan, puesto que había pasado el tiempo que el tenia fijado para que se le esperara en Cuba, manifestando al mismo tiempo que se iría para Cuba en un bote antes que estar en esta ciudad comiendo el pan del estado. El señor Aldama y el señor  Hechavarria vieron con disgusto todo cuanto expreso Agüero manifestándoselo así mismo puesto que no se prestaba a servir en nada con su plan y sus noticias mas (74)…..   de Cuba al plan de Peralta. Se resolvió por último que puesto que Agüero no quería asociarse con Peralta, Izaguirre, se hiciera  sobre la marcha lo ya acordado sobre los dos últimos. Agüero se despidió, y se procedió enseguida a resolver lo que debíamos hacer. (75)Se acordó que el General Peralta saliera para Haití a proceder a la organización de los expedicionarios, Izaguirre para Sud América a hacer fondos para la conducción de la expedición, yéndose con el mismo objetivo el señor Javier Cisneros a Filadelfia. Se firmaron las actas de lo que teníamos acordados y a cada uno de los interesados en ella cogió la suya. Concluimos a las tres y cuarto.
Según quede con el señor Cisneros, Javier fui a verlo y tratamos asuntos relativos a los hombres que conmigo pueden ir a Haití, debiendo acompañarme uno de toda confianza que se resolverá mañana a las cinco de la tarde. Nada más ha ocurrido de nuevo.
Lunes 22
Hoy ha estado a verme en ésta el C. Cirilo Villaverde (76) con una carta para la señora Embil a fin de que yo la firme pidiéndole a aquella se dirija al pueblo americano para que nos faciliten ropas y medicinas para los heridos de Cuba así como para los pobres que por el campo insurrecto sufren hoy calamidad, haciendo esta petición manifestando que nosotros no teníamos recursos absolutamente ninguno. No me pareció esta conducta muy buena y por consiguiente no la quise firmar, puesto que manifestaríamos en ella una miseria espantosa y hasta la muerte de la revolución. Hoy solo me he ocupado de preparar mi salida para Haití según se me ha ordenado. Hoy mismo se me ha entregado un pliego firmado por el señor Aldama y señor Javier Cisneros conteniendo las instrucciones que se me dan para la organización de la expedición en Haití. Son bastante estrictas para mi, puesto que se me amarran completamente las manos, sin embargo no he querido en nada hacer observación alguna para de este modo no obstaculizar nada.
Martes 23
Todo lo tengo listo para mi salida a las tres de esta tarde en el vapor “Sud América” que debe llevarme hasta S. Thomas, me acompañará sirviéndome de secretario  el C-. Rafael E. Geralta. Yo iré con el nombre de Andrés Suárez y el otro será su apellido Geraldo. A las tres estábamos a bordo y me encontré al señor Villaverde quien me habla del C. Manuel Verasa para que viniese conmigo a proa entregándole el precio del pasaje, le manifesté que no había inconveniente ; solo tenia este reunido treinta pesos y el pasaje importaba cincuenta y seis pesos, sin embargo lo hice quedar y abone el resto a condición de que se me abone por la junta lo que yo gaste con el o lo que gaste por cada individuo trayéndolo de Nueva York hasta aquí en el caso de que sea menos de lo que yo gaste. Nos hicimos al mar a las cuatro de la tarde de este día y después de un viaje bastante feliz fondeamos en el puerto de S. Thomas el treinta por la mañana, Hiendo inmediatamente para tierra, allí había muchos españoles, pero parece que ningún espía. Fuimos al hotel del  comercio. En este mismo día y según desembarque me vi con el señor (77)….   e inmediatamente se puso a mi disposición. Este señor me ha parecido una buena cosa, con este conferencie algo sobre me ida a Haití y me dijo que quizás no había la organización en la escala que la pretendía, pero esperaba que consiguiera parte de mi objeto. Me habló de las armas que hay en Curazao (78) y que deben mandarse para Haití, manifestándome el medio mas seguro para hacerlas llevar y menos costosos, encargándome se lo hiciera presente al señor Fernández en Port ua Prince. (79)Me sirvió en todo cuanto fue necesario.
