viernes, 24 de abril de 2015

DIARIO DE CALIXTO GARCÍA; MES DE FEBRERO 1874


       José Abreu Cardet
                                                
En  Memoria Holguinera estamos reproduciendo el diario personal del general Calixto García. Un documento de sumo interés para analizar la guerra de independencia de 1868. A continuación ponemos a disposición del lector la parte correspondiente al mes de febrero de 1874. Calixto comienza el relato el 3. En el documento se refleja él envió de una columna de orientales a Camagüey para que secundaran la invasión a Las Villas que planificaba el jefe de ese territorio, general Máximo Gómez. Es sumamente interesante el análisis que hace Calixto sobre uno de los combates del general Máximo Gómez donde tomaron parte el refuerzo oriental. Entre otros aspectos interesantes destaca sus recuerdos del año 1869 cuando era jefe de la brigada de Jiguaní.  La presencia de mujeres y niños en sus fuerzas en aquel año terrible. Hemos colocado numerosas notas a pie de página que enriquece el documento. Este diario se encuentra en el archivo personal del historiador Juan Andrés Cue Bada en Santiago de Cuba. Fue publicado en el libro  Calixto García: Escribe de la Guerra Grande. Tres documentos personales, Editorial Oriente, 2009  de la autoría de José Abreu Cardet, Olga Portuondo y Volker Mollin.  A continuación reproducimos textualmente el mes de febrero del año 1874 del diario de Calixto García Iñiguez.
       
Febrero 3 -
He entregado  al General  Gómez (1) parte de los dos Regimientos de Oriente, mañana marcharán.  (2)

                                                                  4                                   

Salieron hoy para Camaguey el General Gómez con las fuerzas expedicionarias que están organizadas, ha marchado también el Gobierno y la cámara.

                                                                 5.

Pasé a Sevilla limite .de Oriente y entré en  Camaguey acampando en Buenaventura (1 1/2 legua).
El campamento que acabo dé dejar San Diego es bastante bueno, tiene aguada fértil y mucho  forraje, aunque hoy a consecuencia de la seca se ha quemado toda la guinea (3) y esta escaso el pasto. La posición es buena y el monte abundante en miel y jutias. La vianda está a dos leguas.   
En este punto he pasado seis días y ha reinado la abundancia.  Las fuerzas se han restablecido algo de las fatigas sufridas en la larga marcha que traíamos.

