miércoles, 29 de abril de 2015

PRISIONEROS, CARTAS E INTELIGENCIA MILITAR.

Por José Abreu Cardet
El general Julio Grave de Peralta opero en el territorio de la jurisdicción de Holguín entre octubre de 1868 y marzo de 1871 que se traslado al extranjero en busca de una expedición.  Al retornar a Cuba en junio de 1872 murió en combate. Como todos los mambises Grave de Peralta utilizo la inteligencia militar para obtener información del enemigo. Además de los agentes que actuaban desde las filas españolas utilizo otras fuentes. En este breve articulo haremos una valoración de esa forma de conocer al contrario en aquella implacable guerra.
Una de las fuentes utilizadas por Julio Grave de Peralta para obtener información del enemigo era por medio de interrogatorio a los prisioneros capturados en las acciones militares. Existen varios ejemplos, uno de ellos se refiere a los datos brindados por tres hermanos de apellido Pérez que militaban en las filas enemigas y fueron capturados en mayo de 1869 cerca del poblado de Velasco, Julio, en carta a Manuel de Quesada le informaba:
“… la noticia suministrada por los hermanos Pérez acerca del refuerzo que de Gibara espera Velasco…”  (1)
El jefe holguinero trató por todos los medios que los prisioneros hechos durante las acciones no fueron ejecutados de inmediato, incluso a pesar del decreto vigente de guerra a muerte del presidente de la Republica de Cuba Carlos Manuel Céspedes en respuesta a los crímenes colonialistas. En los primeros días de noviembre de 1869 el comandante José Martínez le informaba a Julio sobre un combate donde hicieron un prisionero “… que fue preciso matar por hallarse en punto comprometido…” (2)
Peralta le respondió: “De todo quedo satisfecho a eseccion de la muerte del prisionero pues por comprometido que sea el sitio donde se halle debe tratar de salir siempre con ellos a fin de poder examinar cuanto sea posible referente al enemigo. (3)
Este criterio fue sostenido  por Julio durante toda su campaña. El 15 de febrero de 1870  le escribió al coronel Loreto Vasallo:
“… haga todo lo posible por coger prisionero á los del país q. las circunstancias no le obliguen a matarlos q. siendo español no les guarde V. ninguna consideración a ninguna de ellos y solo deje vivos á algunos q. crea V nos pueda ilustrar de la situación del enemigo. (4)
El 18 de mayo de 1870 le ordenó al coronel Quintilio Villareal:
“Los prisioneros que se hagan los remitirá Vd a este cuartel bajo la mayor vigilancia para que no sea necesario matarlos antes de que se pongan a mi disposición como tiene que ser” (5)
Incluso se realizaron operaciones que tenían como objetivo capturar soldados u oficiales enemigos que pudieran brindar información. El 4 de junio de 1870 le ordenó al entonces comandante Belisario Grave de Peralta, que con sus fuerzas se emboscara en el camino entre Camazan y Holguín:
“…hasta tanto pase fuerza enemiga y la hostilise o haga prisioneros… (6)
Esta emboscada dio magníficos resultados. Al día siguiente le escribió a uno de sus oficiales:
“Según el prisionero que hizo el C. Comandante Belisario Grave de Peralta, debe el enemigo conducir un convoy á Tacámara quisa sea mañana por cuya rason al romper el alva deberá estar toda la fuerza colocada desde este cuarte al Rejondon es sobremanera  preciso que aquel quede en nuestro poder” (7)
El 18 de junio situó fuerzas en el camino de San Jerónimo a Tacajo: “… con el objeto de hacer prisioneros a todo el que pase…” (8)
La correspondencia capturada a los colonialistas era también una inestimable fuente de información. El 22 de septiembre de 1869 le expresaba al general Máximo Gómez:
“Paso a mano de V las adjuntas cartas cogidas al enemigo para que se entere de su contenido y los dirija donde corresponda.” (9)