Miércoles 31
Lo he pasado en este puerto en espera del vapor de Europa el cual debe llevarnos a Jacmel. (80)Aquí me he enterado por el señor Mendoza que el y el señor. Esteban van a Venezuela para inspeccionar la conducta del General Quesada, para si no es buena quitarle los recursos que tiene y dárselo a otro que tenga posibilidades de llevarlos a Cuba. El señor Esteban me ha manifestado que el es el que va encargado para lo que fuera necesario hacer y que tiene indicaciones de entregarme a mi lo que sea conveniente en el caso de que sea preciso quitarle a Quesada lo que tenga. Este debe venir a Haití muy pronto según el cree. Yo no he creído nada absolutamente de lo que dice, puesto que el debe estar interesado en llevarnos a Cuba, sin embargo, puede suceder lo primero. Estos se embarcaron en una goleta, en esta noche a los diez hemos ido a bordo.
Junio, jueves 1, a bordo
A las seis de la mañana salimos para Jacmel y después de un buen viaje llegamos a este al amanecer. Aquí encontré a los señores Betances (81) y Basoras. Con ellos tuve una conferencia, según se me indica en mis instrucciones, y estos opinaron que no podría hacer la organización en esta república consecuencia de la revolución de Santo Domingo. (82)Consecuentemente esto con la carta que recibí en Nueva York del señor Fernández sin embargo no he querido decir nada al señor Aldama hasta no verme con el señor Fernández y oír de el su opinión sobre el particular. Todo me lo arreglo el señor Betances para poder seguir a Puerto Príncipe donde se halla nuestro Agente señor Fernández.
Notas a pie de pagina.
1--Milagros Gálvez Aguilera Expediciones Navales en la Guerra de los Diez Años 1868 1878 Ediciones Verde Olivo Ciudad de La Habana  2000 p 176
2--Fernando Figueredo y Hortensia Pichardo Carlos Manuel de Céspedes Escritos Editorial de Ciencias Sociales La Habana 1982 Tomo III p 100
3--Eusebio Leal Spengler  Carlos Manuel de Céspedes El Diario Perdido Publicimez  S.A. Ciudad de La Habana 1992   P 221
4--Ibídem p 81
5--Juan Andrés Cue Bada Diario de Calixto García  Órgano de la Comisión Regional de Historia de Holguín, Enero - Febrero de 1971 Págs. 29-31.
6--Fernando Portuondo del Prado y Hortensia Pichardo Viñals y Carlos Manuel de Céspedes Escritos  Editorial de Ciencias Sociales La Habana 1982 T III p 86
7--Eusebio Leal Spengler  Carlos Manuel de Céspedes El Diario Perdido Publicimez  S.A. Ciudad de La Habana 1992   P 86
8--Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo Carlos Manuel de Céspedes Escritos Editorial de Ciencias Sociales La Habana 1982 t III p  p 91
9--Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo, Carlos Manuel de Céspedes Escritos, Editorial de Ciencias Sociales,   Habana,  1982,  t II,I p  p 96
10--Nydia Sarabia, Ana Betancourt, Instituto Cubano del Libro, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1970, p 151
11--Algunos hoteles y casas de huéspedes se convirtieron en verdaderos cuarteles de las diferentes facciones en que estaba dividida la emigración.
12--José Manuel Mestre  Hijo de un emigrado español adinerado se graduó de abogado. Antes del 68 trabajo en los negocios de Miguel Aldama. Casado con la hija del rico Miguel Alfonso de quien heredo una considerable fortuna. Después del estallido del 68 se traslado a los Estados Unidos. Fue nombrado representante  de la Republica de Cuba en el exterior. Podemos considerarlo como Aldamista.  