                                                                6


Mi reunión con el General Gómez ha traído a mi memoria recuerdos cíe otras épocas, épocas desgraciadas en las cuales la Revolución agonizaba y en la que sólo la fe inquebrantable del patriota podía vislumbrar alguna esperanza de triunfo. Voy a escribir algo sobre una de las más terribles crisis que atravesó la causa de Cuba en el distrito en que yo operaba. (4)
Corría el año de 1871       Era yo entonces Jefe de la Brigada de Jiguani y 2o, del distrito de Santiago de Cuba, el General Gómez  era  jefe   del  distrito.   Nuestra   situación   era apuradísima. No teníamos un cartucho y el enemigo que conocía nuestra impotencia nos. perseguía tenazmente. Teníamos que vivir en medio de las montañas y aun en estos puntos éramos  asaltados   a todas horas del día y de la noche. Yo estaba    padeciendo intermitentes (5) y había  llegado a tal estado de debilidad que a veces tenían que ponerme a caballo por no poder hacerlo por mi mismo. Era el mes de. Abril  y recibí orden para .reunirme al General Gómez en El Roble. Marché para ese punto y encontré en ese lugar a Gómez con su escolta y ayudantes, yo sólo llevaba conmigo cuatro oficiales y algunos números, el resto de mi  brigada andaba en operaciones en Jiguani y debía unírseme en El Roble. Teníamos que esperar mis fuerzas y las que se habían llamado de Cuba y tuvimos que permanecer en aquel lugar miserable y sin recursos de ninguna especie ocho días. Cómo vivimos no he podido explicármelo pues un mulo que matamos solo nos  duró dos días y aquellas montañas no tenían colmenas. Recogíamos en las costas del Cauto algunas raíces de boniatos casi inservibles  y las devorábamos. La palma que aparecía caía bajo el filo del hacha para extraer el palmito,(6) uno  de nuestros mejores platos, a pesar de comérnoslo cocido o crudo sin sal  pues carecíamos de ella. Allí me comunica Gómez que era indispensable tratar de apoderarnos por sorpresa de  las trincheras de La Vuelta para proveernos de parque, pues sólo teníamos la fuerza a dos tiros y no  quedaba reserva    alguna, siempre he sido enemigo de empresas  atrevidas y esta me gustó pues podía hacer mejorar  nuestro estado si conseguíamos una victoria y si éramos derrotados poco      perdíamos. Reunidas al fin las .fuerzas marchamos con una columna de hambrientos y otra de .mujeres. (7) Estas quedaron en Monreal  con una guardia que tenia el Coronel Borrero (8) qué estaba enfermo y seguimos con la fuerza a dar nuestro asalto. Llevábamos muchos desarmados los que hicimos armar con gruesos  maderos los cuales podían  servir como armas ofensivas y defensivas a falta de otras. Se dio la orden de no tirar un tiro, sino avanzar resueltamente sobre la trinchera y tomarla al machete. Las doce de la noche serian ¡cuando llegarnos a la Vuelta Grande
Marchaba a vanguardia el Comandante Amor Muñoz con  orden de contestar España al "quien vive" de la avanzada y Bailen a la pregunta usual  de "que regimiento". Sorprendida la avanzada sólo pudo hacer un disparó cayendo todos en nuestro, poder.  Avanzó toda la .fuerza con resolución, más desgraciadamente no habíamos contado con una zanja (9) que había por el camino porque estábamos,   como a cien pasos de la de la trinchera.  Los prácticos que marchaban delante cayeron en la zanja, y por  sobre de ellos pasó toda la columna,  que marchaba sin   prácticos y en medio de la oscuridad de la noche no pudo dirigirse a la trinchera.
Se ocupó el caserío y se dio orden de encender una casa para tener luz, ya había pasado más .de un cuarto de hora y el enemigo preparado rompió el fuego sobre nosotros; pero tan certero y mortífero que en menos de una hora nos hizo más de  30 bajas.
Se hicieron supremos esfuerzos por ocupar la posición, mas   todo fue inútil, y a las dos de la mañana tuvimos que tocar retirada, con nuestra fuerza en peor estado pues a  la extenuación en que se encontraba .había que añadir el pánico producido por la derrota. (10)  Afortunadamente el enemigo no quiso perseguirnos y casi arrastrándonos logramos volver al Júcaro con algunos heridos que salvamos pero sin tener alimentos ni  medicinas que proporcionarles. Recuerdo siempre que yo hacia  aplicar esponja a los heridos, única medicina que poseíamos y la que dábamos a diestro y siniestro como farmacia universal. Amargas horas pasamos en aquel lugar, dejamos los heridos en casas de .familiares (11) y nosotros marchamos para Monreal donde se  reunieron  las .familia» y de allí a Los Indios.
Por dos veces he hablado da las familias  y cualquiera extrañará que marcharan con nosotros. Había sido necesario  adoptar esta medida para poder salvarlas del enemigo que las asesinaba donde quiera que las encontraba. De suerte que un  campamento  nuestro, cuando emprendía marcha, parecía una horda de gitanos, pues llevábamos con nosotros mujeres, niños, ancianos, perros, gatos y no cerdos pues a existir poco hubiera durado su vida, como resultaba a los gatos y aún a los perros. Horrible cuadro presentaba nuestro campamento de Los Indios. El hambre se retrataba con todos los semblantes y como es natural la tristeza agobiaba todos los corazones.