La correspondencia enemiga como fuente de información llegó a tener tanta importancia que ordenó a sus fuerzas efectuar emboscadas para capturar correos. Quizás, lo más interesante fue la realizada en los primeros días de diciembre de 1869. El día 7 Grave de Peralta fue informado de que se había escuchado hacia las costas un intenso cañoneo. Era probable, pensaba el general mambí, que la causa fuera la llegada de una expedición revolucionaria. Trasladar de inmediato hacia ese lugar el grueso de sus tropas era muy peligroso. En esos momentos se encontraba prácticamente sin parque y ese fragmento de la costa, cerca de Gibara, estaba estrechamente vigilado por el enemigo. Si enviaba exploradores era posible que no encontraran a los supuestos expedicionarios. Decidió conocer la verdad por medio de la correspondencia española. Conocía que en Bayamo radicada el mando español de operaciones que dirigía la ofensiva en el centro y norte del departamento, cualquier noticia de importancia, de inmediato era comunicada por rápidos correos a esa ciudad. Decidió capturar uno de estos mensajeros por lo que ese mismo día le ordenó al comandante José Gorgas, que operaba en el camino entre Holguín y Bayamo:
“Puede suceder que a consecuencia del cañoneo de hoy, el cual puede que sea de alguna expedición nuestra que halla algun correo sobre Bayamo en esta virtud, tome V todas las medidas oportunas para que caiga en nuestro poder en caso de que así suceda. El punto del camino que da á este punto (deteriorado)  lo haré vigilar por mi escolta (10)
Similar medida tomó en el camino entre San Andrés y Guabasiabo. Como le explicaba a Máximo Gómez en carta de fecha 17 de diciembre:
“En dias pasados hice colocar una parte de la fuerza que se halla acantonada en Aguarás entre San Andres y Guabasiabo con objeto de ver si podía coger un correo de los que transitan por aquel camino y tuvo que retirarse de aquel punto sin poder lograr mis deseos a causa de la lluvia” (11)
Aunque no era cierta la noticia de la expedición y no se logro capturar un correo español, este hecho nos de una idea de la importancia dada por Grave de Peralta a la correspondencia enemiga.
Los esclavos fugados tambien constituyeron fuentes de información, aunque hemos encontrado solamente dos casos de este tipo. Concluido el sitio de Holguín, el 6 de diciembre de 1868 con la llegada de una columna española procedente de Gibara, los cubanos mantuvieron un férreo bloqueo sobre la ciudad. El 29 de diciembre parte de las fuerzas enemigas se trasladaron a Gibara en busca de vituallas. Durante el camino fueron hostigados por las tropas cubanas. Julio pudo conocer el daño causado a los colonialistas por medio de un “…moreno esclavo de Atanasio Calderon, enemigo acérrimo de nuestra causa, que pudo escapar de la casa de su dueño en Gibara, donde los tienen presos a todos” (12)
Este esclavo informó:
“… que el gefe que mandaba la columna enemiga murió al llegar á Gibara que tambien llegaron seis soldados muertos y una mujer; lo mismo que muchos heridos y que los soldados estaban muy rendidos…” (13)
En lo referente a los criados, el 27 de octubre de 1869, le pedía permiso a Máximo Gómez para ejecutar un plan elaborado con la información brindada por una criada.
“Pudiendo darnos un magnifico resultado un movimiento en combinación de acuerdo con toda la fuerza de esta linea consecuente con una noticia sobre manera importante que nos a traido una criada que fue del ingenio Guabajaney espero tenga la bondad de manifestarme si podre ejecutarlo no poniendole de manifiesto el plan por no aventurarlo perdiendose esta. Puedo asegurarle a V que el resultado sera seguro y de mucha importancia. (14)
En este caso estamos ante una elemental medida de seguridad; no dar detalles sobre planes futuros utilizando medios poco seguros como podía ser la correspondencia. Tampoco era despreciable la información de los desertores de las fuerzas enemigas. Un soldado que se paso a las tropas holguineras le dio valiosos datos sobre la columna del general Blas de Villate conde de  Valmaceda que en los primeros días de enero de 1869 marchaba desde Tunas para conquistar Bayamo (15)
Si bien estamos ante métodos muy rudimentarios de inteligencia militar pero no hay duda que Grave de Peralta mas por intuición y sentido común que por formación llego a aplicarlos y obtener algunos éxitos.  
Notas
1--Museo Provincial de Historia de Holguín Fondo Julio Grave de Peralta Libro  borrador de correspondencia de Julio Grave de Peralta comunicado numero305 
2—Ibídem 713
3—Ibídem 717
4—Ibídem 1104
5--Ibídem 1401
6--Ibídem 1434
7--Idem
8--Ibídem 1473
9--Ibídem 602
10--Ibídem 805
11--Ibídem 831
12--Ibídem 13
13--Idem
14--Ibídem 372
15--Ibídem 51



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