13--No hemos podido determinar si Julio Grave de Peralta  conocía el ingles. Al parecer si lo dominaba era de una forma bastante imperfecta.  No conocía la ciudad de New York por lo que en estos momentos iniciales necesito un guía. Hicieron estas funciones Ricardo Prado y Joaquín Miranda. 
14--Hijo de emigrantes españoles establecidos en Cuba Trabajo en los negocios de la familia de Miguel de Aldama antes del estallido de la guerra. Al iniciarse esta se trasladó a los Estados Unidos donde representó diplomáticamente en dos ocasiones a la República de Cuba. Fue escritor y periodista  Estaba estrechamente relacionado con el grupo de Aldama.
15--Hilario Cisneros hermano de Francisco Javier también participo en la organización de expediciones en el exilio
16--Leonardo del Monte casado con una hija de Miguel Aldama y su fiel colaborador.
17--Isla de la Antillas menores Fue colonia de Dinamarca y luego pasó a la administración  de los Estados Unidos. Era un importante punto de comunicación en el área.
18--En esta reunión realizada por el grupo aldamista se determinó que Grave de Peralta  se encargara de organizar  una expedición en el buque Hornet en Haití.
19--Los hermanos José y Manuel Casanova eran acaudalados emigrados revolucionarios vinculados al grupo de  Manuel l de Quesada.
20--En la época España contaba con un grupo de rápidos guardacostas construidos en los Estados Unidos además de otros buques de vapor más veloces que uno de vela.
21--Una de las características de Julio es que trata de no comprometerse  con ninguna de las dos facciones. Aunque en la practica actúa en el grupo aldamista que es el que le brinda un plan mas concreto para enviarlo a Cuba.
22--Antonio Fernández Bramosio acaudalado emigrado  cubano y escritor.
23--Enrique Peñeiro Periodista y escritor cubano. Fue representante de Cuba en Perú y Chile Era partidario de Miguel de Aldama en aquellos momentos.
24--Thomas Jordan general estadounidense que combatió en la guerra de 1868 por la causa cubana. Había tenido contradicciones con Julio y su hermano Francisco durante su campaña en Holguín al extremo que lo destituyo. Quizás por eso su oposición a que Grave de Peralta saliera al frente de una expedición hacia Cuba.
25--Esta actitud de Brunet era muy típica de la emigración. Se actuaba siguiendo los intereses del bando por el que se sentía simpatías. Es evidente que para los seguidores de Quesada Julio Grave de Peralta era un aldamista.
26--No sabemos a la expedición a  que se refiere Cisneros. Pero hasta esa fecha, abril de 1871, Melchor Agüero había participado en la conducción a Cuba de las expediciones del Anna que desembarcó el 19 de enero de 1870, la del vapor Mambí que desembarcó, el 28 de julio de 1870 y  la del Hornet que desembarco el  7 de enero de 1871.
27--Melchor Agüero Arteaga Nació en Puerto Príncipe hoy Camaguey en Cuba   Se traslado al exterior al inicio de la guerra de 1868 y participo en la conducción a Cuba de varias  expediciones. Casi paralelamente  con Grave de Peralta trataba de organizar una expedición apoyado por los quesadistas. . Actuaban en bandos contrarios. Los criterios que vierte Grave de Peralta y la mutua desconfianza ejemplifica  el extremo que  habían llegado esas contradicciones.  
28--Esta acta levantada por Cisneros para salvar su responsabilidad respecto a esta expedición es un aprueba evidente de la  importancia  que tenia el documento escrito para, estos hombres. Nos ayuda a comprender lo minucioso que era Julio en las anotaciones en su diario.
29--Organización en la  que se  agrupaba un grupo de mujeres cubana en el exilio. Aunque no se pueden encasillar a todas las que fueron miembros de ese grupo en general existía una tendencia a apoyar mas al grupo aldamista que al quesadista.