Era menester tomar una resolución  y era menester sobre todo comer pues ya había hombres desmayados de debilidad. Enviamos pues la columna a  Palmarito  a buscar boniato y regresó a los dos días con mucha vianda. Como por encanto desapareció la tristeza y volvimos a formar cálculos alegres, mirando cercano el triunfo.
En esta excursión tuvo lugar un lance que pudo traer desagradables consecuencias para nuestros estómagos. Ya había cargado viandas la fuerza que había ido a Palmanto cuando pasó una partida enemiga como de 25 hombres. Rompió el luego  con nuestra avanzada y aquí fue Troya. La gente estaba desmoralizada y emprendió la fuga, dejando el campo sembrado de jolongos,(12) estacas, machetes, etcétera. A una media legua hicieron alto y reunidos varios capitanes para resolver lo que debían hacer celebraron consejo. Hubo diversidad de opiniones pero la ocurrencia más peregrina fue la del Capitán Aviles que quería se mandara al Cuartel General por un nuevo jefe y refuerzos  para batir al enemigo. A todo esto este seguía en marcha, asustado por el ruido que hacia en su huida nuestra gente (eran 300 hombres) sin cuidarse de reconocer el campo y dichosamente para nosotros un soldado cubano que se había escondido tras una cerca  vio marchar al enemigo y dio el aviso a los  oficiales  que aun continuaban en consejo.  Procediose a recoger, los jolongos  abandonados y retornar al cuartel, donde como dejo dicho llevaron la alegría.
Dos  días permanecimos reunidos y concluidos  estos  nos dividimos en pequeñas partidas,  para eludir la activa persecución  del enemigo, y para hacer una fácil subsistencia. (13)Yo me dirigí a Monreal, con 20 hombres, el resto de mi fuerza salió para distintos rumbos con órdenes de incorporarse 15 días después. El campamento de Monreal estaba situado en la vereda que conduce del Roble a Los Indios, vereda estrecha y por la cual hay que atravesar el río de Vio 10 o 12 ocasiones, toda es montuosa y el terreno tan pantanoso que al empezar las lluvias, sólo podíamos vivir rodeados de grandes fogatas para ahuyentar la plaga de mosquitos que tienen allí en esa época su habitual residencia. El fuego nos favorecía contra los mosquitos pero inútil contra los jejenes y paqueyes que convertían nuestra noche en una perpetúa vigilia. En este lugar donde parecía imposible viniera el enemigo fui asaltado también; aunque afortunadamente sin sufrir baja ninguna. Una columna española llegó al Júcaro y lanzando guerrillas (14) por los montes apresó algunas familias, y a un joven cubano llamado Rafael Villasana. Le dieron cuenta de encontrarme yo por allí  y el jefe español ofreció a Villasana una gruesa suma de dinero con tal de que le ayudara a mi  prisión. Consintió este joven con la esperanza, según luego me aseguró, de escaparse en el camino  y al efecto se puso en marcha sirviendo de práctico a la columna enemiga. Serian como las tres de la tarde cuando un niño me dio aviso que venia el enemigo. (15)  Me preparé con algunos números para hacerle algunos tiros para lo cual repartí 24 cartuchos que me prestó condicionalmente el Sargento Pargas que venia en comisión de Holguín (16) y  a  pocos momentos avanzó el enemigo con  un nutrido fuego. Poca podía ser la resistencia pues  se redujo a 20 o 30 disparos, retirándonos luego, para el bosque. Ocupó el enemigo mi campamento y lo que sentí más, ocupó también mi capote que mi asistente (17) dejó olvidado, pérdida irreparable pues este capote  constituía mi cama y mi cobija. Creo qué no hubiera sentido ­tanto recibir un balazo.              
Llegó la noche, el enemigo se retiró y nosotros volvimos a nuestros  ranchos  que  encontramos  quemados  y  los  que reconstruimos   al  siguiente  día. (18) Volvamos   al  práctico Villasana. No había podido fugarse en su marcha y tenia  como cosa segura que habiendo fallado el golpe al llegar al campamento seria fusilado.    Así lo pensaba él y el instinto de conservación le hizo llevar a cabo un plan cuya realización parecía imposible. Contramarcharon los godos por la vereda que dejo descrita. Iba Villasana atado los codos y además una cuerda que llevara en la mano un soldado. Costeaban el río de  Vio y al llegar a  un recodo del camino, se tiró Villasana al río que por aquel lugar hace barranco de más de ocho varas de altura. En su caída arrastró al soldado que lo conducía el que atolondrado  con la caída, soltó la cuerda que llevaba en la mano.   Hizole el  enemigo  unos cuantos disparos pero afortunadamente sin recibir Villasana ningún daño, gracias a la oscuridad de la noche y emprendió la fuga dejando a los soldados dando voces perdidos en el bosque. Al día siguiente se me presentó Villasana y por él tuve estos pormenores. Para concluir con Villasana diré que un año después y cuando ya empezaba la época favorable para nuestras armas se presentó al enemigo.
Permanecí algunos días en Monreal, de cuyo lugar tuve que salir a consecuencia de las lluvias que convirtieron aquellos bosques en inmensas lagunas, las que hicieron desarrollar en la fuerza tal fiebre de calenturas  y úlceras (19)  que a poco me deja sin soldados.                                         Ya se me había incorporado toda mi brigada con  la que marché para Aguacate. En este lugar y cuando tenia  a mi .frente una columna enemiga, recibí la expedición que envió el coronel Manuel Codina.(20) La situación de ahí en adelante, empezó  a mejorar notablemente.                                

                                        10

Desde esta mañana se está oyendo mucho fuego de cañón y fusil en dirección a Naranjo en cuyo punto están acampadas las fuerzas de Oriente que van a Las Villas y parte de la caballería. El Dios de las victorias nos la conserva tan espléndida como deseo, pues si por desgracia no resulta así, es muy posible fracasa la expedición a  Las Villas, de la que tanto esperamos. Estoy inquieto pues son las 2 de la tarde y aún no se nada del resultado del combate.
                                                         
                                                         12

El correo que  llegó hoy del Gobierno me ha traído una carta de mi amigo Félix Figueredo, (21) Secretario de la Guerra en la que sumariamente me da cuenta de la victoria alcanzada por el General Gómez en Naranjo. (22) Este era el fuego que yo oía el 10.
                                                              13

Salí hoy de Buenaventura para reunirme con el Gobierno en Naranjo.   Llegué a este punto al oscurecer. Aquí  tuve pormenores de la acción del Naranjo
Fue esta una nueva victoria para nuestras armas, aunque creo más producirá prejuicio, pues se ha consumido mucho parque y se ha perdido bastante gente en su mayoría de la fuerza espedicionaria(sic) de oriente, única de infantería que peleó en esta acción. (23)
            Yo nunca hubiera aceptado esta batalla y no he podido comprender aun, que móvil llevó a Gómez a presentarla, pues debía tener el conocimiento de que le era imposible vista la gran fuerza enemiga (se calcula en 2'000 infantes, 500 caballos e (ilegible) alcanzar una victoria fructuosa, mientras que se exponía a una derrota que haría muy dificultosa cuando menos la invasión a Las Villas de que está encargado y para la que se le habían dado los 500 hombres de oriente.
Nuestra fuerza en esta acción era de 400 infantes y 200 caballos.
Ha muerto en esta acción el Comandante  Ramón Martínez Freiré, joven de grandes esperanzas.

                                                  15
   
Hoy - he acampado .en Jáquima, habiendo salido de Naranjo (4 leguas) En Jáquima hay abundancia de agua,  forraje  y  no faltan reses, bien que reses las hay en todo Camagüey, a lo que se debe que sea en ese distrito más fácil la guerra por encontrarse recursos para la alimentación que en Oriente son escasísimos, hasta él grado de que es indispesable  para aprovisionar la fuerza ir a los campamentos enemigos y comprar con sangre los alimentos. (24)
Esta desventaja ha sido compensada a mi entender  con haber hecho también para los cubanos que viven con los españoles, tan penoso y miserable estado que no les queda otro recurso que venir a nuestras filas  a lo que se agrega que el continuo batallar de las huestes ha hecho del soldado de Oriente un titán, para el que no es trabajo pelear a todas horas y hacer marchas increíbles transportando en las espaldas enormes cantidades de boniatos que es lo que  constituye su diaria comida y jutias como única carne, cuando parece, que no es muy a menudo pues hay grandes zonas en Cuba y Holguín donde no se encuentra una. (25)
La que constituye la fuerza de Camagüey es su valiente y bien organizada caballería, que gracias a su excesivo arrojo ha logrado hacerse respetar de los españoles., Hasta el grado de no aceptar estos combates con nuestra caballería, aunque sean superiores en número. Su infantería no iguala ni con mucho a la caballería, debido sin duda a no prestarse tanto el terreno como en Oriente para utilizar esa arma, pues en su mayor parte  se componen los campos de Camagüey de grandes sabanas, donde una infantería indisciplinada (26) como la nuestra, no puede batirse con la española que a su disciplina añade  su superioridad numérica y la abundancia dé recursos de guerra  que posee, con lo cual le es fácil arrollar nuestras mal pertrechadas fuerzas. (27)
No es así por cierto en Oriente que lleno de comarcas montañosas su territorio, hace que sea imposible al enemigo penetrar por ellas, y cuando lo intenta paga cara su audacia, pues recibe los fuegos de nuestros infantes desde el bosque sin poder a veces ver de donde les viene la muerte. (28)