30--Hija de Rafaela  hermana de Julio Grave de Peralta y el rico emigrado español Perfecto Lacoste
31--Rafaela Grave de Peralta y Zayas hermana mayor de Julio. Viuda del rico emigrado español Perfecto Lacoste. Estaba al cuidado de la herencia que le dejo este a sus hijos al fallecer. Esta riqueza le dio mayor relevancia a la familia Grave de Peralta que en los años anteriores a la contienda había visto disminuir bastante su peculio. En la casa de Rafaela, antes del estallido del 68, se daban tertulias literarias con la participación de dos destacados conspiradores, Manuel Hernández Perdomo y su compañera de amor y acción revolucionaria Juana Isabel de la Torre Pupo. Al estallar la guerra fue detenida. Se consideraba que en su casa se conspiraba lo que parece  era cierto  pero luego puesta en libertad. Marcho a la insurrección. Otras mujeres de la familia Grave de Peralta mantuvieron posiciones subversivas. La madre, Doña Rafaela, no dudo en realizar una acusación contra un teniente gobernador. Otra de las hermanas  acompaño a su esposo, Idelfonso Vivanco, en sus trajines conspirativos. Todas estas mujeres marcharon al campo insurrecto. Durante la ofensiva española conocida como Creciente de Balmaceda cayeron en poder de los colonialistas. Fueron remitidas a Isla de Pinos  bajo estrecha vigilancia. Como ocurrió con la mayoría de las mujeres independentistas todas ellas acabaron siendo olvidadas. Ellas misma con la discreción con que actuaron las mujeres de la guerra se sumaron  a la reconstrucción de ese gran anonimato. A diferencia de los hombres de la familia que dejaron cartas, diarios y otros documentos ellas tan solo nos dejaron un misterio.  
32--Otra muestra muy evidente de las profundas contradicciones que se desarrollaban en el seno de la emigración. Era imposible intentar salir de este estrecho marco de enfrentamientos internos como se demuestra  con Grave de Peralta que fracaso en su intento de mantenerse apartado de estas pugnas.
33--Maria Josefa Cardet y Zayas prima y esposa de Julio Grave de Peralta. Apoyo desde los primeros momentos el alzamiento. Marcho con su esposo al campo insurrecto. Capturada fue deportada al exterior. Se radico en Jamaica donde vivía pobremente cosiendo pago. Como casi todas las mujeres del 68 fue olvidada. 
34--En la época Isla  de Pinos era un centreo de deportación. La familia Grave de Peralta había sido detenida en Cuba Libre. Según nos dice Julio fueron enviados a Isla de Pinos.  Antes del estallido de la guerra Francisco hermano mayor de Julio fue deportado también a isla de Pinos por sus actividades subversivas..
35--Rafaela de Zayas y Cardet madre de Grave de Peralta. Mantuvo una posición contestaría  contra el colonialismo llegando a realizar una denuncia contra un teniente gobernador antes del estallido del 68.
36--Pariente de Perfecto Lacaste el esposos de Rafaela que falleció antes del estallido de la guerra.
37--Varios patriotas entregaron sus hijos a la protección de emigrados acaudalados o de relevancia social.
38--Antonio Fernández Bramosio  rico hacendado del occidente cubano emigrado a Estados Unidos al iniciarse  la guerra Pertenecía  al grupo de los aldamistas en los momentos en que ocurren estos acontecimientos.
39--Ana de Quesada y Loynaz esposa de Carlos Manuel  de Céspedes y hermana del general insurrecto  Manuel  del mismo apellido. Fue enviada por Céspedes al extranjero junto a Juan Clemente Zeneas hecha prisioneras fue deportada a los Estados Unidos.
40--Ana era una ferviente admiradora de su hermano. Llego incluso a acusar de traidores a los seguidores de Aldama. Se pueden ver sus criterios en las carta al esposo reproducida en la compilación realizada por Fernando Portuondo Y Hortensia Pichardo publicada por la editorial de Ciencias Sociales en 1982  en el tomo III  pagina  223 a la 241. 
41--Patriota y acaudalado comerciante cubano radicado en New  York. Eran partidario del grupo de ,Manuel de Quesada.