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A mi llegada hoy a Buenaventura supe que Calvar había  trasladado su campamento a Limonar a cuyo lugar me dirigí llegando a las 12 del día. De Jáquima a .Limonar hay ocho leguas   El campamento de Limonar está situado a la margen izquierda del río Tana y a 2 leguas de su desembocadura al mar. Llega la. marea hasta ese lugar y tiene baños magníficos  de agua salada al subir la marea y dulce al bajar. (29)
En este lugar me reuní como dejo dicho  Calvar,(30) segundo jefe del cuerpo (31)a mi mando y jefe de la 2a. división. Es el Mayor Coronel  (32) Manuel Calvar  como de 49 años de edad, de un carácter franco y leal y de un corazón  de oro. Desde que fui nombrado Jefe de Holguín sirve a mis órdenes y me une a él una estrecha amistad. Hacen más de dos años que estamos juntos y nunca la más pequeña nube ha empañado nuestra amistad. Exacto en el cumplimiento de sus deberes, nunca ha confundido al amigo con el jefe,  obedeciendo siempre mis órdenes  con la mayor puntualidad  y el verdadero deseo de cumplir como bueno,


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A las 6 de la mañana salí de Limonar con la columna, pasamos por Los Ciegos (1 legua) extensa sabana. Bagá (2 leguas), Santa Ana de Lleo (1 legua), llegamos a las 11 a Lajas de Moran (2 leguas) donde siempre es este un buen potrero con tres  pozos de agua  dulce, aunque no en muy buen estado. Está situado a 4 leguas de Santa  Lucia donde hay mucho ganado. En ese lugar tuvieron los españoles una magnifica trinchera y al  abandonarla  llenaron los pozos de piedra, esqueletos de animales y también algunos de hombres y niños. (33)            
La zona recorrida hoy no tiene aguas potables en esta extensión y se compone en su mayor parte de grandes sabanas y  espinares.  Es casi imposible operar por estos lugares sin caballería pues se expone la fuerza a sufrir un fracaso, los españoles la traen siempre, aunque de muy mala calidad pues casi nunca resisten una carga de la nuestra. En. este lugar me reuní con el lo. y 2o. escuadrón a las órdenes del Teniente Coronel Limbano Sánchez estaba acampado en el punto.
                                     
                                                         25

Los pozos se han agotado, lo que me hace imposible permanecer en las Lajas por más tiempo, me dirijí  a los Charcos; pero no pude acampar en este lugar por haber quemado los potreros. (34) Por los Charcos  pasa al trazado de la nueva trocha que están tirando los españoles, desde el  Bagá a  la Zanja, ya tiene construida la mitad y es probable concluyan el resto en este año. (35) Si  hacen  esto,   nos  darán  mucho  trabajo,   pues interrumpirán las comunicaciones entre Oriente y Camagüey. Algunos esperan que si nuestras .fuerzas, invaden Las Villas se paralice la trocha a que me refiero, más también es posible que aceleren los trabajos en  esta trocha que sería una nueva dificultad para socorrer a la fuerza invasora, caso, que se lograra la invasión y la haría más difícil si el plazo no se lleva a cabo.
Acampe en el Lavado.

                                                      27

Me dirigí  al Norte de las Tunas. Una equivocación hizo que la infantería marchara por distinta vía  que la caballería, con esta marché yo y con aquella Calvar. Nos reunimos en la noche en la Dichosa.
                                                     
                                                        28

A  punto  estuve   hoy  de   haber sufrido  un  fracaso  de consideración. El Campamento de la Dichosa no me gustó pues además de no  tener forraje tenía que poner muchas avanzadas para cubrirlo por lo que determine trasladarme al Pilón. Al efecto me adelanté con mis ayudantes, dejamos a Calvar encargado de la Columna. No bien había de llegar al Pilón, cuando me avisó mi ayudante que se veía fuego a alguna distancia por  mi retaguardia. No dudé que  sería con la Columna por lo que retrocedí a escape y en el camino encontré el parte de que la caballería enemiga había derrotado mi fuerza apoderándose de 20 mil cápsulas que conducían. Esta noticia me causó tal efecto que corrí al lugar de  la acción con intención de hacerme matar si  así había resultado. (36) Afortunadamente poco más adelante encontré al oficial encargado de la custodia del parque que me dijo lo había salvado todo. He aquí lo que pasó. Atravesaba la Columna la sabana del Ciego, a tiempo que una fuerza española considerable habiéndonos reconocido lanzó a la carga sobre mis infantes como 100 caballos. La rapidez de este movimiento hizo que en los primeros momentos se introdujera algún pánico en los cubanos; pero rehechos a la voz del Mayor Calvar, Teniente Coronel Rius (37) y otros se apoyaron en un guamal y rompieron sobre la caballería tan certero fuego que los hicieron retroceder a escape a apoyarse en su infantería. Avanzó está durando la pelea como dos horas a cuyo tiempo ordené la retirada de la  fuerza tomando posiciones para esperar al enemigo a los que no se atrevían a avanzar.
NOTAS
1--Máximo Gómez Báez mayor general del Ejercito Libertador Cubano.
2--Se refiere a las fuerzas del departamento oriental que fueron cedidas al general Máximo Gómez, jefe de Camagüey en esos momentos para llevar a cabo la invasión a Las Villas.
3--Un tipo de hierba muy común en los potreros y sabanas cubanas de la época. En el periodo  de seca es altamente combustible
4--Estas retrospectivas que hace Calixto nos pone ante un hombre que tiene cualidades para desarrollar una síntesis histórica. El lector podrá darse cuenta que capta la esencia de los acontecimientos y los expresa de forma precisa.  Sin embargo como explicamos en la introducción rehusó el emprender de forma sistemática tales trabajos.
5--Se refiere a fiebres intermitentes
6--Parte del tallo de la palma real que es comestible
7--Muchas veces las fuerzas insurrectas eran acompañadas por una gran cantidad de mujeres. Era una forma de protegerlas pero también de que el soldado tuviera cerca su mujer, esposa o amante y en general la familia. El sexo y la familia  se convirtieron en una de las bases espirituales de la resistencia. Una historiografía mojigata ha borrado de los libros sobre la guerra un asunto tan común como ese. Se han realizado numerosos estudios de cómo los mambises resolvían sus necesidades alimentarías pero muy pocos de cómo satisfacción sus necesidades  sexuales y el gran esfuerzo que hicieron para mantener mujeres junto a ellos.
8--Francisco Borrero Lavadí. Nació el 30 de enero de 1846, en Palma Soriano y murió  el 17 de junio de 1895 en el ataque a Altagracia en Camagüey. Alcanzo el grado de Mayor General del Ejercito Libertador.
9--En los alrededores de muchos fortines españoles se construía una zanja sobre la que se tendía una especie de puente levadizo
10--Tomar una trinchera o fortín español tan solo con un ataque de infantería era difícil y muy costoso. Los fortines eran de madera o piedras impenetrables para la fusilería  mambisa. Además estaban rodeados de un profundo foso difícil de salvar. Si no se les sorprendía en el primer ataque los atacados tenían todas las ventajas a su favor.
11--La familia era esencial para atender a heridos y enfermos. Por lo que era frecuente esta medida de dejarlos en la casa de una familia. En ocasiones incluso se depositaban en casas de familias individuos que no la tenían. Contar con una familia era fundamental para sobrevivir tanto en lo material como lo espiritual
12--Jolongo generalmente era un saco que cada mambí llevaba consigo para depositar en él todo lo que encontraba que podía serle de alguna utilidad.
13--Este es un ejemplo típico de una táctica insurrecta. Fragmentar las fuerzas en momentos de penurias y derrotas. Lo que demostraba una gran confianza de estos soldados en sus jefes y una absoluta convicción en las ideas.