42--Miguel Embil cuñado de Manuel de Quesada y uno de sus seguidores políticos.
43--Revolver pequeño que se podía llevar en el bolsillo.
44--Ignacio Alfaro  era quesadista. Sin embargo le realizo esta entrega a Julio que parecía más cercano a Aldama que a Quesada.
45--Claudio Albert Washington Ryan nació en Toronto. Se unió  a las fuerzas insurrectas en la guerra de 1868. Llego a Cuba en una expedición.  Se destaco en la caballería en Camagüey. Retorno al extranjero donde participo  en la organización de varias expediciones Regresaba en la del Virginius cuando el buque fue capturado por una unidad de la marina de guerra española  y conducido a Santiago de Cuba. Ryan fue fusilado junto a otros expedicionarios y tripulantes.   
46--Ignacio Agramante y Loynaz miembro de una antigua familia camagüeyana se alzo en noviembre de 1868. Llego a ser jefe militar de ese territorio y uno de los jefes militares mas competente en la guerra de 1868 Murió en combate el 11 de mayo de 1873.
47--Este peregrinar en busca de recursos para organizar una expedición era una constante en quines intentaron llevar a cabo una empresa de este tipo. Nos da una idea del tacto y el prestigio que era necesario tener.. Tales gestiones eran entorpecidas por las disensiones entre los cubanos y los constantes intentos de desprestigiar al bando contrario. 
48--La Republica de Cuba había emitido una serie de bonos que serian pagados al obtener la independencia  la isla.
49--Así lo escribe en el diario Es de pensar que debe ser la castellanización de un termino ingles
50--Hermana del general Manuel de Quesada
51--Existía el peligro que algunos de los que se ofrecían para ir a Cuba fueran agentes españoles.
52--Félix Govin en estos momentos era quesadista Trabajo activamente en la organización de la expedición de Melchor Agüero
53--Por primera vez Grave de Peralta hace referencia a su futuro traslado a a Haití.
54--Aparece  como Guilian quizás sea la “cubanizacion” de un nombre anglosajón
55--Ana de Quesada  y Loynaz
56--Grave de Peralta llama  “juntista”  a los seguidores de Miguel de Aldama
57--Donato Mármol Tamayo  nació en Santiago de Cuba en 1843  Jefe de la insurrección en ese territorio y Jiguaní. Alcanzo el grado de mayor general.  Murió en 1870 de una enfermedad en las filas libertadoras.  
58--Félix Figueredo Díaz nació en Bayamo en 1829 Medico alcanzo el grado de general de brigada y desempeño diversos cargos en la Republica de Cuba en Armas Murió en 1892  en La Habana
59--Comentarios como estos poniendo la integridad de patriotas eran frecuentes en medio de las pasiones que se desarrollaban entre los emigrados. Por lo que es necesario verlos con cautela y someterlos a un anabiosis critico.
60--Estos patriotas  conformaba una especie de estado mayor que debía de encargarse  de organizar la expedición de Julio Grave de Peralta. Todos ellos eran furibundos aldamistas y enemigos de Manuel de Quesada y sus seguidores por lo que Julio en la practica podremos considerarlo en el bando de Aldama pese a su criterio de mantenerse neutral. Dada las pasiones  que se desarrollaban entre los emigrados y las fronteras muy precisas  entre ambos grupos rivales eso era imposible.
61--En la mayoría de las expediciones organizadas  por la emigración había un jefe de mar y uno de tierra. El jefe de mar era el responsable de trasladarla hasta la costa de Cuba y desembarcarla.  La responsabilidad del jefe de tierra comenzaba después del desembarco. Aunque en torno a tal división de responsabilidad hay mas preguntas que respuestas pues al parecer ambos tenían un papel importante.