14--Las llamadas “guerrillas” estaban integradas por campesinos y algunos militares españoles acostumbrados a la guerra irregular. Recibían una paga superior a la de las fuerzas regulares y además podían robar y vejar a las familias cubanas que sorprendían en los bosques.  Generalmente actuaban junto a una columna. Podían desplazarse  rápidamente por el terreno incluso algunos “guerrilleros” habían militado en la insurrección por lo que conocían sus tácticas.  La mayoría de las veces no llevaban uniforme para engañar a los libertadores. Para los “guerrilleros” no había perdón al ser hechos prisioneros.  
15--La primera referencia que hace Calixto a un niño en su diario. Sin embargo los niños eran una constante en el escenario insurrecto. Acompañaron a sus padres a la manigua mambisa y dejaron una larga aritmética de tumbas en los campos. Son junto con los ancianos los grandes olvidados del 68. 
16--A un miembro del ejército libertador se le consideraba en comisión cuando recibía una misión específica de su jefe inmediato muchas veces fuera del área donde operaba su unidad. Para esto recibía una papeleta o carta autorizándolo a desplazarse  por el territorio. En algunos lugares funcionaban postas encargadas de controlar el paso de todo extraño. El individuo que no tenía documentación que aclarara el motivo de por qué se encontraba de viaje era detenido y considerado desertor e incluso espía enemigo
17--El asistente es uno de los grandes héroes desconocidos del ejército libertador. Estos individuos eran los encargados de crear todas las condiciones materiales para la subsistencia del oficial al que eran asignados.
18--Existía un verdadero contrapunteo entre la construcción de ranchos rústicos  por los mambises y su destrucción por las fuerzas hispanas. Los diarios de operaciones de las secciones, compañías y los batallones están llenos de información sobre la quema de estas casas. En la mentalidad de un ejército regular la ocupación del recinto donde radicaba el estado mayor del ejército contrario o la casa que servía de albergue al jefe de las fuerzas contrarias tiene una gran significación pero en este caso los mambises abandonaban con absoluto desenfado sus instalaciones que no tardaban en reconstruir no muy lejos. 
19--Las ulceras en los pies y piernas causadas por el rustico calzado y las largas caminatas u otros motivos eran uno de los problemas de salud más crítico del ejército libertador pues se daban con frecuencia e inmovilizaba a los combatientes que era una de las mayores contrariedades que podía ocurrirle a estos soldados para los que el constante desplazamiento era asunto vital.
20--El coronel Manuel Codina traslado desde las costas de Haití a Cuba una pequeña expedición organizada  por la inmigración y con un aporte del gobierno haitiano
21--Félix Figueredo Díaz nació en Bayamo en 1829 y falleció en la ciudad de La Habana en 6 de junio de 1892. Medico participo en la conspiración y en el  alzamiento de octubre de 1868 junto a Calixto García con quien sostuvo una estrecha amistad Llego a ser general de brigada y desempeñó varios cargos civiles en la revolución. El presidente Salvador Cisneros Betancourt lo nombró secretario de la guerra. Cargo que desempeñaba en el momento en que le escribió la carta que menciona  a Calixto.
22--Este combate es conocido por la historiografía cubana como  Naranjo-Mojocasabe fue dirigido por Máximo Gómez y se libró el 10 de febrero de 1874.
23--En el combate del  Naranjo murieron 14 militares cubanos y fueron heridos 87 heridos  Una cifra importante para los revolucionarios.
24--Los asaltos a poblados se convirtieron en una de las acciones más comunes en el oriente de la isla entre los mambises al extremo que Ignacio  Mora dejo en su diario una afirmación muy parecida a la de Calixto “Comer cuesta algunos hombres”  
25--El boniato ofrecía una ventaja sobre los demás tubérculos pues es una cosecha que da sus frutos relativamente rápido.
26--Este criterio de considerar como indisciplinada a la infantería oriental es en extremo interesante. No existe hasta el presente un estudio sobre los conceptos de disciplina de los mambises. En un ejército que no contaba con logística que en no pocas ocasiones cada soldado debía de buscarse el sustento y la cobija como pudiera. Además donde las dispersiones eran frecuentes y también lo era que los insurrectos operaran en reducidas partidas los conceptos de disciplina debían de ser muy diferente del de los ejercito regulares. 