62--El documento adquiría una gran importancia en todos estos acuerdos. Recordemos que los patriotas encargados de organizar estas expediciones eran comerciantes acostumbrados al mundo de la documentación. Además asunto imprescindible era protegerse contra las malevolencias del grupo contrario. Por lo que no es de extrañar que se levantaran actas, se firmaran acuerdos y se guardaran notas, pagare y otros muchos documentos.    
63--Era frecuente el uso de claves por los revolucionarios para comunicarse. Hay varios ejemplos como en las cartas de Carlos Manuel  de Céspedes a su esposa Ana de Quesada cuando esta se encontraba en el exterior.
64--Era frecuente que los patriotas dirimieran sus contradicciones en la prensa atacándose unos a otros y desprestigiando a Cuba. En este caso los temores de Grave de Peralta eran comprensible pues el sabia que Melchor de Agüero simpatizaba con los quesadista y Cisneros con los aldamista por lo que cualquier roce podría terminar en una querella publica que a la larga la gran perdedora era la revolución independentista. 
65--Ángel Torres Practico de la costa norte de oriente Retorno con Grave de Peralta a Cuba en la expedición del Fanny en junio de 1872.
66--Manuel Codina Polanco  coronel del ejercito libertador nacido en Manzanillo. Fu enviado por Máximo Gómez en busca de una expedición al exterior.
67--Las claves no solo jugaban un papel muy importante en las expediciones pues España pagaba generosamente a agentes y trataba de sobornar a patriotas. No menos importante eran para establecer comunicación con los insurrectos e informarle del  lugar por donde se produciría el desembarco. Esto permitía que los cubanos situaran fuerzas en esos lugares.
68--Esta expresión: “sin que hagamos nosotros la guerra.” Se refiere a la guerra interna entre cubanos  que se desarrollaba en la emigración. Podemos deducir que en su carta Quesada estaba en desacuerdo con estas divisiones internas.
69--Julio había variado sus planes. Originalmente pensaba llevar una expedición y desembarcar al frente de ella. Ahora por la lógica que se desprende  de estas palabras pensaba retorna al exterior en caso de tener éxito para continuar trasladando armas y vituallas a la isla.
70--La carta podía ser muy bien Interpretada  como el criterio de un aldamista pese a que expresa una alta estima por Quesada.  Pues Julio preparaba una expedición con el apoyo de los aldamista y había rechazado las propuestas de los Quesadistas por considerarla irrealizables. Deja entrever una crítica a Quesada y sus seguidores por las divisiones internas creadas.  Grave de Peralta elude hablar también de las contradicciones  que se desarrollaba entre el ejecutivo y la cámara y tiene una posición muy optimista sobre el desarrollo de la guerra pese a la gran ofensiva hispana y la carencia de parque.
71--Por primera vez Julio se refiere al buque Hornet en su diario personal.
72--Grave de Peralta reitera esta idea de conducir  otra expedición a Cuba su la primera se efectuaba sin inconvenientes.
73--Ilegible en el diario original
74--Ilegible en el diario original
75--Este fracasado intento de unir ambas expediciones, la de Agüero y la de Grave de Peralta, es un ejemplo elocuente del daño que le hacia a la revolución las divisiones internas de la emigración. Estamos ante dos bandos en un verdadero enfrentamiento. El primero era quesadista, el segundo en la práctica aldamista. Era imposible que unieran sus esfuerzos para una empresa común. Incluso Agüero trata a Julio como a un enemigo intenta engañarlo y arrebatarle la conducción de la expedición.
76--Patriota y destacado novelista Autor de la famosa novela Cecilia Valdez. En esos momentos era enemigo de Aldama y podemos considerarlo como mas cercano a Manuel Quesada. 
77--Ilegible en el original
78--Isla de las Antillas Menores en la época era colonia de Holanda.
79--Capital de Haití.
80--Puerto haitiano.
81--Emeterio Betances patriota puertorriqueño que ayudo activamente al movimiento independentista cubano.
82--En este criterio se pone en evidencia la estrecha relación entre las dos Repúblicas que ocupan la isla de la Española. Lo que ocurriera en una podía influir  en la otra.


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