27--Parece que pese a la presencia de experimentados militares extranjeros y la dura escuela de la guerra nunca el ejército libertador en oriente alcanzo un alto grado de disciplina. Hay diversos testimonios al respecto. Realmente el tipo de guerra irregular, de frecuentes dispersiones el no contar con una logística regular y tener cada mambí que buscar por su cuenta la alimentación no ayudaban a conformar una disciplina estricta. Aunque podíamos preguntarnos si se podía establecer en él un tipo de disciplina tradicional. Incluso nos surge una nueva interrogante ¿Hasta qué punto esa “indisciplina” no era una disciplina guerrillera? Pese a lo antiguo que es la guerra irregular y lo frecuente que se recurre a ella la historiografía no ha llegado a crear una metodología para su estudio. En general muchos de los estudios de historia militar se hacen con un concepto de ejército regular.
28--Este analices de Calixto sobre el papel de la geografía en la guerra y las características de las fuerzas de Oriente y Camagüey es en extremo interesante y original. El general intelectualiza realidades geográficas muy diferentes y de gran influencia incluso en cierta forma determinante en la elaboración de la táctica mambisa.
29--Al parecer los mambises disfrutaron  cuando podían los baños de mar. Incluso le dieron a esta actividad un sentido de esparcimiento que al parecer no tenía antes de la guerra por lo menos entre los campesinos y terratenientes orientales que residían lejos del mar. En la papelería mambisa existen críticas a  jefes militares que disfrutaban de esos baños en lugar de combatir.  
30--Manuel Calvar Oduardo, conocido por Tita nació el 6 de diciembre de 1827 en Manzanillo y murió el 20 de diciembre de 1895 Fue uno de los iniciadores de la conspiración y el alzamiento en Manzanillo. Alcanzo el grado de mayor general del ejército libertador  Fue elegido presidente provisional de la República de Cuba luego de la protesta de Baraguá. Paso al extranjero al concluir la guerra donde vivió hasta su fallecimiento.
31--Se refiere al departamento oriental que es ese momento estaba bajo el mando de Calixto García. Al ser destituido Céspedes en octubre de 1873 lo que fue luego la provincia de oriente  estaba estructurado en dos departamentos. El provisional del Cauto integrado por Tunas, Bayamo y Manzanillo y el Oriental constituido por Holguín, Jiguaní, Santiago de Cuba y Guantánamo. Entre las medidas que tomo el nuevo gobierno fue el establecer un solo departamento donde fueron incluidas todas esas jurisdicciones.
32--Debe decir  mayor general grado que tenía Manuel Calvar en esos momentos.
33--Aunque dada las características de guerra irregular y que se desarrollaba en amplios espacios era imposible de forma sistemática el destruir los medios de abastecimientos los españoles utilizaban cuando lo consideraban efectivos el rellenar los pozos. En periodos de secas prolongadas llegaron a ocupar aguadas con destacamentos como ocurrió en Holguín en la campaña del invierno  de 1869 a 1870 contra Máximo Gómez.
34--Entre las medidas tomadas por los españoles para combatir la insurrección estaba el intentar destruirles  los medios de subsistencia a los insurrectos. Era común que   quemaran el pasto, destruyeran los sembrados. El ganado que no podían trasladar a sus campamentos y poblados era inutilizado o sacrificado. Las edificaciones que no podían ocupar y sostener las destruían.
35--Esta trocha que debía de separar a Oriente de Camagüey nunca se acabó de construir.
36--Interesante razonamiento que hace Calixto de estar dispuesto a morir para no pasar por la vergüenza de haber perdido el parque. Si analizamos que unos meses después, en septiembre de ese año, lo intento realmente podíamos preguntarnos si aquel fue un gesto muy individual de su forma de actuar y pensar o estaba en un trasfondo colectivo de los mitos heroicos creados por los insurrectos. Durante muchos años se afirmó y fue creído y aceptado como un gesto de valor que Carlos Manuel de Céspedes y Julio Grave de Peralta se suicidaron para no caer prisioneros del enemigo. Un estudio, que no se ha realizado todavía, sobre las mentalidades de los mambises quizás nos revele matices interesantes sobre asuntos como este del suicidio que han tenido un peso importante en la vida política cubana.

37--Juan Rius Rivera. Nació en Mayaguez, Puerto Rico, el 26 de agosto de 1848.  Llegó a Cuba en la expedición del barco Anna. Estuvo en las filas mambisas hasta el final de la contienda.  Combatió en la guerra de 1895 donde alcanzó el grado de mayor general. Falleció en Honduras el  20 de septiembre de 1924.

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